Arde Baal frente a la embajada de Estados Unidos

7 marzo, 2026

Con banderas en llamas, rezos y la quema simbólica de Moloch, manifestantes protestaron frente a la embajada estadounidense en la Ciudad de México contra los bombardeos a Irán y la muerte de civiles

Texto y fotos: Camilo Ocampo

CIUDAD DE MÉXICO. – Baal Moloch es una deidad semita prohibida. La tradición hebrea la describe como una estatua de bronce con forma de minotauro —cabeza de toro y cuerpo humano— con fuego en su interior. A esa figura se le ha asociado con el sacrificio infantil y con la idolatría extrema, símbolo de corrupción moral. Para parte de la comunidad iraní, aunque no sea una figura central ni ampliamente reconocida, Moloch también simboliza a los gobiernos de Estados Unidos e Israel.

En la Ciudad de México, manifestantes quemaron una figura de cartón que representaba a la deidad cananea frente a la Embajada de Estados Unidos. El acto fue una muestra de repudio a los bombardeos contra escuelas y hospitales iraníes, ataques en los que participaron ambas naciones y que provocaron la muerte de 168 niñas. En la protesta también aparecieron piñatas de figuras caricaturizadas de Benjamin Netanyahu y Donald Trump, presentadas con tono burlón por su papel como mandatarios.

Antes de iniciar la movilización, organizaciones y miembros de la comunidad islámica lamentaron el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, quien murió el 28 de febrero durante los bombardeos contra la República Islámica.

Mientras algunos levantaban fotografías, comenzó la quema de dos banderas: una estadounidense y otra israelí. Mientras ardían, algunas personas les escupían; otras bailaban dabke, el baile tradicional palestino, sobre las telas en llamas como símbolo de una lucha compartida.

Minutos antes de que prendieran fuego a la figura de Moloch, un representante de la comunidad islámica en México tomó la palabra: “Los ataques que recibió Irán ocurrieron durante el Ramadán, un periodo sagrado para el islam en el que los conflictos se detienen. No importa si hay guerra: es un momento de reflexión. Y fue justamente entonces cuando atacaron”.

Después del mensaje, los manifestantes rociaron alcohol sobre la figura, de poco más de un metro de altura, y le prendieron fuego. Las llamas comenzaron a consumirla rápidamente. No habían pasado ni cinco minutos cuando la policía activó extintores para sofocar el fuego, apuntando también hacia los manifestantes. La reacción fue inmediata: protestaron contra lo que calificaron como una provocación. Aun así, el fuego no se apagó de inmediato.

Cuando solo quedaron cenizas, pasaron al frente las piñatas de Donald Trump y Benjamin Netanyahu. Los niños presentes las golpearon mientras cantaban la clásica canción de fiesta: “Dale, dale, dale”.

Como parte del Ramadán, la comunidad islámica debe rezar cinco veces al día. Una de esas oraciones ocurre por la tarde y se conoce como Asr. Para cerrar la protesta, y bajo un cerco policiaco, los manifestantes realizaron el rezo colectivo como un acto de fe y resistencia.

Mientras en la Ciudad de México —y en distintas partes del mundo— crecen las protestas contra las operaciones de Estados Unidos e Israel en el Suroeste de Asia, Netanyahu ha reiterado que continuará los ataques hasta que Irán desaparezca como amenaza para sus intereses.

Camilo Ocampo