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Una marcha blanca antiAMLO

Pocos conocen al convocante, pero miles de personas asistieron a la manifestación contra Andrés Manuel López Obrador. En los primeros cinco meses de gobierno del tabasqueño, decenas de convocatorias, supuestamente ciudadanas, invitan a marchar para evitar lo que llaman un desastre en México. Hoy se concretó una de las manifestaciones más grandes

Texto: José Ignacio De Alba

Fotografías: Ximena Natera

Ésta fue una marcha, sobre todo, en contra de Andrés Manuel López Obrador. Para estos manifestantes de la Ciudad de México el diagnóstico en los primeros cinco meses de gobierno está claro: México vive bajo una dictadura, es asediado por migrantes que “invaden el país”, el pueblo ignorante es conducido por un dictador, hay carencia de alimentos y medicinas –como en Venezuela-.

Pareciera una reedición de la “campaña del miedo” que utilizó el Partido de Acción Nacional para desprestigiar a López Obrador en la campaña electoral de 2006. Pareciera también una reinvención de la Marcha del Silencio convocada por el empresario Alejando Martí para manifestarse contra la inseguridad, a la que acudieron personas vestidas de blanco cuando López Obrador era jefe de Gobierno.

Incluso hoy, varios de los manifestantes de la Ciudad de México aseguran que a la última protesta a la que habían acudido antes de hoy fue a esa Marcha del Silencio. Unas 5 mil personas vestidas con camisas blancas y almidonadas se reunieron en el Ángel de la Independencia este mediodía. Con pancartas, negaron ser “fifís”. Entre las consignas como “¡Fuera Obrador, fuera Obrador!”, se mezclaron cánticos del Cielito Lindo o el Himno Nacional.


Ésta es una marcha en la pocos de los asistentes concocen a los convocantes, y a nadie parece importarle. Una agrupación que llamó a marchar fue Chalecos Amarillos México, que ya había tenido algunos intentos fallidos desde el inicio del sexenio.

Hubo personajes como el escritor de ficción Francisco Martín Moreno que difundió la invitación, pero no asistió a la marcha. Hubo opositores olvidados como Rafael Acosta Ángeles, mejor conocido como “Juanito”, que sí hizo acto de presencia.

El propio expresidente Vicente Fox asistió a la marcha en Guanajuato. Y en otras ciudades del país, como Puebla, Guadalajara, Monterrey, Tlaxcala, Mérida, Querétaro, también hubo concentraciones, algunas deapenas decenas de personas en contra del mandatario.

Las invitaciones se propagaron por Whatsapp, Facebook y Twitter. La señora Cristina Ávila, quien asiste a la marcha con su hija, admite que no sabe quién convoca, para ella eso es secundario.

“Lo importante es estar aquí para mostrar nuestro repudio a López. Le debemos hacer llegar al señor que él no es el dueño del país”, dice la mujer encendida en un enojo.

En decenas de ocasiones ya se había convocado a manifestaciones, abiertamente en contra de López Obrador, pero tuvieron poco éxito. El modus operandi de las invitaciones es el mismo: un grupo anónimo hace convocatorias a través de redes sociales. La oposición, en general, las respalda pero nadie se vincula directamente con el exhorto.

La marcha fue intuitiva, los manifestantes salieron del Ángel de la Independencia rumbo al Monumento a la Revolución, de allí cada quien para su casa. No hubo personaje que diera por cerrado el evento, incluso entre los asistentes se preguntaban “¿Aquí se acaba el evento?”. Muchos otros se quedaron con sus pancartas extendidas en la explanada de la Plaza de la República.

María del Carmen García tiene una pancarta que dice “No al pacto global migratorio”, la mujer de 64 años se dedica al hogar. A ella se le pregunta sobre su mensaje en el cartel:

-Porque me da mucho miedo que metan tanto indocumentado y tanta gente de otros países- responde.

-¿Qué le hicieron?

-Ya nos hicieron y nos están haciendo mucho daño. En Chiapas ya están matando y violando y no nos dicen eso las noticias.

-¿Antes no entraban migrantes?

-Sí, pero ahorita están entrando en masas.

-¿Usted ya fue a Chiapas?

-No, yo lo vi en las redes.

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-¿Cómo se llama usted?- se le pregunta a otra manifestante.

-No le voy a decir, pero soy una abuela, madre y ex maestra, administrador de empresas, tengo una empresita que da trabajo a mexicanos y soy orgullosa de ser mexicana. Pago impuestos.

La asistente a la marcha también porta un cartel contra el pacto global migratorio.

-¿Por qué contra los migrantes?

-Les van a quitar trabajo a las generaciones que vienen. ¿Por qué no ayudan a Honduras en Honduras? ¿Por qué el papa apoya estas posturas? ¿Por qué promueven esta desorganización en México?

-¿No cree que los migrantes están huyendo?

-Yo creo que no, ésta no es una migración normal porque veo que traen buen calzado, buenas carriolas, andan las chicas pintadas del pelo. Viene la gente gordita, bien alimentada. Yo he visto verdaderos migrantes, y ellos llevan un dolor en el rostro, traen una falta de peso en sus cuerpos, traen el alma rota. Pero esto no. Éstas son movilizaciones políticas.

-¿Podría nombrar una cosa positiva del nuevo gobierno?

-Caray… cómo me cuesta trabajo… no es posible que se haya quedado a vivir en el Palacio más elegante de México.

-¿El Palacio no es digno de él?

-No. De veras que quiero llorar por México.

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Juan Velázquez, odontólogo de 55 años.

-¿Por qué se manifiesta?

-Para que el presidente sepa que hay una inconformidad en la manera en que gobierna.

-¿Cómo es esa manera?

-Cumpliendo las leyes, cumpliendo el Estado de derecho. Atacando la corrupción, atacando la impunidad.

-¿Se llegó a manifestar en el gobierno de Peña Nieto?

-No, pero yo expresaba en las redes mis puntos de vista.

-¿El gobierno pasado no era totalitario?

-No era totalitario, pero era corrupto.

-¿Usted diría que se enjuicie a ese pasado?

-Sí, si la bandera del presidente es atacar la corrupción y la impunidad. No está actuando como debería de ser, está nombrando pero no está enjuiciando.

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Arcelia Reyes, jubilada de 67 años, nunca había asistido a una manifestación. Pero esta vez dice tener razones que le resultan suficientes.

-No, es la primera. Porque ya estoy harta.

-¿En el sexenio anterior fue a las marchas por los 43 estudiantes de Ayotzinapa?

-No, eso está politizado y lo que quieren es dinero.

-¿Ellos quieren dinero? ¿Y ustedes?

-Que el señor renuncie, no está capacitado, la verdad. Ni la gente que está con él, es igual, él pensó que era administrar un municipio, pero esto no es un municipio, es un país.

-¿Se parece a Maduro?

-Sí, es un dictador, un manipulador, no está preparado.

-¿Como Peña Nieto?

-No, nada que ver. Fíjate, un presidente tiene que aprender a delegar responsabilidades, por eso tengo al de Economía… por eso tengo al de Relaciones… Este señor es el poder absoluto, este señor dice “aquí no se va a mover ni una hoja si no lo digo yo”.

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Algunos asistentes, como Isabel Miranda Muñoz, “directora de banca privada”, aprovecharon la manifestación para visitar puntos turísticos.   

-¿Por qué vino a marchar?

-Porque tengo un gran amor a México, yo creo que sí existe la democracia. Algo que culminó mi marcha es la oportunidad de haber subido al Monumento a la Revolución, muchas veces en otras ocasiones vienes de turista y visitas diferentes monumentos. Yo lo confieso, nunca lo había hecho, me pareció sensacional, me encantó, súper limpio, súper bien organizado y invito a todo el mundo a que dé una buena caminada con un afán de lograr algo de una forma armoniosa y visitar nuestro México y lo que esta ciudad tiene para todos nosotros.

-¿Suele salir a marchas?

-Siempre de toda la vida, yo soy una mujer que nació en un vientre que se ha luchado por la democracia desde el primer día en que nací. Siempre lo he hecho de esta manera, trabajando, luchando y siempre de una forma valiente.

-¿Qué otras marchas?

-Desde Clouthier, que fue de las primeras marchas que fuimos.

-¿Fue a la marcha de los 43 estudiantes de Ayotzinapa?

-No, porque ya no soy estudiante.

-Pero ellos sí.

-Pues probablemente pude haber ido, pero no, no eran realmente estudiantes.

-¿Cree que la gente ahorita está engañada?

-Definitvamente sí.

Fue educado en escuelas católicas hasta que se volvió ateo. Es huraño y trotamundos. Estudió periodismo y nunca se graduó. Suele tener más fe en las viejas narrativas que en las nuevas. Le gusta escribir historias.

Periodista visual especializada en temas de violaciones a derechos humanos, migración y procesos de memoria histórica en la región. Es parte del equipo de Pie de Página desde 2015 y fue editora del periódico gratuito En el Camino hasta 2016. Becaria de la International Women’s Media Foundation, Fundación Gabo y la Universidad Iberoamericana en su programa Prensa y Democracia.

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