Sacerdote Aristeo Baca, culpable de violación y abuso sexual de una niña

23 febrero, 2021

Tras concluir la última audiencia del juicio oral contra el sacerdote acusado de violación y abuso sexual a una niña de su feligresía, los jueces lo declararon culpable

Texto y fotografías: Blanca Carmona / La Verdad

CIUDAD JUÁREZ.- El sacerdote Aristeo Trinidad Baca fue encontrado culpable de haber cometido los delitos de violación y un abuso sexual en contra de una niña, por parte de un Tribunal de Enjuiciamiento.

El fallo condenatorio se emitió la tarde de este lunes, en el decimoquinto día del juicio oral, luego de que los jueces escucharon los alegatos finales del Ministerio Público, la Asesoría Jurídica de la víctima y del equipo de los abogados defensores.

A partir de las cuatro de la tarde, el Tribunal de Enjuiciamiento emitió el fallo. El sacerdote permanecerá en prisión domiciliaria por sus 76 años de edad.

Después de escuchar los alegatos de clausura del juicio oral tanto de la agente del Ministerio Público, la Asesoría Jurídica de la víctima, como los abogados defensores del religioso, los jueces entraron a deliberar en privado para emitir una resolución. Antes de decretar el receso, el presidente del Tribunal, Carlos Jaime Rodríguez García, anunció que el veredicto se daría a conocer a partir de las 16:00 horas.

El último en hacer uso de la palabra fue el presbítero Aristeo, para insistir en su inocencia.

“Vuelvo a decir delante de este Tribunal que soy inocente y no he hecho ninguna de las cosas que se me han acusado y que estoy conscientemente en sus manos, ustedes. Es todo lo que quiero decir. Gracias”, expresó.

Este es el primer fallo condenatorio que se emite en contra de un sacerdote de la Diócesis de Ciudad Juárez por delitos de índole sexual, se informó. La sentencia contra Aristeo será dictada en audiencia programada para el próximo primero de marzo; el Ministerio Público pidió una pena de 83 años y cuatro meses de cárcel.

Por unanimidad de votos, los tres jueces del Tribunal determinaron que Aristeo cometió tres delitos: una violación a finales de diciembre del 2015, un abuso sexual en septiembre del 2016 y otra violación el 28 de enero del 2018, todos en la casa parroquial de la iglesia presidida por Aristeo, Santa María de la Montaña.

El juicio contra el sacerdote inició el 25 de enero con la declaración de la víctima, quien ante los jueces narró que, durante tres años, cada domingo y antes de las misas matutinas, fue violentada por Aristeo. El religioso compareció el 3 de febrero y al igual que este lunes, entonces también se declaró inocente.

En la última audiencia del juicio, en su primera exposición, la agente del Ministerio Público Iveth Consuelo Arredondo Serna hizo un recuento de los testigos de cargo presentados ante los jueces, resaltando el dicho de la víctima quien refirió que fue agredida de forma sexual durante tres años, cada domingo.

Además, la representante social pidió al Tribunal que no se le dé valor a las declaraciones de los testigos presentados por la defensa del párroco al señalar que todos son subordinados de Aristeo porque trabajan en diferentes áreas del complejo social construido por él y al considerar que fueron aleccionados para declarar a favor del presbítero.

Mientras que la asesora jurídica de la víctima también hizo un recuento de los testigos, entre estos el ginecólogo presentado por los abogados defensores Rodvick Bueno Solís.

La asesora recordó que Bueno dijo a los jueces que el peritaje realizado por la médica legista de la Fiscalía estatal no tenía valor porque no se hizo con los instrumentos necesarios, pero al mostrarle una fotografía del área íntima de la víctima sí pudo observar una lesión.

La víctima –actualmente de 13 años– subió al estrado el 25 de enero. Ese día dijo que, durante tres años, cada domingo y antes de las misas matutinas, fue violentada por Aristeo.

Narró que era monaguilla y cada domingo llegaba a la iglesia Santa María de la Montaña unos 40 minutos antes del inicio de la misa; iba acompañada de su padre, quien se enfocaba en acomodar el altar, preparar las túnicas, revisar la distribución de las sillas del templo, preparar el vino y el agua y dar las campanadas mientras ella se quedaba en la casa parroquial a solas con el presbítero.

Uno de los abogados de Aristeo señaló al Tribunal que los hechos delictivos no ocurrieron, afirmó que la víctima “inventó esta historia” porque ya no quería servir como monaguilla en la parroquia Santa María de la Montaña y considero que la clasificación jurídica que hizo el Ministerio Público es errónea.

Al mismo tiempo que se desarrollaba la audiencia, integrantes de las organizaciones defensoras de mujeres, como Sin Violencia, Casa Amiga, Organización Popular Independiente, Compañeros, Red Mesa de Mujeres, y Red por los Derechos de la Infancia, así como algunas integrantes del Movimiento Estatal de Mujeres se manifestaron en el exterior de Ciudad Judicial. El contingente se dividió en dos, unas se apostaron a la entrada del estacionamiento de los jueces, magistrados y personal judicial y otras, en la explanada.

Otro grupo de personas también se manifestó a favor del sacerdote.

EL sacerdote contó con la defensa de Maclovio Murillo Chávez, secretario del Ayuntamiento de Juárez, quien tuvo que renunciar al cargo tras las críticas en contra.

«¡Niña, escucha: siempre te creímos!»

El fallo condenatorio del Tribunal de Enjuiciamiento contra el sacerdote Aristeo Baca desató la alegría de integrantes de organizaciones defensoras de las niñas y las mujeres, pero también las caras tristes de feligreses católicos que afirman le creen al padre.

Apenas se terminó de pronunciar el fallo condenatorio contra el sacerdote Aristeo Baca, por violación y abuso sexual, la euforia se desató entre mujeres e integrantes de organizaciones de la sociedad civil congregadas en la explanada de los juzgados familiares, frente al edificio de Fiscalía de Chihuahua en la zona norte.

“Si se pudo” y “Niña escucha, siempre te creímos” gritaban al unísono. También sonaron matracas y encendieron una mecha que desprendía una luz morada –el color que a nivel internacional simboliza el movimiento en contra de la violencia hacia las mujeres–.

«Justicia en la tierra como en el cielo»

Las manifestantes portaban decenas de cartulinas con diferentes mensajes como “las niñas y los niños no se tocan, no se violan”. “Justicia en la tierra, así como en el cielo”, “no la revictimización”, “no vas sola, vamos todas”.

“Sabemos que este juicio va a ser ejemplar para que todas las niñas, todas las mujeres, todas las víctimas, sepan que en Chihuahua la justicia puede ser posible y que habemos organizaciones que estamos para acompañarlas, para creer en ellas”.

Elía Orrantia, directora de Sin Violencia, organización que representó a la víctima del sacerdote en el juicio oral.

Orrantia dijo que el fallo condenatorio es icónico sobre todo pensando en todas las víctimas que históricamente han sido olvidadas y a quienes no se les ha creído.

Las manifestaciones de alegría de simpatizantes del Movimiento de Mujeres –integrado por Sin Violencia, Casa Amiga, Organización Popular Independiente, Compañeros, así como la Red Mesa de Mujeres– y de la Red por la Infancia en el exterior de los juzgados familiares, donde se permitió a los periodistas seguir el juicio por audio en tiempo real, contrastaban con las caras largas y el silencio que el fallo del tribunal provocó en feligreses del sacerdote Aristeo, concentrados en exterior de Ciudad Judicial, donde se llevó acabo el juicio.

“Le creemos al padre, estamos con él”, dijo Mireya Moreno, una mujer que encabeza las manifestaciones de respaldo al sacerdote, con oraciones y alabanzas.

Cuando la noticia del fallo condenatorio llegó hasta la concentración por medio de periodistas apostados en el lugar, los feligreses guardaron silencio unos minutos, se dieron aliento y pidieron esperar, “hasta que los abogados nos digan”, dijo uno de ellos, luego algunos se pusieron de rodillas y retomaron sus rezos en murmullos: “ten misericordia de nosotros…”.

Unos minutos después, Maclovio Murillo, exsecretario del Ayuntamiento de Juárez y abogado de Aristeo Baca, les confirmó la noticia.

“Fue un juicio muy difícil, con delitos que aseguran se cometieron en oculto, pero vamos a impugnar”, dijo a los seguidores del cura que lo rodearon para conocer detalles de la audiencia.

En tanto, las manifestaciones de alegría por el fallo se mantenían frente a los juzgados familiares.

“Estamos muy contentas y agradecidas con todas las personas que se sumaron al movimiento en defensa de la niña víctima”, dijo Elía Orrantia, directora de Sin Violencia.

Las activistas sonaban matracas y también arrojaron diamantina morada, festejaron con música y se abrazaron.

“Niña escucha, siempre te creímos”, gritaron en repetidas ocasiones las manifestantes que montaron un escenario con triciclos, muñecas, monos de peluche y una mesita de varios colores para recrear la infancia, dado que la víctima tenía 8 años cuando asegura comenzó a ser agredida de forma sexual por el religioso.

Imelda Marrufo, coordinadora de la Red Mesa de Mujeres, dijo que ellas esperaban un fallo condenatorio, porque desde un principio –al conocer a la víctima– le creyeron a la niña y durante el proceso se acreditó la culpabilidad del sacerdote.

“Nosotras esperábamos una sentencia condenatoria, porque en todo momento lo que supimos, desde el principio desde que conocimos a la familia, a los padres, a la mamá, nosotros sí le creímos. Por eso sabíamos que si hay justicia en esta ciudad tendría que declararse culpable, responsable Aristeo”, declaró Marrufo.

La también abogada comentó que en otro momento del proceso penal podrá revisarse la posibilidad jurídica de que Aristeo Trinidad sea enviado a un centro carcelario.

Después de que se emitió el fallo condenatorio, el Ministerio Público pidió que se cambiara la medida cautelar de prisión domiciliaria por una reclusión en un centro penitenciario pero los jueces no admitieron la petición.

Unos días después de que fue detenido el febrero del 2019, un Tribunal de Control y posteriormente una sala penal regional aprobaron que el clérigo enfrentara el proceso penal confinado en una residencia, es decir, una prisión domiciliaria, en atención a su edad. Actualmente él cuenta con 76 años.

Esta nota fue realizada por el equipo de LA VERDAD. La replicamos con su autorización. Aquí puedes leer la publicación original.,

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