El hallazgo de posibles hornos crematorios clandestinos en el Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, ofrece una nueva postal de cómo opera en el estado una maquinaria de muerte y desaparición, pero también muestra cómo el trabajo colectivo de madres buscadoras puede arrancar a la impunidad y la barbarie todo aquello que desean ocultar
Teuchitlán: cuando la necromáquina opera impunemente












