Si había una fiesta en la normal, lo más probable es que la policía estatal de Guerrero, con su sistema de cámaras, supiera. Que todos supieran del baile, de los ires y venires desde la escuela, de jóvenes que celebraban casi un siglo de normalismo rural, probablemente la organización político-social más longeva del México contemporáneo, ahí nomás…
Ayotzinapa: 98 años y un asesinado más












