Aunque sé bien que no llegamos todas, me da esperanza, con “A”, saber que el techo de cristal no se fractura procurando que otras, de rodillas, levanten los pedazos rotos del suelo. Pues si se las nombra, si se reconoce que existen, entonces se reconoce quiénes somos todas. Y no vamos a permitir que se nos enmudezca más
“Presidenta” se escribe con “A”












