Siria, la tragedia interminable

7 febrero, 2023

Foto: Al iHaj Suleiman Unocha

Los impactos de los sismos, que ya cuentan más de 5 mil muertes en Siria y Turquía, se suman a una guerra que ha dejado más de 300 mil muertos y 13 millones de desplazados en la última década

Texto: Redacción Pie de Página, con información de IPS

Foto: Al iHaj Suleiman Unocha / IPS

CIUDAD DE MÉXICO.- Las cifras de muertes por los terremotos en Siria y Turquía siguen creciendo, mientras el mundo se alista para responder a la tragedia que suma, hasta ahora, más de 5 mil muertos y 25 mil heridos .

En Turquía el gobierno de Recep Tayyip ha confirmado una cifra de más de 3 mil 800 muertos, 20 mil heridos y casi 6 mil edificios destruídos, por lo que consideró que el actual desastre es “la mayor tragedia del último siglo, desde el terremoto de Erzincan”, que dejó unos 30 mil muertos en 1939. Ante esto, el gobierno turco declaró el estado de emergencia durante tres meses en diez provincias afectadas.

En Siria, país que vive una guerra civil desde hace 11 años, con un saldo de más de 300 mil muertos, el gobierno central ha confirmado al menos mil 600 fallecidos y más de 3 mil heridos, incluida en esta cifra el noroeste sirio, controlado por la oposición al gobierno de Bashar Al-Assad.

Los terremotos de 7.8 y 7.5 grados, ocurridos en la madrugada de este lunes en el sureste de Turquía y norte de Siria, donde se encuentra también la nación Kurda, se sintieron en 14 países en esa parte del mundo, incluídos Chipre, Israel, Jordania y Líbano.

Tanto en Turquía como en Siria hay zonas afectadas por los sismos donde las temperaturas son muy bajas por la temporada invernal. En algunas áreas la nieve dificulta el acceso de los grupos de rescate, y las borrascas con lluvia o vientos el arribo de aeronaves con auxilios. Además, los terremotos derribaron unos miles de edificios en ambos países, por lo que se teme que muchas víctimas estén sepultadas o atrapadas bajo los escombros.

Las grietas que ya existían

Los terremotos, que ya tienen dimensiones catastróficas, ocurren en una región que en la última década ha sido destruida por la guerra.

En 2011, enmarcada en la Primavera Ärabe, estalló en Siria una revuelta en contra del gobierno de Bashar Al-Assad que derivó en una guerra civil entre el gobierno y tres principales grupos opositores:

-El Consejo Nacional Sirio, el cual agrupa a cientos de disidentes y es reconocido por algunos países de la ONU (como Estados Unidos, Francia y Reino Unido) como el legítimo representante gubernamental de Siria. Este consejo actualmente tiene su sede en Estambul, Turquía, país que desconoció el mandato de Bashar Al-Assad.

-La nación kurda, dispersa desde la primera guerra mundial entre Siria, Turquía, Irák, Irán y Armenia. Agrupados en la Confederación de los Pueblos del Kurdistan y perseguidos por el gobierno de Turquía, los kurdos han peleado por el reconocimiento de un Estado propio y la autonomía en sus territorios.

-El Estado Islámico, grupo paramilitar ultranacionalista y fundamentalista surgido tras el califato en Irák. Conocido en algunas partes del mundo como ISIS (por sus siglas en inglés) disputa, a nombre de la unificación de la religión musulmana, regiones de Siria, Turquía, Israel, Palestina, Jordania, Egipto, Líbano, Chipre, entre otras.

Los intereses de otros países sobre ese territorio y sus recursos azuzaron el conflicto que en una década ha forzado el desplazamiento de 13 millones de personas.

Entre los aliados más prominentes del gobierno de Assad se encuentran dos países que han marcado un duro distanciamiento con la OTAN: Rusia, que entró a la guerra en 2015, e Irán. En oposición está Israel (aliado de los Estados Unidos) quien ha realizado ataques aéreos en contra de bases militares y aeropuertos de Siria.

Otro campo en conflicto está con Turquía, que busca acabar con el combate a las fuerzas rebeldes kurdas que comparten su frontera con Siria (la región que el sismo afectó con más gravedad).

La nación kurda, una de las más afectadas

En el territorio de Kurdistán, el terremoto provocó afectaciones en las ciudades de Amed, Malatya, Urfa, Semsur, Dilok y amplias zonas del norte de Kurdistán y las regiones de Cizre, Éufrates y Shehba en el norte y este de Siria, también las zonas de Afrin e Idlib en el noroeste de Siria.

Organizaciones en alianza con el movimiento de mujeres del Kurdistán describen que hay lugares históricos, como la Ciudadela de Alepo, que quedaron destruidos. El número de casas y edificios que colapsaron es incontable.

En un comunicado, la Representación del Movimiento de Mujeres Libres de Kurdistán en América Latina asegura que: “Las condiciones invernales dificultan las operaciones de rescate. Se ha habilitado un corredor aéreo para los servicios de rescate y envío de ayuda.

Las principales víctimas de este desastre son, como siempre, los y las pobres, los y las desplazadas, que tanto en Kurdistán, como en Siria y Turquía, no sólo han padecido bajo los escombros sino que sufrirán las drásticas consecuencias de la destrucción en medio de un frío y duro invierno”.

Después de la revolución del Kurdistan, en toda la frontera sirio-turca, fueron las mujeres quienes se dedicaron a reconstruir las ciudades, y con ello la reconstrucción del tejido social en una zona pluricultural con fronteras impuestas por los Estados. Cada edificio, casa, tienda y calle estaban en ruinas. Todo el día se la pasaba en las juntas vecinales asamblearias donde discutían cómo reconstruir la ciudad, cómo imaginar un gobierno propio, cómo salir de las dinámicas de la guerra.

Ahora vienen las ruinas de un desastre natural. Han estado solicitando el rescate de emergencia para cientos de víctimas. Esto en el contexto de una nueva amenaza contra Rojava, como es la sequía extrema y la destrucción natural.

Bombardeos y terremotos: la ayuda no llega a Kurdistán

Desde los primeros ataques de Turquía contra Kurdistan, el 9 de octubre de 2019, más de 400 mil personas tuvieron que migrar, situación que se repite hasta nuestros días, pues los bombardeos no han cesado.

“El objetivo de los bombardeos diarios a la región, los ataques contra civiles y las prácticas de guerra psicológica especial es destruir la unidad y la solidaridad de los pueblos conformados por el proyecto de Nación Democrática”, expresó Rûksen Mihemed, portavoz de las Unidades de Protección del Pueblo y de las Mujeres en entrevista antes del terremoto.

La organización Heyva Sor a Kurdistan describe que, con el terremoto, “cientos de ciudadanos y ciudadanas han perdido la vida y miles han resultado heridos. Además, miles de personas siguen bajo los escombros. Muchas casas y edificios han quedado destruidos. Las condiciones invernales afectan negativamente a las operaciones de búsqueda y rescate”. Además cada hora la probabilidad de rescatarles con vida disminuye.

Algunos diputados del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) visitaron zonas críticas, una en la región kurda de Dîlok (Antep). Desde allí describió:

“Los equipos de rescate aún no han llegado. La mayor parte de Avasîm está en la misma situación. La gente está exhausta. No hay ayuda. La gente está desesperada, se necesita ayuda con urgencia. Se deben cubrir las necesidades básicas como agua, pañales, alimentos para bebés, artículos de higiene femenina y comestibles. Las personas son dejadas a su suerte”.

En esta visita, varias diputadas detallaron que no hay ayuda humanitaria en esta región y que es vital que llegue ayuda lo antes posible. También piden la cooperación de los estados ante la alarmante situación de emergencia y muertes por la catástrofe.

La solidaridad mundial, y las tensiones

Después del sismo, agencias de las Naciones Unidas y entidades gubernamentales y humanitarias se movilizan para auxiliar a las víctimas de los terremotos. “Nuestros equipos están sobre el terreno evaluando las necesidades y brindando asistencia. Mi corazón está con el pueblo de Türkiye (Turquía) y Siria en esta hora de tragedia”, dijo su secretario general, António Guterres, en una declaración.

También la Media Luna Roja ya movilizó en suelo turco mil 80 tiendas, 15 mil 400 mantas, 71 vehículos de restauración y varias cocinas móviles para atender a los afectados por los terremotos en el sureste de Turquía y norte de Siria.

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) desplazó sus equipos en Siria hacia la zona norte, con campamentos donde hay centenares de miles de refugiados por la guerra civil en ese país, e inició el reparto de kits médicos de emergencia en la zona, donde los terremotos derribaron varios hospitales.

Lo mismo pasó con el pueblo Palestino, quienes a pesar de resentir una guerra en sus entrañas, también envió equipo sanitario y de bomberos a Siria y Turquía.

También, en un comunicado las Fuerzas Democráticas Sirias declararon que proporcionarán asistencia inmediata a las víctimas del terremoto en Rojava (Kurdistán en la parte de Siria) y también en todo el territorio afectado. Se dicen dispuestas a realizar labores de rescate y asistencia.

Por su parte, en un hecho calificado como inaudito, el presidente de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró en una rueda de prensa que la delegación humanitaria que se envió a Turquía también actuará en Siria, esto, aseguro, tras una petición de ayuda humanitaria de Damasco. Sin embargo, horas más tarde medios cercanos al gobierno sirio aseguraron que «una fuente oficial» (sin citar) desmintió dicho requerimiento, y acusó al gobierno de Israel de querer aprovechar la catástrofe «para encubrir las políticas expansionistas y agresivas de la ocupación».

El mandatario estadounidense Joe Biden puso a disposición de Turquía la ayuda de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la Unión Europea se comprometió a enviar asistencia, y equipos con ayuda del vecino Azerbaiyán y de España, Países Bajos y Rumania ya están en camino.

Lo mismo su homólogo en Rusia, Vladimir Putin, quien a primeras horas de la tragedia se comunicó directamente con el presidente turco para ofrecer ayuda en materia de rescate, búsqueda y control de desastres.

Equipos de emergencia especializados de la Oficina de Evaluación y Coordinación de Desastres de la ONU, y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciaron que estaban “listos para desplegarse” para labores de rescate y principalmente para atención de los heridos y de los grupos más vulnerables.

Del mismo modo lo hicieron los responsables de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), con la mira puesta en las necesidades de los cientos de miles de desplazados que ya estaban en duras condiciones de sobrevivencia en el norte sirio, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Las unidades de rescate incluso piden a la población que reduzca el uso del teléfono, para facilitar la comunicación de aquellas personas que estén bajo los escombros solicitando ayuda, pues el primero y más fuerte seísmo se produjo de madrugada, a las 04:17, hora local, cuando dormían los habitantes de los edificios derruidos.

México: ¿cómo ayudar?

En el caso de nuestro país, un equipo de rescate partió esta mañana hacia Turquía para apoyar en las labores que se requieran para salvar vidas. A su vez, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Civil, habilitará un centro de acopio (el lugar está por definirse) en el que se recibirán:

-Cobertores
-Casas de campaña
-Sacos de dormir
-Gorros y guantes para el frío
-Calzado para frío
-Bufandas y calcetines térmicos
-Ropa térmica
-Linternas, con baterías incluidas o recargables
-Baterías power bank
-Papel higiénico
-Pañales (adulto y bebé)
-Toallas femeninas
-Toallitas húmedas para bebé
-Jabón de baño
-Jabón líquido para ropa
-Toallas de tela para baño
-Biberones para bebé
-Cereales en lata para bebé
-Leche en polvo para bebé
-Papillas para bebé
-Caja de alimentos (despensas) en caja rígida, con alimento resistente, enlatado.

También, la embajada de Turquía en México habilitó un centro de acopio en sus instalaciones, ubicadas en la calle Monte Libano número 885, en la colonia Lomas De Chapultepec de la delegación Miguel Hidalgo.

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