Presa El Zapotillo: se filtran el agua y los millones

6 julio, 2020

Desde el 2014, por una acción de inconstitucionalidad de la Corte, la presa El Zapotillo, en Jalisco, está detenida. Sin embargo, cada año siguen destinándosele recursos millonarios

Texto: Jade Ramírez / Perimetral

Foto: Héctor Guerrero / Archivo

JALISCO.- El presupuesto del 2020 para la presa El Zapotillo, una presa que no funciona, es de 274 millones de pesos, recursos que, de acuerdo con los habitantes de la zona, se utilizan para enmendar y reparar daños estructurales en la construcción. Lo saben los pobladores de la ranchería ubicada en Cañadas de Obregón, donde se construyó la cortina de la presa del mismo nombre, y lo advierten presupuestos y ejecuciones de años anteriores.

Un vecino del poblado que prefirió mantenerse en el anonimato contó a Perimetral que hace menos de un mes hicieron arreglos porque emergen veneros sobre las paredes de la cortina.

-A los lados se les vino un derrumbe con cantera y cemento- dijo el vecino.

– ¿Se cayó una parte de la presa ahí?

-No eso no es nada, salió un venero y lo está ahuecando todo, arreglan y arreglan y no se dan abasto; está jodida y no sirve para nada.

Ya en años anteriores se sabe de las reparaciones a la construcción, de acuerdo con información confirmada a través de una solicitud de transparencia al Organismo de la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua, donde especifica cuántos millones se han ido a reparaciones.

Por ejemplo, en 2019 se destinaron 257 millones de pesos en el presupuesto de egresos, de los cuáles 51.9 millones se fueron para pagar contratos por “diseño y construcción”, según la respuesta que dio el organismo de la cuenca en el memorándum BOO81204-3187. Pero desde 2014 por un fallo de inconstitucionalidad de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la obra está detenida y no puede incrementarse la altura de la cortina para el embalse artificial. La duda es: ¿En qué se han gastado entonces esos millones si la obra no puede seguir siendo construida?

En la misma respuesta vía transparencia, escriben abajo el concepto “Obras de protección”, para después mencionar el rubro “supervisión técnica, financiera y control de calidad de diseño, desarrollo de ingeniería y construcción de la presa de almacenamiento”, a lo que le han destinado 2.62 millones de pesos. Es decir, casi 53 millones de pesos el año pasado se fueron a mantenimiento de un megaproyecto sin funcionamiento.

Y aunque desde el año pasado los pobladores de Temacapulín y Acasico le pidieron al presidente Andrés Manuel López Obrador no etiquetar dinero al megaproyecto, no se cumplió tal promesa. A Guanajuato se le destinaron 247 millones 374 mil pesos para la fase de abastecimiento, es decir, el acueducto, megaproyecto trazado de Jalisco a León, que tampoco se ha iniciado su construcción.

Millones etiquetados y casas destruidas

La obra de la presa El Zapotillo inició en el 2009 a partir de la firma de un convenio entre la federación y los gobiernos de Jalisco y Guanajuato, para abastecer a León y poblados de Jalisco, estado que pidió el aumento de la altura de la cortina de 80 a 105 metros, lo que inundaría Temacapulín, Acasico y Palmarejo. Sin embargo, eso fue negado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2014.

Actualmente la cortina está a 80 metros de altura y por el fallo de inconstitucionalidad de la corte, no puede elevarse un centímetro más. La presa no está en funcionamiento puesto que los gobiernos y empresas promovieron recursos  contra Conagua,  porque el plan licitado era 105 mts de altura.

Una vez que la presa comience a funcionar a sus 80 metros, el poblado Acasico sería inundado. Sus habitantes dicen que hace algunos días llegó el rumor de la visita de funcionarios de Conagua. Los pobladores inconformes con el desplazamiento forzado desconocían el motivo por el que, en plena pandemia, llegarían emisarios de malas noticias.

El delegado Luis Villegas cuenta que se trató de un mal entendido.

“Fue un malentendido, no era eso. La presidenta municipal de Mexticacán lanzó no sé si una demanda o reclamo porque había muchos trabajadores de la construcción de la reubicación de Acasico que estaban muy inconformes porque les quedaron debiendo 3 o 4 quincenas de su salario y Conagua interpretó que se trataba de los de Acasico”, dice  Luis Villegas, delegado de Acasico.

Así como pasó con la reubicación forzada en Talicoyunque donde ya viven personas desplazadas de Palmarejo y Temacapulín, las casas de concreto sobre una peña para suplir las de adobe en Acasico están resultando un fracaso, describe Luis Villegas.

“Ya no han hecho nada, no han trabajado nada, las casas se están destruyendo solas, están cuarteadas, a medias; el piso salió falso, hay grietas en las paredes, los tinacos arriba de las casas como no tienen agua cuando hay vientos como no tienen peso, los vuela el aire”, dijo Villegas.

Precisamente en la misma solicitud de información que responde el Organismo de la Cuenca, se especifica que para la construcción de urbanización, equipamiento urbano, viviendas y obras complementarias para el reasentamiento de Acasico en Mexticacán se destinaron 22.28 millones de pesos, una cantidad suficiente para que no se presentaran reclamos de salarios no cubiertos y el centro de población estuviese en mejores condiciones.

En la misma solicitud de información se le pidió a la Conagua un estimado del costo que implicaría la cancelación del megaproyecto, indemnización a las empresas, a los pobladores afectados y en sí el desmantelamiento de la presa El Zapotillo. Esto respondieron: “inexistencia de la información porque no se tiene monto o medida alguna”, para la cancelación de la obra considerada ya un elefante blanco.

Este trabajo fue publicado originalmente en PERIMETRAL que forma parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Aquí puedes consultar la publicación original.

Enfocada a la cobertura de temáticas sobre derechos humanos, conflictos socio-
ambientales y cultura. Ha sido premiada por la Bienal Internacional de Radio en la
categoría de Radioarte, Radio Indigenista, Mesa de Análisis y Debate; finalista del Premio Fundación Nuevo Periodismo en 2007 y 2009. Obtuvo el Premio Internacional de Periodismo Rey de España por el reportaje “La Discriminación vuela por Avianca”, también en 2009. Actualmente escribe para medios digitales y realiza reportajes para la radio y televisión universitaria en Jalisco.

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