“Cuando estás obligado a obedecer, estás sometido. Cuando sólo obedeces ya no eres persona, ya no eres nadie. Eres unas manos que hacen cosas”. El testimonio es del soldado Javier. Luego de estar destacamentado 3 años en el norte del país, fue acusado del homicidio de un hombre a quien su mando torturó. Según relata
Obediencia debida












