Italia, entre el miedo y el reto de volver a las escuelas

12 septiembre, 2020

«¿No nos estaremos precipitando?”, “¿cómo salvaguardar a las y los estudiantes cuando los contagios comenzaron a subir?”, ¿No será un contrasentido regresar así a las escuelas?”, ¿cuánto durará?”, «¿Y ahora que regrese el tiempo frío?»

Texto: Cynthia Rodríguez

Foto: Unsplash 

MILÄN, ITALIA.- Desde hace unos días los chats de madres y padres de familia se reactivaron. Las ‘batallas’ que se daban también a través del whatsapp desde finales de febrero para exponer cualquier duda y hasta sentimiento sobre la repentina suspensión de clases y, después durante el confinamiento, que tenían que ver con las clases online, las tareas, los materiales olvidados en la escuela y un largo etcétera, tuvieron una tregua durante las vacaciones de verano. 

Los mensajes, que por algunas semanas se interrumpieron, regresaron apenas las autoridades confirmaron que el ciclo escolar 2020-2021 comenzaría de manera absolutamente presencial para 8 millones de estudiantes a partir del 14 de septiembre.

Pero las dudas también regresaron: “¿no nos estaremos precipitando?”, “¿cómo salvaguardar a las y los estudiantes cuando los contagios comenzaron a subir?”, ¿No será un contrasentido regresar así a las escuelas?”, ¿cuánto durará?”, fueron algunas de las cuestiones que comenzaron a plantear las madres y padres de familia ante lo que hoy es un hecho: el regreso a clases.

Una verdadera prueba en la llamada “nueva normalidad”, donde el gobierno calcula que con el regreso de los 8 millones de estudiantes a las aulas, se provocará la movilización constante de 30 millones de personas, es decir, casi la mitad de la población en Italia, que es de 60.36 millones en total y que durante todos estos meses sus movimientos fueron más limitados.

Pero los temores no paran, y aunque en Italia se dio uno de los movimientos más importantes en Europa para poder regresar a las aulas, hay quienes también han decidido aún no mandar a sus hijos a la escuela, aunque sean una minoría. 

“Nosotros hemos decidido no mandar aún a Gabriele (3 años) porque queremos esperar cómo se desarrolla la pandemia en estos días”, dice  Antonio G., papá de Gabriele quien este año deberá comenzar su camino escolar pero sus papás no se resignan aún que sea en medio de la pandemia.

Antonio no es el único. Un sondeo de Euromedia research registró que el 60 por ciento de los italianos no se siente seguro de las decisiones tomadas por el gobierno respecto a las escuelas. El 80 por ciento cree que con las aulas abiertas llegará la segunda onda de la pandemia. Además faltará ver cómo se comportará el virus cuando las temperaturas empiecen a bajar de nuevo.

Razones no faltan, no aquí donde la pandemia se ensañó los primeros meses de la emergencia y en un sólo día las víctimas mortales se contaban por centenares , en donde los días más duros los muertos llegaron a sobrepasar el millar, principalmente en la región de Lombardía con apenas 10 millones de habitantes.

Por eso, para muchos significa también un triunfo si se toma en cuenta que Italia fue el país de occidente que interrumpió antes que nadie las clases, que el ciclo escolar del año pasado duró apenas cinco meses y que sus maestros son los más ancianos de Europa, razón por la cual nunca se consideró realmente reanudar el pasado ciclo escolar como sí hicieron otros países del continente.

Todo un reto para el país que vivió como ninguno (al menos en Europa) el largo y estricto confinamiento, y que en medio de una pandemia, que continúa su curso y que ha acumulado en estos meses un total de 35 mil 603 muertos  y 289 mil 297 contagiados, se ha animado a dar el paso más importante para no seguir en una inmovilidad que le ha costado al país también  millonarias pérdidas económicas.

Pase de lista de Conte

Apenas el 9 de septiembre Giuseppe Conte, presidente del Consejo de Ministros, en conferencia de prensa pasó lista de la situación actual; y aunque no lo dijo así, todo mundo entendió que se necesitaba una pandemia para que los recursos llegaran a las escuelas. Según el primer ministro, en estos meses se han invertido mil millones de euros para mejorar las condiciones educativas en este país. 

Asunción de maestros, renovaciones y remodelaciones en los edificios escolares, compras de bancos y materiales varios son algunas de las inversiones que se han hecho.

“La escuela reiniciará entre miles de polémicas sobre sus carencias, donde ahora se suman todas las dificultades causadas por el Covid y la pandemia, pero en los últimos meses hemos trabajado para poder entrar en plena seguridad”.

De ahí que Conte hiciera un llamado no sólo a los diferentes niveles del gobierno, sino a los dirigentes escolares, a los estudiantes y a sus familias para asumir un rol en este nuevo ciclo escolar.

“Se necesita un esfuerzo colectivo porque hay dificultades, como todos los años, pero ya sabemos que habrá nuevos contagios. Basta ver lo que está pasando en otros países. Alemania donde ya cerraron más de 100 escuelas, o en Francia donde cerraron 22. Es un escenario que también debemos considerar pero lo debemos afrontar con menos preocupaciones”.

Y es que en los primeros días de septiembre, cuando ya han reabierto las guarderías y algunas escuelas privadas, los casos de contagio han comenzado y de acuerdo a las nuevas reglas, hay clases enteras que han debido comenzar la cuarentena.

De norte a sur, basta con que un niño o un maestro se enferme para que toda la clase deje de asistir.

El pasado miércoles, Conte habló de las nuevas reglas con la que todos los estudiantes, maestros y padres de familia deberán convivir: horarios escalonados a las entradas y salidas para evitar multitudes, los bancos de clase separados de al menos un metro entre uno y otro,  y con ello la división de grupos.

Cubrebocas al menos para entrar y salir de las escuelas, aunque adentro estará consentido quitarla si se garantiza la distancia de seguridad. En este rubro, Conte aseguró que diariamente habrá 11 millones de mascarillas quirúrgicas para todas las escuelas del país que serán repartidas de manera gratuita al personal y a los estudiantes.

En las zonas de Bergamos, Alzano y Nembro ya fueron renovados los muebles escolares; se han entregado más de 2 millones de bancos escolares.

Para tener una idea de la inversión, hasta el 2019 en Italia se renovaban cada año 200 mil bancos en todo el territorio nacional.

Cada quien su responsabilidad

En los últimos mensajes de los chats escolares se insiste sobre una cosa: tomar la temperatura a los hijos antes de salir de casa, pues si el termómetro marca 37.5 es un hecho que no será aceptado en la escuela, donde también a la entrada se les tomará la temperatura a todos.

La diferencia será que si el o la estudiante se queda en casa y avisa a la escuela y al pediatra, se podrá esperar la evolución de una probable enfermedad sólo para quien la presente sin la necesidad de solicitar la cuarentena. Si es la maestra quien lo detecta, puede empezar la cuarentena para ese alumno o alumna en específico y si el pediatra decide que se haga la prueba, entonces en caso de ser positivo a covid, es cuando toda la clase podría comenzar la cuarentena.

Otra nueva medida es la autocertificación de los estudiantes, donde todos los días se deberá comunicar a la escuela que se está bien de salud.

En los comedores escolares las reglas también han cambiado. No más filas y charolas para que la cocinera sirva la porción del día. Ahora los niños y niñas esperarán en las mesas la llegada de box lunch super controlados.

Los kits de limpieza, donde cada quien tenga jabón, desinfectante, cubrebocas de emergencia y hasta papel de baño es otra de las novedades. Así como que nada, absolutamente nada se quede en la escuela, pues todos los días las instalaciones serán desinfectadas.

‘Y la escuela no volverá a hacer igual’

“Sé que estamos pidiendo muchos sacrificios, pero sirve un equilibrio entre regresar a la escuela y todo lo demás. Tenemos que hacernos a la idea que nada será como antes y que éste es ya un año extraordinario. Estamos en medio de una pandemia y mientras Italia se prepara para regresar a clases, aún hay mil millones de estudiantes en el mundo que no han podido hacerlo”, dijo ayer Lucia Azzolina, ministra de la Instrucción.

En el nuevo ciclo escolar que iniciará mañana en Italia, se contará con 160 mil nuevos maestros, de los cuales, 70 mil ya han sido contratados a tiempo indeterminado.

“Sabemos que los estudiantes son los que han pagado el precio más caro de esta emergencia. Separarlos improvisadamente de sus compañeros de escuela y juegos ha sido y fue muy difícil. No hay compensación para ello. Sería una mentira decir que desde el 14 de septiembre será todo mejor que antes, porque trabajaremos con riesgo, pero les pido que entren con alegría y confianza”.

“Si antes los médicos y enfermeras fueron lo más importante en la emergencia, ahora toca a los y las maestras, porque todo pasa y pasará ahora por la escuela y todos estamos involucrados en este nuevo reto”, fueron las palabras de Conte.

Mientras, padres y madres de todo el país preparan libros, cuadernos, kits de limpieza, cubrebocas, y sobre todo rezan para que la segunda onda no los lleve de nuevo a otro lockdown.

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Cynthia Rodríguez

Periodista mexicana radicada en Italia, donde ha sido corresponsal para varios medios. Autora del libro Contacto en Italia. El pacto entre Los Zetas y la 'Ndrangheta, sobre los lazos entre uno de los grupos criminales más antiguos del mundo y uno de los cárteles emergentes más temidos de toda la historia en México. Tiene una maestría en Migración por la Universidad de la Sapienza y otra sobre Combate a la criminalidad organizada y la Corrupción por la Universidad de Pisa.

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