El papel de las mujeres en los sistemas agroalimentarios puede reducir el hambre, mejorar la economía y combatir el cambio climático. Avanzar en la igualdad de género en el campo agroalimentario implica subsanar las carencias relacionadas con el acceso a activos, tecnología y recursos, desde la educación hasta la seguridad en la tenencia de la tierra.
El mundo agroalimentario puede cambiar con las mujeres












