¿Cómo mejorar las defensas del cuerpo ante las enfermedades respiratorias?

4 enero, 2023

Estas son nueve prácticas, remedios caseros, naturales, para mejorar y fortalecer el sistema inmunológico del cuerpo y la salud respiratoria ante el incremento de los casos de covid 19, influenza o gripa durante la temporada de frío 

Texto: Daliri Oropeza Alvarez

Fotos: Julia Topp / Unsplash

CIUDAD DE MÉXICO.- El sistema inmunológico de nuestro cuerpo es la primera defensa que tenemos ante cualquier enfermedad. Por eso es importante mantenerlo fortalecido. Es el encargado de eliminar las infecciones del cuerpo a través de los glóbulos blancos o leucocitos, encargados de detener y expulsar las bacterias del cuerpo, a través de la sangre.

Podemos detectar que tenemos las defensas débiles cuando recaemos en enfermedades como gripa o tos constantemente, susceptibilidad a infecciones, nos estresamos mucho, tenemos el sueño irregular, sobrepeso o anemia, tenemos enfermedades crónicas o autoinmunes, e incluso problemas digestivos, la pérdida de apetito o diarrea constantes.

Con el frío, en diciembre los casos de covid 19 y otras enfermedades como influenza se han incrementado. En Ciudad de México, los casos de coronavirus pasaron de menos de mil en noviembre del 2022 a más de mil 600 al día en promedio en diciembre, y en enero del 2023 arrancamos con más de mil 800 casos. Una “sexta ola”, como la han llamado. 

Para prevenir y mejorar la salud, y enfocar el cuidado en el sistema respiratorio, hacemos un compilado de recomendaciones para favorecer y fortalecer el sistema inmunológico en estas fechas, para iniciar el año con buena salud o mejorarla de ser necesario, para no recaer en enfermedades.

Diente de ajo en ayunas

Puede parecer una locura, pero el ajo es un importante antibiótico natural. Comerlo en ayunas puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y dar energía para el día por sus propiedades. Tiene vitaminas B y C, buenas para el sistema respiratorio. Tiene minerales como calcio, yodo, fósforo, manganeso, selenio, hierro. 

Una receta de familia recomienda picarlo, cortarlo o martajarlo para activar la alicina, pasarlo sin masticar con agua o té para que no quede el aroma en la boca. Además de cuidar el sistema respiratorio, el ajo ayuda al buen funcionamiento del corazón pues mejora la circulación y disminuye los triglicéridos en la sangre.  

Ajo negro 

El ajo negro se utiliza también en la cocina, es un ajo blanco horneado de cierta manera a fuego lento. Sin embargo, tiene propiedades beneficiosas para activar los glóbulos blancos, encargada de atacar los agentes externos al cuerpo. Además, al igual que el ajo blanco tiene propiedades antivirales y antibacterianas. 

Magnesio

Incrementa el consumo de frutas y verduras que contienen magnesio, ya que es un mineral indispensable para fortalecer el cuerpo, pues constituye músculos y huesos. El magnesio está mayormente presente en verduras con hojas verdes como espinacas, brócoli, acelga, nopal, germen de trigo, y lo mejor es comerlas al vapor o crudas para que conserve el magnesio. El betabel, la zanahoria y el maíz también lo contienen. 

Frutas como aguacate, piña, plátano, dátiles, pasas o ciruelas secas, semillas, nueces, almendras, nueces de la india, pepitas de calabaza, pistaches, cacahuates, avellanas, quinoa.

Cereales como el arroz integral. Leguminosas como frijoles, garbanzo, lentejas o habas. Y en algunos animales marinos como camarones, almejas, langostas o langostinos o salmón.

El magnesio es el responsable de más de 300 reacciones químicas del cuerpo humano por eso es importante ingerir lo suficiente.

Pescados o aceites con omega 3

El cuerpo necesita ácidos grasos que no produce por sí solos. Todos los omegas son importantes, pero el omega 3 (o alfa linolénico -poliinsaturado) tiene un papel fundamental por su efecto antiinflamatorio, ya que este ayuda a frenar los efectos de cualquier agente extraño sobre las células de nuestro cuerpo.

Este ácido graso se puede encontrar en varios tipos de pescado como salmón, sardinas, bacalao, arenque. 

De origen vegetal lo encontramos en semillas de chía o las semillas de lino. También en varios tipos de nueces, cacahuates, o en aceites como el de canola, soya, cáñamo, linaza,cártamo o  también en el tofu o en las algas, espinacas, germen de trigo.

Raíces de jengibre y curcuma 

Tanto la raíz de cúrcuma como la raíz de jengibre son antibióticos naturales. Juntas o separadas, ayudan a fortalecer el sistema inmunológico por sus propiedades antiinflamatorias. Cada una en té es deliciosa, además ayudan a mantener el calor del cuerpo.

La cúrcuma es antiinflamatoria y se usa para bajar la fiebre. El jengibre aumenta la inmunidad y disminuye el dolor de garganta, además de ayudar al fortalecimiento de los pulmones y la oxigenación. Al mezclar ambas en una infusión con limón para complementar con vitamina c y con pimienta negra para potenciar las propiedades de las raíces, queda una bebida que fortalece nuestras defensas.

Té de tomillo

La planta de tomillo es excelente para fortalecer el sistema respiratorio y se usa en el tratamiento de personas con asma. Se utiliza en la cocina como hierba aromática, sin embargo, no solo sabe deliciosa como condimento en el jitomate sino que ayuda a respirar mejor por sus propiedades expectorantes, antiespasmódica y antisépticas. También estimula la producción de glóbulos necesarios para atacar enfermedades.

Son suficientes dos cucharadas de tomillo por cada taza de agua para arrojarlas en la olla cuando el agua ya está hirviendo y apagar. Se puede complementar con menta, hierbabuena o romero para complementar sus propiedades.

Endulza la vida con miel

Con una cucharada de miel de abeja al día es más que suficiente para abonar a nutrir y alentar la producción de anticuerpos,  glóbulos blancos y rojos, necesarios para mantenerse sano. Mejor aún si es por las mañanas. La miel de abejas tiene más de 100 vitaminas y minerales. Tiene vitaminas C, B1, B2, B3 y B5 y minerales importantes como ácido fólico, calcio, magnesio, fósforo, silicio, hierro, yodo, zinc, aminoácidos esenciales, esteroles, fosfolípidos, flavonoides, enzimas y polifenoles.

Sueño regenerativo

Para que las células se renueven, incluyendo el sistema inmunológico, es importante realizar un sueño regenerativo o profundo al dormir. 

De acuerdo con el Centro del Sueño en Chile, “el sueño refuerza nuestra respuesta inmune innata, que es nuestra primera línea de defensa ante las infecciones. Durante el sueño, aumenta la memoria inmunológica, esto se refiere a la capacidad del organismo de defendernos ante una infección futura”. 

Lo ideal es dormir idealmente 8 horas y no menos de 6 para lograr las 5 etapas del sueño. Evita por lo menos una hora antes de dormir el uso del celular. 

Ejercicio

Aunque nos dé flojera, debemos asegurar por lo menos media hora de ejercicio al día idealmente o cada tres. Un ejercicio puede ser caminar. Aunque no necesariamente. Puede ser saltar la cuerda, hacer yoga, trasladarse en bicicleta, estiramientos en el parque, correr, patinar, mientras más músculos involucre, mejor. Así activar y dar mantenimiento al sistema inmunológico.

Consejo de pilón

No podemos olvidar que la mayoría de las células del sistema inmunológico se encuentran en el intestino, por ello es fundamental procurar la salud del sistema gástrico y sobre todo, la función y limpieza de nuestro intestino. Desparasitarse por lo menos una vez al año es fundamental para ese cuidado, y esa es una recomendación de médicos, como el bacteriólogo Germán Oropeza González.

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