Construido en Ciudad Juárez con trabajo comunitario, el templo Pinole, además de un espacio de culto, se ha convertido en una plataforma social donde las comunidades originarias en la frontera comparten con otros pueblos. “Un lugar dónde bailar es rezar, orar, incluir, compartir”
El templo del Pinole, el altar comunitario rarámuri que comparte con los pueblos indígenas












