Colectivos y ciudadanos marcharon Guerrero para exigir la localización del influencer y activista, desaparecido desde hace semanas. La Fiscalía de Guerrero no ha emitido una postura oficial, mientras la Comisión de Derechos Humanos estatal ofreció condolencias sin que haya confirmación del fallecimiento
Texto: Hercilia Castro
Foto: Cortesía y Hercilia Castro
GUERRERO. – Cerca de las 18:30 horas de este 4 de julio, decenas de ciudadanos —en su mayoría mujeres jóvenes y estudiantes— comenzaron a marchar frente al ayuntamiento de Zihuatanejo. Un señor de la tercera edad gritaba consignas junto a ellos mientras pegaban fichas de desaparecidos y del influencer y ambientalista aún desaparecido, Manuel Alejandro Moreno Serna, mejor conocido como Alex Serna.
Con una manta pintada con aerosol que decía «Vivos los queremos», los manifestantes recorrieron la vialidad hasta llegar al crucero del Fideicomiso Bahía de Zihuatanejo (FIBAZI), donde realizaron un breve bloqueo en el semáforo. Las consignas retumbaban: «Pueblo, escucha, por tus hijos es la lucha», «Vivos los queremos, vivos los queremos», «Si no hay solución, habrá revolución», «¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?».
Algunas integrantes del colectivo Ciudadanía Informada hicieron pintas en las macetas de una glorieta cercana al semáforo con la frase «No pudieron pararlo» —en referencia al trabajo documental del influencer Alex Serna— y el símbolo del anarquismo. Mientras tanto, gente del ayuntamiento municipal que trabaja con la alcaldesa priista Lizzette Tapia Castro se reía y tomaba fotos a los manifestantes y a los reporteros que nos encontrábamos ahí.


Alex Serna, originario de Zihuatanejo de Azueta, Guerrero, se dedicaba a denunciar la corrupción en obras públicas ecocidas en ese destino de playa. Desapareció desde hace semanas. Sus amigos y seguidores en redes sociales comenzaron a cuestionar su paradero desde la mañana del jueves 2 de julio, al notar que ya no publicaba contenido en su página de Facebook ni se le veía en las calles de este puerto y pueblo mágico.
Sus últimas publicaciones datan del 11 de junio. En ellas denunciaba a los «caciques Allec» —en referencia al exalcalde Jorge Sánchez Allec, nieto del fallecido priista y tres veces presidente municipal en los años ochenta, Jorge Allec Galeana— por el presunto robo de agua del río Salitrera y material pétreo por parte de la empresa materialista El Hujal, propiedad de Sánchez Allec, a quien señalaba como responsable de la actual escasez de agua en Zihuatanejo.
El 20 de junio, Serna subió a su canal de YouTube y a su página de Facebook una denuncia contra la Planta Deshidratadora Sunset Tropicales de México, ubicada cerca de Los Llanos, municipio de La Unión de Isidoro Montes de Oca, propiedad del empresario de origen extranjero Frank Mora Cruz. En el video, el activista señaló a Mora Cruz —también dueño de la plaza comercial Hacienda y socio del resort hotelero «amigable con el medio ambiente» Las Huertas, ambos de capital estadounidense— y, aunque aclaró no tener los documentos oficiales, mostró solicitudes de información de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que le fueron proporcionadas por la comunidad.
Durante el transcurso del día 2 de julio y hasta la madrugada del 3, no se emitió ninguna ficha de búsqueda oficial. No fue sino hasta la mañana de ayer cuando la Comisión Estatal de Búsqueda del Estado de Guerrero publicó la ficha con los datos y el perfil del creador digital. Casi de inmediato, comenzaron a circular en redes sociales versiones sobre su muerte con señas de tortura, noticia que se viralizó sin que existiera un comunicado oficial de la Fiscalía General del Estado.

Por la tarde del 3 de julio, algunos medios reportaron el despliegue de cerca de 500 elementos de la Fiscalía estatal para iniciar la búsqueda. Para entonces, varias páginas ya informaban del supuesto asesinato. Unas publicaron que el cuerpo había sido hallado en el municipio de Petatlán; otras, que en Coyuca de Benítez, y se decía que Serna se encontraba realizando un reportaje sobre la contaminación del río de Coyuca cuando fue advertido por grupos del crimen organizado de no continuar. Según estas versiones, el influencer regresó y le advirtieron que a la tercera no iban a ser amables. Serna andaba con un compañero grabando y llevaba drones.
En medio de este desorden informativo, fuentes extraoficiales de la Fiscalía filtraron a algunos medios que un cuerpo fue localizado desde el 22 de junio y que habría permanecido en calidad de no identificado en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Zihuatanejo hasta que sus familiares acudieron a reconocerlo. Esta versión, sin embargo, no ha sido confirmada mediante ningún comunicado institucional.
La confusión alcanzó un nuevo nivel durante la noche del 3 de julio, cuando la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) emitió condolencias a la familia por el «fallecimiento» del activista y exhortó a los tres niveles de gobierno a investigar con diligencia y garantizar el acceso a la justicia. El problema de fondo es que un pronunciamiento de esa naturaleza no corresponde a la Comisión de Derechos Humanos, organismo cuya función es recibir quejas contra servidores públicos, abusos policiacos o actos de discriminación, sino a la Fiscalía General del Estado de Guerrero, la cual sigue sin dar una respuesta oficial. Hasta el momento no hay ningún comunicado de la Fiscalía que corrobore que el cuerpo hallado pertenece a Serna, y se ha difundido que existen perfiles falsos mostrando un cadáver, versión que apunta a una maniobra para desmovilizar la protesta de este día.

De vuelta en la manifestación, una integrante del colectivo Ciudadanía Informada explicó a esta reportera los motivos de su asistencia a la convocatoria difundida en Facebook:
«No es un hecho aislado, ha habido muchas desapariciones; conmueve mucho. También uno como ciudadano ve que se le da mucha más importancia a otros rubros que no dejan de ser importantes, como el turismo, pero que se dejan de lado necesidades más inmediatas como la seguridad. Y, pues, sumándole a este una persona que toca temas incómodos y le dan mucho sesgo a su desaparición, pues deja mucho que desear, y yo como ciudadana vengo con la inconformidad de la situación y con la duda de qué postura tomará el gobierno».
Cuestionada sobre las declaraciones que la alcaldesa Liz Tapia Castro ofreció esta misma mañana en una conferencia de apenas dos minutos —donde dijo respetar la opinión pública y afirmó que en su perfil le han preguntado por el influencer y que ella también quiere saber, aunque su lenguaje corporal mostraba nerviosismo—, otra integrante del colectivo opinó: «Que nos dé un protocolo más tajante y sensación de transparencia, porque obviamente sí se nota que son palabras vacías».
Pese a los pitidos e insultos de automovilistas molestos por el bloqueo intermitente, la marcha continuó. Otros conductores grababan en vivo la protesta y algunos más felicitaban a los jóvenes. Como siempre, llegaron elementos de la Policía Estatal. Uno de ellos se acercó al conductor que iba al frente cuidando la manifestación de algún imprevisto y, acto seguido, trató de obstaculizar el trabajo de esta reportera. Le pregunté: «¿Sí sabes que ustedes, la policía, están en la estadística de más desapariciones a personas?». Contestó: «Sí, pero yo no soy de ellos».
La manifestación terminó en la Plaza de la Libertad de Expresión. Se convocaron a más protestas hasta que se de información oficial y confirmada.
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