Despiden los restos de Rosario Lilián, la mujer que murió en la lucha por encontrar a su hijo en Sinaloa

3 septiembre, 2022

La rastreadora fue asesinada el 30 de agosto en La Cruz de Elota, después de salir de una misa en honor a su hijo desaparecido, Fernando, y en la conmemoración del Día Internacional de las Desapariciones Forzadas.

Texto y fotos: Emma Leyva / Noroeste

LA CRUZ, ELOTA, SINALOA. – En la misma iglesia en la que hace pocos días asistió a una misa en honor a su hijo Fernando, desaparecido desde 2019, Rosario Lilián Rodríguez Barraza hizo presencia. Sin embargo, esta vez eran sus restos y su familia llorando por las dos pérdidas.

El sacerdote Carlos inició la misa dando unas palabras de consuelo. Destacó la lucha de esta madre, que nunca claudicó en la búsqueda de su hijo, pese a todos los obstáculos. Terminado el ritual religioso, sus restos fueron cortejados.

Afuera elementos del Ejército Mexicano y Policía Municipal la esperan. Los mismos que no estuvieron cuando Rosario salió aquel 30 de agosto. Ahora sí hacen firme presencia por todos lados.

Un pequeño grupo de personas camina detrás de la carroza. Sus familiares al frente. Atrás conocidos y amigos. Más atrás unos hombres ya mayores van caminando acompañados de sus bicicletas.

La carroza pasa por un lado del Palacio Municipal. En los negocios y puestos del alrededor, la gente por unos minutos deja en pausa lo que está haciendo. Salen a observar el cortejo fúnebre.

En las caras de los familiares de Rosario se percibe la angustia, dolor e impotencia. El sudor les cubre sus rostros. Llevan en sus manos la foto de ella, la abrazan como si no quisieran nunca soltarla.

De repente el silencio se rompe con el sonido de la banda. Los músicos se incorporan al cortejo, y amenizan la triste despedida de Rosario Lilián. Las sombrillas sobresalen, ya que el calor pega y fuerte. Son varias las calles que quedan por transitar para llegar al panteón municipal.

Al pasar, hasta los hombres que estaban tomándose un trago en las cantinas dejan el júbilo y sus bebidas. Salen a observar el último recorrido de Rosario Lilián, en su pueblo La Cruz de Elota.

También sale el señor acomedido de una tienda. Ofrece unas botellas de agua a los familiares, porque ya los vio aturdidos por el calor.

Se avanzan las cuadras. Ya casi se puede ver el panteón. Alrededor ya está un operativo de vigilancia. En el interior elementos del Ejército Mexicano hacen guardia.

Los restos de Rosario Lilián ingresan al cementerio. Al fondo ya está listo el lugar donde descansará. La familia llora y da su último adiós, mientras la música continúa de fondo y todos observan como bajan el féretro.

Tierra y cemento lo empieza a cubrir. Y ahí termina la lucha de una madre que lo dio todo por encontrar a su hijo.

Después de su muerte, al fin la protegen

El pasado 30 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones forzadas, secuestraron y asesinaron a Rosario Lilián Rodríguez Barraza. Su cuerpo lo encontraron en La Cruz de Elota.

Pero no fue sino hasta el viernes, después de su muerte, que recibió atención por parte de las autoridades.

Durante sus servicios funerales se dio un despliegue de seguridad por parte del Ejército Mexicano, elementos de la Policía Estatal y Municipal, que brindaron vigilancia durante su cortejo fúnebre y sepultura.

Tanto en la misa, como en el camino hacia el Panteón Municipal, se pudo observar la presencia de militares, quienes rodearon el cementerio y hasta se dio el cierre de una de las vialidades aledañas por parte de Tránsito Municipal.

En octubre de 2019 secuestraron y desaparecieron a Fernando Abixahy Ramírez Rodríguez. Él era el hijo de Rosario Lilián, quien desde ese momento inició una búsqueda incansable para dar con su paradero.

Durante casi tres años, la madre de Fernando realizó jornadas de búsqueda. Después se unió a un grupo de rastreadoras llamado “Corazones sin Justicia”, en el cual se ayudan mutuamente para encontrar a familiares desaparecidos. A falta de apoyo de las autoridades, las buscadoras trabajan con recursos propios.

A Rosario Lilián Rodríguez Barraza, ya la habían amenazado; después de negarse a dejar de buscar a su hijo.

Pero es hasta después de su muerte, que recibió la visita del gobernador Rubén Rocha Moya y la alcaldesa de Elota, Ana Karen Val Medina. Hasta ese momento le ofrecieron apoyo a sus familiares.

En un video que publicó el proyecto Hasta Encontrarles, Rosario comentó que desde el 16 de octubre de 2019 ha buscado a Fernando día y noche, pero no había podido dar con él.

“Lo he buscado de día y de noche, y pues nada más nada, lo único que sé es que se lo llevaron unos hombres armados en un carro blanco, vine y puse denuncia a Fiscalía Mazatlán y pues nomas nada, traje video, traje testigos y pues hasta la fecha pues no me han resuelto nada”, expresó Rosario Lilián en el video.

La última información oficial que dieron fue que a la mujer la secuestraron personas armadas. Después la encontraron muerta en la vías del tren.

Este viernes 2 de septiembre el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador lamentó el asesinato de Rosario Lilián y señaló que ya se está investigando el crimen.

“Sí estamos ya investigando, muy lamentable el asesinato de esta señora que como madre andaba buscando a un familiar y fue privada cobardemente de la vida, estamos en eso”, afirmó este viernes en su conferencia de prensa matutina.

*Esta nota fue realizada por NOROESTE, integrante de la alianza de medios de la Red de Periodistas de a Pie, aquí puedes consultar la publicación original.

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