Vuelve el maíz transgénico a la Suprema Corte

24 septiembre, 2021

Alejandro Barrón / Pexels

El próximo miércoles 29 de septiembre la Suprema Corte de Justicia de la Nación podría poner otro candado más a la prohibición del cultivo de maíz transgénico en México… o podría quitarlo. Después de 5 años el caso de maíz transgénico regresa a la máxima corte del país, que deberá ratificar esta prohibición

Texto: Arturo Contreras Camero

Foto: Alejandro Barrón/Pexels

CIUDAD DE MÉXICO.- Esta semana el tema de la prohibición de la siembra de maíz transgénico regresó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La Corte debe resolver una impugnación a un amparo negado a empresas como Monsanto y Syngenta que buscan se levante la prohibición de siembra de maíz genéticamente modificado en México.

En 2013 la Fundación Semillas de Vida, junto con varias organizaciones sociales y un grupo de científicos, aglutinados en la Colectividad Demandante en defensa del Maíz Nativo, ganaron un juicio que prohibió de forma temporal la siembra de este tipo de maíz en México. Se prohibió su siembra con fines comerciales y se impuso la necesidad de informar ante un Juez si se realizaba siembra con fines experimentales. En 2016 la decisión fue ratificada y pasó de ser temporal a definitiva. 

Fue en esa época que las empresas que promueven los transgénicos decidieron ampararse, sin embargo, el amparo se les negó. Entonces, promovieron un recurso de revisión ante esa negativa. El recurso llegó a un Tribunal Colegiado, que lo envió a su vez a la Suprema Corte. Entre estas dos autoridades se han rebotado el caso, como pelotita, en más de tres ocasiones . 

De aceptarse el recurso, entonces se tendría que revisar la viabilidad de levantar los candados para la siembra experimental. Si es rechazado, entonces las condiciones de vigilancia a la siembra experimental y la prohibición de siembra quedarían intactas, según explica Ren Sánchez, abogado que ha llevado el caso de la Colectividad. 

La prohibición de 2013

En México desde 2013 la siembra de maíz genéticamente modificado o transgénico está prohibida en el caso comercial; además, desde 2016 están condicionadas las siembras experimentales. Esto quiere decir que si alguien desea llevar a cabo siembras de este tipo de vegetales debería presentar reportes mensuales ante un juez. Sin embargo, a pesar de estar permitido, ninguna de las grandes empresas que buscan llenar el país de transgénicos hizo un proyecto de siembra experimental.

“De las cuatro empresas que buscan sembrar organismos genéticamente modificados solo una hizo una solicitud. Es decir, ninguna de las cuatro defiende su derecho a la siembra experimental. Ellos argumentaban falsamente que no tiene sentido hacer experimentos si no van a tener un fin comercial; pero si lo hubieran hecho y los resultados hubieran sido positivos, si hubieran demostrado que no trae riesgos, entonces tal vez les podrían dar otros permisos. Sin embargo, ¿es tan grave que una empresa tenga que informar un juez?”, cuestiona René sobre la desidia de siembra de la industria.

La alerta ante los organismos transgénicos en México se levantó en 2001, cuando  David Quist e Ignacio Chapela descubrieron rastros de material genéticamente modificado en cosechas de maíz de Oaxaca, lejos de cualquier lugar en donde se habían llevado siembras experimentales. La investigación se publicó en la revista Nature y cambió el paradigma de los transgénicos en el país.

Esto fue en los comienzos, cuando la tecnología era muy experimental. Ellos no tenían la intención de encontrar transgénicos, pero que hacen el estudio ¡y que los encuentran! Publican y se hace un escándalo internacional, al grado que la industria defenestra a los científicos, le quitan la publicación, los quisieron correr de sus universidades, en fin”, cuenta René Sánchez, sobre lo que se llamó mundialmente como el escándalo del maíz mexicano. 

En resumen, el estudio comprobaba que, a pesar de que se realizaron siembras controladas, bajo una  método experimental, este no fue suficiente para detener la propagación de este maíz por el país. Esta propagación es una amenaza letal en contra de las 59 razas y más de 1,000 variedades de maíz que existen en el país, pues una variante genéticamente modificada como esta podría terminar por sustituir todas las variedades de maíz existentes. 

Por si fuera poco, para el cultivo de organismos genéticamente modificados es necesario el uso de Glifosato, un herbicida que permite a estas plantas crecer libres de plagas o cizañas. Sin embargo, está demostrado que este químico genera cáncer, por lo que el riesgo no solo es a la biodiversidad, sino también a la salud. 

En 2021 el gobierno federal emitió un decreto en el que prohibió la emisión de permisos para el cultivo de este tipo de semillas así como un programa de sustitución y desplazamiento del uso del Glifosato. La medida también cercó la introducción de semillas de maíz transgénico al campo mexicano. 

Ese decreto, de alguna manera persigue la misma finalidad que la demanda presentada en 2013 por la Colectividad en defensa del maíz, sin embargo, ambos son procesos ajenos que tienen su propio cauce. 

Periodista en constante búsqueda de la mejor manera de contar cada historia y así dar un servicio a la ciudadanía. Analizo bases de datos y hago gráficas; narro vivencias que dan sentido a nuestra realidad.

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