«Es una oportunidad para que se ponga atención al maltrato infantil»

11 mayo, 2020

La periodista Alejandra Crail ganó el premio Breach-Valdez por revelar que entre el 2012 y 2017 han muerto casi 2 mil 600 menores de 15 años, el 42 por ciento de ellos a manos de algún familiar. Jesús Bustamante obtuvo el segundo lugar por “El tortuoso camino de reportar y localizar a un desaparecido en Sinaloa”

Premio Breach-Valdez

Texto: Daniela Rea

Ilustración: Elian Tuya

El Premio Breach-Valdez de Periodismo y Derechos Humanos 2020, será entregado a Alejandra Crail, en primer lugar, y Jesús Bustamante, en segundo lugar.

El trabajo de Alejandra Crail que fue merecedor del reconocimiento es titulado “En México cada dos días muere un niño a manos de sus padres”, publicado en la revista Emeequis en octubre del 2019. Jesús recibió el segundo lugar por “El tortuoso camino de reportar y localizar a un desaparecido en Sinaloa”.

El trabajo ganador del primer lugar revela que entre el 2012 y 2017 han muerto casi 2 mil 600 menores de 15 años, el 42 por ciento de ellos a manos de algún familiar, en sus hogares o por maltrato. 

Alejandra Crail, la ganadora y autora del reportaje, cuenta así cómo inició esta investigación:

“Yo revisaba bases de datos del Semefo del Estado de México y me doy cuenta que hay un montón de homicidios de menores de edad, catalogados como ‘síndrome de Kempe’, algo que no había escuchado y me doy cuenta que es maltrato infantil y fue muy fuerte darme cuenta que niños y niñas morían por eso, a manos de sus familias. Me puse a ver qué se había publicado y vi que nada, nada a profundidad. Casi todo era nota roja, pero no cómo, dónde, cuándo y por qué. Tampoco había políticas públicas. No estaba claro quién tenía la responsabilidad de atender este tema y es cuando me di cuenta que debía investigar. Comencé este trabajo en el 2017”.

Para Alejandra Crail lo más complejo fue encontrar datos.

“Lo más difícil es encontrar metodología para medir, porque es un delito oculto, nadie quiere hablar de eso. Nadie se mete porque predomina la idea de que los hijos son propiedad de los padres. Es un problema que no se mide, no hay datos oficiales”. Por eso ella conversó con especialistas, urgenciólogos, pediatras, especialistas en trabajo infantil, y se dio cuenta que las muertes por maltrato infantil sí se pueden medir.

“Todos te dicen que la mayoría de los niños maltratados mueren en sus casas, siendo mamá, papá y padrastro los principales agresores. Los modos de violencia son diferentes, según el género y la edad. A partir de esos testimonios fue posible sacar una metodología que no existía y se creó a partir de esas voces”, relata Alejandra en entrevista con Pie de Página.

“Lo más adecuado fue usar mortalidad en actas de defunción porque ahí se registra el lugar de agresión, el tipo de agresión y esas cosas te permiten establecer un micropanorama. Ése fue el camino”.

Alejandra comprendió, a partir de las conversaciones con especialistas, que para poder medir las muertes por maltrato infantil había que revisar tres elementos: primero, revisar los homicidios con familiares identificados como responsables; segundo, asesinatos donde no se sabe el agresor, pero que sucedieron en las casas de los menores de edad; y tercero, los casos que, sin importar el lugar donde murieron, tienen signos visibles de que fueron víctimas de maltrato, negligencia y abandono. “Esos son los tres rubros que usamos para obtener los datos”, explica.

El trabajo de Alejandra es valioso, entre otras cosas, porque a partir de encuentros con especialistas trazó una metodología que le permitiera llegar al dato de una realidad dolorosa, sobre las muertes provocadas por maltrato infantil.

–¿Qué significa este premio?

–Es una oportunidad para que el tema de maltrato infantil, que en México ha estado ignorado durante décadas sin inversión, se le ponga atención. A los niños se les sigue viendo como propiedad de las familias, no como sujetos de derechos. Las políticas públicas son básicamente inexisentes para atender a los maltraros, no hay un programa que atienda. Para mí este premio es una oportunidad de que el tema se visibilice, se atienda y se retome.

Y también es un honor que un premio que lleva ese nombre de Breach-Valdez se le haya otorgado a este trabajo, es un compromiso para seguir abordando estos temas de derechos humanos, para seguir insistiendo que ignorar los derechos humanos cuesta vidas.

El jurado estuvo integrado por Nacho Alvarado, Ismael Bojórquez, Ioan Grillo, Marcela Turati, Mariclaire Acosta, Narce Santibáñez y Yaiza Santos.

A decir de los jurados el trabajo de Alejandra Crail “trata un tema de enorme importancia por sus consecuencias de extrema gravedad y que a menudo es invisibilizado, no sólo por el Estado, sino por los medios de comunicación. Este trabajo combina maestría con el manejo de datos, los testimonios y profundidad del texto y servirá para que las autoridades impulsen políticas públicas para atender esta problemática”.

Inmersión en búsqueda de personas

En el caso de Jesús Bustamante, su trabajo “destaca por una inmersión que permitió planos de intimidad, y logra describir no sólo la fuerza y el dolor de madres en busca de sus hijos e hijas, sino también la corrupción del sistema de justicia y los mecanismos de la impunidad que operan en los casos de desapariciones de personas”.

Este premio es un homenaje a Miroslava Breach y Javier Valdez, periodistas valientes y generosos que fueron asesinados en el año 2017.

Este premio es entregado por El Centro de Información de las Naciones Unidas para México, Cuba y República Dominicana(CINU); la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH); la Oficina en México de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC); la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura en México (UNESCO); la Embajada de Francia en México; la Embajada de Suiza en México; la Delegación de la Unión Europea en México, las Embajadas de Eslovaquia, Finlandia, Suecia, Países Bajos y Bélgica en México, el Programa Prensa y Democracia de la Universidad Iberoamericana y su área de Periodismo; la Agencia Francesa de Prensa (AFP), con el auspicio de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) y la colaboración de la organización Propuesta Cívica.

Reportera. Autora del libro “Nadie les pidió perdón”; y coautora del libro La Tropa. Por qué mata un soldado”. Dirigió el documental “No sucumbió la eternidad”. Escribe sobre el impacto social de la violencia y los cuidados. Quería ser marinera.

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