Destinan apoyos a jornaleros de California por desempleo

21 mayo, 2020

Migrantes indocumentados en California recibirán un apoyo estatal y de fundaciones privadas para paliar los efectos de la pandemia. Sin embargo, muchos de los trabajadores no son elegibles

Texto y fotos: Kau Sirenio

Fundaciones sin fines de lucros y el gobernador de California anunciaron la entrega de apoyo económico de desempleo a migrantes indocumentados. Para la distribución de apoyo, el gobierno del estado de California y las fundaciones se apoyan de organizaciones comunitarias e indígenas que trabajan con los jornaleros en los condados de Ventura, Santa Bárbara y Valle de San Joaquín. 

Las agrupaciones comunitarias e indígenas van a seleccionar a los beneficiarios. Después les entregarán tarjeta de débito con el monto  por la cantidad de 500 dólares por persona y hasta mil dólares por familia.

Alrededor de 150 mil personas serán beneficiadas. Se trata de una ayuda financiera que aprobó el gobernador de California, Gavin Newsom, a favor de los inmigrantes indocumentados que no recibieron el estímulo económico del gobierno federal.

No todos los migrantes indocumentados, sin embargo, podrán acceder a la ayuda económica. La causa es que no tienen documentos básicos como acta de nacimiento, credencial de elector, matrícula consular, pasaporte, licencia de manejo u otro que compruebe su identidad. Hay otros que sí tienen documentos pero no son elegibles. 

La semana pasada el gobernador de California dispuso 75 millones de dólares para para que los jornaleros reciban el apoyo económico. La mayoría de los trabajadores esenciales son ñuu savi (mixtecos), biniza  (zapotecos), triquis y me’phaa, que provienen de los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán.

Los activistas mexicanos que trabajan con jornaleros en el Valle de San Joaquín y en los condados de Ventura y Santa Bárbara celebraron el gesto de Newsom y de las fundaciones que están apoyando con dinero para que los migrantes sobrevivan durante la contingencia. Sin embargo, la co-directora ejecutiva del Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueña (CBDIO), Oralia Maceda Méndez, reconoció que el apoyo puede generar división entre la comunidad de indocumentados, porque muchos no cumplen con los requisitos.

Por su parte el director de Organización Comunitaria Proyecto Mixteco Indigena (MICOP por su sigla en inglés) dice que la organización comunitaria donde trabaja hizo todo un procesos de selección para que la distribución del dinero que el gobierno del estado le entregó a la organización que pertenece sea entregado a la comunidad de migrantes indocumentados. 

“Las 12 organizaciones sociales que fueron seleccionadas por el gobiernos del estado para entregar este fondo. Cada quien hará lo que le corresponde, MICOP trabajará con los jornaleros que están en los condados de Ventura y Santa Bárbara. Tenemos experiencia de 20 años trabajando con los paisanos. Esta relación hizo que el gobierno de California confiara en nuestra organización ” asegura Arsenio López.   

MICOP trabaja con comunidades ñuu savi de Oaxaca, Puebla y Guerrero, así como biniza de la Sierra y Costa de Oaxaca, purépecha de Michoacán. Esta comunidad migrante trabaja en la franja costera de California, en la siembra y corte de fresa, hortaliza y uvas.  

“Es un apoyo para la comunidad indocumentada en momento de emergencia. Tenemos la obligación de apoyar a todas las personas que reúnan los requisitos para el programa, sin importar sin son indígenas o latinos. Lo único que tienen que probar es que sean indocumentados” explica el vocero de MICOP.  

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Los jornaleros empiezan en la temporadas de invierno con el corte de limón, naranja, mandarina; Cuando terminan los cítricos siguen con las hortalizas y de ahí suben más al norte a la pizca de fresa y uva. Así van como golondrinas hasta llegar al Valle de Yakima, Washington a la cosecha de manzanas.  

Para trasladarse a los campos agrícolas de Estados Unidos los jornaleros lo hacen con los paisanos que traen camionetas, ahí  viajan hacinados hasta 15 personas. “Las camionetas va en su máxima capacidad, por lo que no hay sana distancia. En el trabajo pasa lo mismo, esta situación no lo esperaban, por eso no está parece en la ley laboral. Así que no puede exigir al patrón que genere condiciones saludable para los paisanos”.  

Oralia Maceda pone mucha atención de lo que dice y señala las condiciones precarias en que trabajan los jornaleros que en su mayoría son de comunidades na savi y me’phaa de la montaña de  Guerrero. 

“Los indocumentados son las más vulnerables a contraer la covid-19, porque no tienen acceso al servicio médico. No se quedan en la casa  porque tienen que trabajar para el gasto familiar. Otro problema que enfrentan son los empleadores. No los dotan de equipo de protección, para protegerse del contagio, tampoco les ponen agua para lavarse las manos. En pocas palabras,  no tienen ese privilegio de estarse lavando las manos constantemente” denuncia. 

Mientras platicamos la activista me pone al tanto del Valle de San Joaquín. “Estamos ubicados en el valle de San Joaquín, una de  la región más grande en el Valle central de California. Todos los paisanos de acá trabaja en los campos agrícola. Lo irónico de esto es que son personas esenciales, pero, por no tienen documentos legales no podrán recibir el apoyo; mientras que los que sí tienen documentos no son elegibles recibir la beca por desempleo”.  

Agrega Oralia: “La situación  de los trabajadores aquí en California es complicada con nuestros paisanos, mixtecos, zapotecos, triquis. Porque la mayoría de ellos trabajan en los campos agrícolas, en las pizcas de frutas y en el corte de hortalizas. Todo el tiempo están trabajando,por eso fueron considerados como trabajadores esenciales, pero no cuentan con equipo necesario para prevenir el contagio”. 

La activista centra la plática en el apoyo por desempleo que van a recibir todos los migrantes indocumentados en el estado de California, Estados Unidos. Además habla de la fragilidad de los jornaleros por estar expuestos a químicos y trabajar en un espacio poco saludable. 

-En el Valle de San Joaquín ¿Hay casos de covid?

-No hemos sabido de casos de muerte, pero de contagios sí. Está el caso de una paisana en Los Ángeles. Platiqué con una señora zapoteca que tenía todos los síntomas, pero el miedo por su estatus migratorio y el costo del hospital, no quería ir al doctor. 

Maceda Méndez agrega: “Hablé con ella para que fuera al médico para que la atendieran porque podía contagiar a toda su familia. Ella salió positiva, así que la aislaron mientras su familia está en cuarentena. Ella tenía miedo, porque uno de su pueblo falleció en Los Ángeles”.

El CBDIO tienen alrededor de siete mil agremiados, entre el Valle de San Joaquín y el Sur del condado de Monterrey, en la costa central de Santa María y San José.

“La población que atendemos es la comunidad triquis, zapotecos y mixtecos. En el condado de Fresno trabajamos con indígenas monolingüe, del municipio de Metlatónoc, Guerrero”. 

La activista cuenta que la organización con quien trabaja se dedica a la capacitación y entrenamiento de los integrantes de la comunidad indígenas. “El tema que abordamos son derecho a la salud, participación cívica y migración, educación, cultura y lengua indígen. Los entrenamos para que puedan acceder a los servicios básicos cuando lo necesiten”. 

Oralia retoma la plática y explica que hay dos ayuda que está dirigida a la comunidad de migrantes indocumentados: el apoyo que anunció el gobernador de California el 18 de abril, es institucional, en el que CBDIO no participará. Mientras que las fundaciones filantrópica anunciaron otro apoyo al que Oralia si le va a dedicar tiempo. 

Agrega: “El gobierno del estado  tiene su propia agenda con las organizaciones que seleccionaron para hacer llegar el apoyo, en esta zona del Valle de San Joaquín, la Unión de Campesinos se van a encargar de  distribuir los apoyo económicos. Ellos nos llamaron para pedir la asesoría para distribución de fondos, quieren asegurarse que las comunidades que reciban estos beneficios no tengan barrera lingüística para acceder al apoyo”. 

A Oralia le preocupa que el dinero genere división entre la comunidad de jornaleros: “Hay pros y contras. Lo bueno es que habrá personas que si se van a beneficiar y lo malo es que el gobernador hizo un anuncio y dijo: que hay fondos para las personas sin documentos, esa es una falsa expectativa, porque las personas que no tienen documentos van a pensar que recibirán la cantidad de dinero que dijo el gobernador”

“El gobernador no aclaro que no todos serán elegibles -añade Maceda Méndez-, porque no hay suficientes recursos. Hay una bolsa de 75 mil dólares, para 150,000 familias. Cuando todos sabemos que hay más de 150,000 familias indocumentadas. Lo malo es que no todos van a recibir este apoyo”.

Para aplicar a los 500 dólares que el gobernador anunció tienen sus implicaciones.

“Primero, probar que somos indocumentados, ser elegibles para recibir el apoyo de desempleo. No haber recibido el estímulo económico del gobierno federal; segundo contar una identificación mexicano: matrícula consular, credencial de elector o  pasaporte. Sin embargo, muchas familias no cuentan ni con el acta de nacimiento”.

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La comunidad migrante que atiende MICOP se concentran en los condados de Ventura y Santa Bárbara. En el estudio sobre campesinos indígenas que se realizó 2009, arrojó que en la costa Pacífico de California residen alrededor de 50 mil migrantes indígenas que migraron del estados del sur de México.  

Arsenio López de la mixteca oaxaqueña explica en la entrevista sobre los tres requisitos mínimo que un migrante debe de reunir para ser elegible al fondo de apoyo por desempleo: “Ser  mayor de 18 años; pertenecer a la comunidad de migrante indocumentado; y demostrar  que fue afectado por la covid-19”.

López agrega: “Hubo un proceso que el estado cuidó mucho antes de  seleccionar a las organizaciones para participar en la entrega del fondo. MICOP es una de las 12 organizaciones comunitarias que porque el gobierno de California creen que tenemos la capacidad de resolver el problema”. 

Desde que el gobierno de California anunció la lista de las organizaciones participantes MICOP capacitó a trabajadores comunitarios para que puedan atender a los migrantes indocumentados.

“Tienen que llamar a un número de teléfono que MICOP proporcionó en las redes sociales y sitio de internet. Una persona q les van ayudar con la aplicación, es una aplicación en línea, sólo funcionan con llamada telefónica, no se aceptan mensajes de textos” dice categórico Arsenio. 

De acuerdo con el MICOP, si una persona califica al apoyo, un trabajador comunitario va a dar la instrucción de como mandar los documentos: “Comprobante de identidad: Matrícula consular, licencia de manejo, certificado de primaria, una credencial del trabajo. Son documentos que todas las personas tienen. Si cumplen con el proceso entonces se les enviará una tarjeta de débito de 500 dólares por persona o máximo mil dólares por hogar”.

Arsenio aclara: “No le vamos a dar prioridad a las industria en que trabaje las personas, todos pueden acceder a ello, si son jornaleros, o de servicios restauranteros, todos van a recibir el apoyo, a todos los que llamen se les va ayudar”.

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Hablante de la lengua tu’un savi (mixteco),Oralia Macega nació en San Francisco Paxtlahuaca, Oaxaca y desde hace 20 años trabaja con migrantes en el Valle de San Joaquín. Su trabajo se centra en promoción, difusión de los derechos humanos de migrantes indocumentados y jornaleros agrícolas, además promover la lengua materna con la comunidad indígena. 

“Las fundaciones filantrópica entregaron 100 mil dólares a organizaciones comunitarias para repartirlos a los paisanos de la comunidad de indocumentados, porque son los que más está sufriendo porque no está recibiendo apoyo del gobierno federal. Son pequeños fondos que recibimos, hablamos  con la fundación para explicarle que nuestra gente no se beneficia, porque el trámite digital le dificulta el proceso; años atrás tuvimos problema porque tenían que aplicar en línea. O a través de correo electrónico, pero los paisanos no los tienen, tampoco acceso a internet y menos saben manejar una computadora”. 

Oralia Maceda explica los conflictos que tienen como organización comunitaria para seleccionar a beneficiarios: “Cuando una persona quiere  aplicar, pero no tiene correo electrónico, uso el mio; pero llega otro en la misma situación. Si uso el mismo correo, se entiende que es la misma persona. Entonces ¿Cómo hacemos para que a la gente le sea más accesible recibir estos recursos?. Nuestra comunidad indígena enfrenta esta barrera por eso no siempre pueden recibir este tipo de ayuda”..

La activista dice que el CBDIO y la fundación acordaron revisar los mecanismo más accesible para que la comunidad indígena puedan recibir el apoyo: “Es bueno hablar con la fundaciones para conozcan cuáles han sido las experiencias que tenemos. ‘Nosotros tomemos en cuenta lo que nos dicen para que de esta forma saber que requisitos pedir cuando anunciemos nuestras becas’ de esa la manera vamos a apoyar con la entrega recursos que la fundación hizo llegar a nuestra organización comunitaria”. 

Periodista ñuu savi originario de la Costa Chica de Guerrero. Fue reportero del periódico El Sur de Acapulco y La Jornada Guerrero, locutor de programa bilingüe Tatyi Savi (voz de la lluvia) en Radio y Televisión de Guerrero y Radio Universidad Autónoma de Guerrero XEUAG en lengua tu’un savi. Actualmente es reportero del semanario Trinchera.

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