Tres años sin producción en campos de Chiapas por el cambio climático

4 febrero, 2020

Las quemas agropecuarias y la contaminación por fertilizantes y pesticidas son dos de los principales contaminantes de la agricultura que incrementan el cambio climático. Sus efectos ya son vivibles en los campos chiapanecos

Texto: Andrés Domínguez / Chiapas Paralelo

Foto: Chiapas Paralelo

La agricultura en algunas zonas de Chiapas dejó de ser productiva desde hace años por los efectos del cambio climático.

Así lo detalló el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT).

En Comitán, por ejemplo, la producción agrícola sufrió pérdidas durante los últimos tres años, ya que no han adoptado un modelo de desarrollo rural sostenible, afirmó Jorge García Santiago, gerente Regional de la estrategia Masagro del CIMMYT.

Las quemas agropecuarias y la contaminación por fertilizantes y pesticidas son dos de los principales contaminantes que aporta la agricultura al calentamiento global. García Santiago dijo que urge detener estas prácticas dentro del estado.

El gerente comentó que desde 2015 mantienen la estrategia “Chiapas no quema” en la que promueven una agricultura de conservación basado en el aprovechamiento del rastrojo, para mejorar la calidad del suelo y de los sistemas de producción.

“La quema agrícola es una práctica muy arraigada en Chiapas, por lo que nosotros les ofrecemos alternativas (…) Antes las quemas se hacía con extremo cuidado, se realizaban brechas o rondas para evitar que el percance avanzara a la otra parcela o una zona forestal, pero ahora ya no se cuida” afirmó.

García Santiago detalló que las consecuencias que se tienen al quemar parcelas, ya que si bien la ceniza trae algunas propiedades, es lavada por las lluvias.

“El fuego mata muchos microorganismos que ayudan al bienestar de la tierra. El impacto ambiental que pueden tener las quemas es en dos partes, en la generación de efecto invernadero, que daña la masa forestal y hace que no se capte agua, además de aumentar la vulnerabilidad ante inundaciones. Por otro, el tema de los incendios forestales, se tiene documentado que febrero, marzo y abril son los meses con más incendios forestales” afirmó.

Un investigador del CIMMYT documentó que Chiapas es la entidad que más incendios  forales, agrícolas y de pastizal registró en 2015, 2018 y 2019. Tiene un promedio de 6 mil 600 incendios al año, en su mayoría causados por quemas agrícolas.

Consecuencias

El Centro de Investigación afirmó que ya existe un incremento de la temperatura media anual en Chiapas, en las zonas en las que sí lo hay, este es de entre 1 y 2 grados en promedio, aunque en Tonalá es de 3 y en Tapachula de 4.

Según The Nature Conservancy, Chiapas ha perdido 55% de sus bosques, principalmente por deforestación para realizar actividades agropecuarias, además, la Selva Lacandona ha perdido cerca de 73% de su extensión original por la apertura de nuevas parcelas o áreas de pastoreo.

Además, existen cambios importantes en los regímenes pluviales. Hay lluvias mucho más torrenciales combinadas con periodos de sequía: en Altamirano, Tonalá y Motozintla ha habido un incremento en las lluvias de hasta 300 mm anuales; por el contrario, en Tapachula y Malpaso ha disminuido en más de 300 mm.

De acuerdo con los datos disponibles de 12 estaciones meteorológicas en Chiapas, Malpaso y Tapachula, la temperatura subió y disminuyó la precipitación pluvial disminuyó.

El cambio climático ha intensificado las sequías, lo que ha hecho que productores pierdan durante 3 años seguidos su producción, advirtió García Santiago.

“Antes se pensaba que de 5 años, uno o dos se perdían pero ahora ya van 3 seguidos. Hace 15 años el tema era urgente, hoy ya no es un tema de juego” añadió.

Según CIMMYT, los municipios que más incendian y tienen estas prácticas contaminantes son Venustiano Carranza, Ocosingo, Villacorzo, Villaflores, Cintalapa y Chiapa de Corzo.

Prevención

En Chiapas, los niveles de producción de la agricultura migratoria son tan bajos que apenas proporcionan alimento al productor y su familia; y 52.2% de la población de Chiapas está en alguna situación de inseguridad alimentaria. Esto hizo que se formule una agricultura nómada, los cuales son parcelas abandonadas por su infertilidad.

Este fenómeno favorece el empobrecimiento de la población. El 76.4% de los chiapanecos vive en pobreza extrema, miles de parcelas son abandonadas cuando se vuelven improductivas e infértiles.

García Santiago comentó que es importante informar a la población para que adopte nuevos modelos de agricultura, sin quema ni contaminación por fertilizantes.

“Cuando preguntamos, la gente se justifica al decir que queman por costumbre, otras por facilidad de la siembra y la última por plagas, pero ya comprobamos que ninguna de estas se ven mejoradas bajo estas prácticas” finalizó.

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