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Zonas de conservación, las áreas verdes más olvidadas

Una semana después del escándalo por la tala de 51 árboles en la colonia Xoco y de tres días de Contingencia Ambiental, El gobierno de la Ciudad de México anunció un plan para “revegetar” su suelo de conservación, que son las áreas más afectadas por el abandono de los gobiernos al tema ambiental

Texto: Arturo Contreras Camero

Fotografías: Duilio Rodríguez

El gobierno de la Ciudad de México anunció este martes un plan de “revegetación” con el que pretende recuperar, en cuatro años, 16 mil 357 hectáreas de suelo forestal de conservación dañado en la entidad.

La zonas de conservación son las más olvidadas de la ciudad, dice Rubén Rojas, experto en suelo de conservación.

“Durante la administración anterior no estuvo en la agenda la atención del suelo de conservación; desapareció la Secretaría del Medio Ambiente, y no hubo presencia, ni de políticas ni de fortalecimiento de los programas que ya se traían, al contrario, hubo más abandono”, explica. “El asunto de los asentamientos irregulares está sumamente caótico, durante la administración anterior hubo desdoblamientos impresionantes principalmente en el Ajusco y Xochimilco”.

El primer año, las autoridades pretenden atender cuatro áreas naturales protegidas de las 23 que existen en la ciudad: el Parque Ecológico de la Ciudad de México, el Cerro de la Estrella, Sierra Santa Catarina y Sierra de Guadalupe, informó la secretaria del Medio Ambiente, Marina Robles García. En total estas cuatro zonas suman 2 mil 988 hectáreas, lo que representa solo el 18 por ciento de la superficie que se considera afectada.

El abandono sistemático, explica Rojas, ocasionó que se carezca de un plan estratégico e integral, y que los proyectos de apoyo que se tienen en estas zonas sean aislados y no impacten como debieran. Al problema hay que agregar que el último plan de ordenamiento ecológico de la ciudad, columna vertebral junto con las áreas protegidas para cuidar y a proteger el suelo de conservación, no se haya actualizado desde el 2000. “Eso es una muestra de la importancia que ha dado el gobierno a la agenda ambiental”.

Por su parte, ejidatarios de San Nicolás Totolapan, otra área natural protegida en el Ajusco, temen que el plan de revegetación para estas zonas sea demasiado ambicioso sin estar bien fundamentado.

Como muestra, ponen la cantidad de árboles que se proyecta sembrar:
8 millones para la zona de conservación, sólo este año, según anunció la jefa de gobierno.

Explica: si se siguen los patrones de reforestación que el gobierno ha tenido en sus últimas acciones, en los que separa un árbol o planta de otro 2.5 metros, para albergar tal cantidad de especies se necesitarían aproximadamente 2 mil hectáreas. Esto significaría cambiar casi por completo las plantas de las 2 mil 800 hectáreas que proyecta atender.

“Es una densidad muy alta si consideramos que el bosque no solo son árboles, que es una densidad de cosas, de árboles de arbustos, de pastos, de una biodiversidad vegetal increíble”, explica Gerardo Camacho, ejidatario de la reserva de San Nicolás Totolapan.

Lo que más le asusta es que no se escojan bien las especies para la reforestación, pues asegura que si dan preferencia a una sola especie se corre el riesgo de tener un monocultivo y devastar el resto de las especies.

En las faldas del ajusco, existen aserraderos clandestinos, que obtienen la madera de taladores ilegales.  Foto Duilio Rodríguez.
En las faldas del Ajusco, existen aserraderos clandestinos, que obtienen la madera de taladores ilegales.  Foto Duilio Rodríguez.

Camacho tuvo un acercamiento durante el periodo de transición del gobierno capitalino, porque buscaron su opinión para estos proyectos, pero no trabajan juntos porque no hubo consensos.

“Esa técnica que proponen ellos ha sido desarrollada para satisfacer al capital, a la comercialización”, asegura. “Dicen que los ingenieros forestales no ven árboles, ven tablas, puede ser un tanto peyorativo, pero así es como piensan ellos”, asegura.

Según él, decir que se van a plantar un montón de árboles siempre suena bien, pero no siempre es lo mejor para el suelo conservación, y lo resume parafraseando al escritor Eduardo Galeano: “Las plantaciones forestales son muy parecidas al Ejército. Tienen el mismo verde hegemónico, porque todos los árboles son iguales, de la misma especie; se forman igual, marchan uniformemente sobre el sotobosque, y los dos obedecen las órdenes del capital”.

Para él, más allá de la “revegetación”, de lo que hay que evitar es que continúe la invasión urbana a los suelos de conservación, que en los últimos 20 años ha avanzado 20 por ciento; que se pare la tala clandestina y la quema, que no siga la especulación y transformación del suelo de conservación para la vivienda. “Eso sería un enfoque mucho más amplio”.

* * *

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un llamado a la ciudadanía, a la sociedad civil y a los empresarios de la Ciudad de México: “revegetar”, que no reforestar, la capital con 10 millones de plantas este año; de ellos, 8 millones serán para suelos de conservación y el resto a camellones, parques y áreas verdes de la zona urbana.

El programa se enfocará en el suelo de conservación, en las áreas naturales protegidas, en las barrancas de la ciudad  y en corredores verdes, las calles y avenidas de la ciudad. La intención es unir la parte de suelo de conservación, que está a la periferia, con los espacios para plantas en el interior de la ciudad, dijo la secretaria de Medio Ambiente, Marina Robles.

Hizo énfasis en recuperar las “venas verdes” de la ciudad, que en realidad son 30 avenidas en las que se sembrarán árboles, como Chapultepec, calzada de Tlalpan, Eje 10 sur, y Río San Joaquín. Estas vías sólo representan el 5 por ciento de toda la superficie que se quiere reforestar.

El gobierno también pretende revegetar los estacionamientos de la capital y otras grandes planchas de concreto. “Queremos ver como el conjunto de sitios que pueden hacer de la Ciudad de México un nuevo espacio para vivir, un espacio más habitable, más hermoso”, dijo la secretaria Robles.

Corredores y vías programadas a reforestar. Secretaría de Medio Ambiente.

Por Arturo Contreras con información de Sedema.

Más allá de la estética, la iniciativa de reforestar el suelo urbano es importantísima, dice Rubén Rojas Villaseñor, colaborador del Instituto de Biología, pues “uno de los problemas más serios que tiene esta ciudad es del calentamiento, porque el concreto crea un cambio térmico muy importante”.

Al anuncio del #RetoVerde, como lo llamó la jefa de Gobierno, fueron invitados personajes para que ayuden a la difusión, entre ellos Mariana Boy, quien contendió con la propia Sheinbaum por la jefatura de gobierno y ahora es la procuradora Ambiental y de Ordenamiento Territorial.

Entre los invitados también estaba Ernesto Herrera Guerra, director general de Reforestamos México, una asociación civil que promueve la reforestación urbana en la capital y Adrián Laris Casas, director de la asociación de radio del valle de México, que prometió ayudar a crear campañas de la difusión y concientización del arbolado urbano.

“Queremos que sea un reto social, el próximo domingo primero de junio, aprovechando que es la semana del medio ambiente, pero también porque en esa fecha inicia la temporada de lluvias”, dijo Sheinbaum.

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Periodista en constante búsqueda de la mejor manera de contar cada historia y así dar un servicio a la ciudadanía. Analizo bases de datos y hago gráficas; narro vivencias que dan sentido a nuestra realidad.

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