La relación entre la familia Larrea y las instituciones de Estado pasó, en 64 años, de la vigilancia policíaca a los contratos millonarios con universidades y el desarrollo de infraestructura. Al momento, ni las crisis ambientales o los desastres ocasionados por la firma a través de la historia, rompen esos lazos que ahora se sostienen de la mano de una de las universidades más prestigiosas del mundo, la UNAM
Del cobre al veneno: el crimen ambiental que comenzó con cinco millones de pesos












