La mayor parte de la arena extraída ilegalmente se utiliza en el sector de la construcción para materiales como el hormigón y los ladrillos, así como para la construcción de cimientos. Es más barata que la arena extraída legalmente, y la escasa supervisión por parte de las autoridades en toda América Latina y el Caribe ha convertido el tráfico de arena en una actividad relativamente rentable y de bajo riesgo para los grupos delictivos de toda la región
Las mafias detrás del tráfico de arena en América Latina












