El profesor José Gabriel Pelayo no tenía problemas con nadie, por eso su desaparición es un enigma para su familia y su comunidad en Chinicuila, Michoacán, un territorio azotado por la violencia del crimen organizado y la minería ilegal. La investigación no apunta a ningún sospechoso
José Gabriel Pelayo, el profesor michoacano desaparecido en la zona de silencio












