Pobladores alertan que, sin permiso ni consulta, alcaldía de Xochimilco se lleva su agua

9 junio, 2021

Habitantes de San Mateo Xalpa en Xochimilco descubrieron que trabajadores de la alcaldía mintieron cuando dijeron que repararían la red de agua y más bien introducirían una nueva tubería en uno de los tanques de bombeo del pueblo. Los vecinos se organizaron para impedir que las autoridades se lleven el agua hacia otras colonias céntricas

Texto y fotos: Arturo Contreras Camero

CIUDAD DE MÉXICO.- En San Mateo Xalpa la lucha por el agua de su pozo empezó hace tres semanas. Sin avisarle a nadie, un grupo de trabajadores de la alcaldía de Xochimilco llegó a iniciar una obra en el tanque de agua del paraje Cola de Conejo. Según dijeron, era para surtir al pueblo de junto, San Andrés Ahuayucan, sin embargo, sospechan que el agua sea para surtir las redes de agua de las colonias del centro de la Ciudad de México. 

“Nosotros no sabíamos nada, un día llegaron los trabajadores de la alcaldía y empezaron a hacer obras”, cuenta Evelyn Rodríguez, una de las vecinas involucradas en la defensa del agua del pueblo. “Entendemos que es un derecho, el derecho al agua, y que es de todos, pero con lo que no estamos de acuerdo es que quieran llevársela. Estos pozos tienen más de 48 años y de repente vienen y quieren meter esa tubería. Aquí hay zonas de San Mateo donde no hay agua ¡Ni San Mateo ni San Francisco tienen agua y dicen que se la quieren llevar a un pueblo donde ya hay un pozo!”

San Mateo Xalpa está en la zona serrana de la alcaldía; desde sus calles se alcanza a ver la carretera libre a Cuernavaca que serpentea por la cordillera cercana, a este pueblo la disputa del agua llegó hace unas semanas, pero desde diciembre de 2019 el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, junto con el gobierno de la alcaldía, inició un proyecto para mejorar la red hídrica de la demarcación. Todo inició en las colonias que rodean la zona de canales, de Santa Cruz Xochitepec a Santa Cruz Acapixtla, como reportamos en Pie de Página. Casi un año después, en noviembre de 2020, pobladores de la alcaldía cercana de Milpa Alta denunciaron que las obras de reparación de un pozo en San Jerónimo Miacatlán servirían también para llevar el agua a zonas céntricas.

Comisiones a modo para extraer agua 

El día que los trabajadores de la alcaldía llegaron a empezar las obras, los pobladores del pueblo vecino de San Francisco Tlalnepantla los vieron con sospecha y se acercaron a preguntar qué hacían ahí, cuenta Evelyn. El rumor corrió rápido entre los vecinos de San Mateo y de San Andrés y algunos empezaron a acercarse.

Ante la presión, los trabajadores de la alcaldía comenzaron a dar explicaciones de las obras que realizaban, sin embargo un argumento no cuadraba con otro, lo que levantó aún más sospechas entre los vecinos. 

“Primero mencionaron que iban a hacer una sustitución de la tubería de 12 pulgadas, porque la que se tenía ya estaba muy dañada, muy picada por las tomas clandestinas. La cosa es que aquí las tuberías eran de 6 y 11 pulgadas, no de 12”, dice Evelyn.

Según cuenta, los trabajadores tampoco supieron explicar por dónde iba a pasar el proyecto ni qué calles se iban a ver afectadas. A pesar de llevar un oficio con una lista de calles afectadas y beneficiadas, estas calles están lejos de la zona donde está el tanque. 

“Después empezaron a dar justificaciones, de que el proyecto iba a ser para llevar agua a todo San Mateo”, continua Evelyn”, después que no, que se iba a llevar al tanque de San Andrés, El Calvario, pero ese tanque está roto, tiene una fractura. Entonces les preguntamos que cómo pensaban llevarlo a ese tanque fracturado y nos dijeron que el proyecto en una fase iba a reparar ese tanque, pero entonces, ¿cómo vas a llevar agua a un tanque fracturado y después lo vas a reparar?”

Al final, los funcionarios de la alcaldía terminaron por aceptar que iban a introducir una nueva línea de suministro de agua, no que fuera a ser una sustitución o una reparación.

Para llevar a cabo cualquiera de estas obras, los trabajadores de la alcaldía también dijeron contar con la aprobación de los Consejos de agua de ambos pueblos, una figura, que hasta ese momento, ninguno de los vecinos había escuchado. 

Días después, Evelyn escuchó el término en el debate de los candidatos a la alcaldía, justo de la boca del ahora recién reelecto José Carlos Acosta. En el debate explicó que estos consejos estarían compuestos por vecinos de los diferentes barrios y pueblos de la alcaldía y se encargaría de gestionar lo relacionado al agua en esos territorios.

“Se supone que esos cargos se iban a someter a votación del pueblo, pero por lo que dijeron, en San Andrés ya hay uno de esos consejos, solo que está compuesto por puras personas que trabajan en la alcaldía y que estuvieron en la campaña de Acosta. Ahora resulta que esas cinco o seis personas van a tener bajo su mando toda la gestión del agua del pueblo”, critica Evelyn.

La organización de dos pueblos

Días después de ese primer encuentro, el 25 de mayo, otra vez un grupo de vecinos de San Francisco sorprendió a un grupo de trabajadores de la alcaldía cerca del tanque de agua. Traían consigo los tubos de 12 pulgadas, que ya habían extendido sobre el piso, como dibujando el trazo que seguirán bajo tierra. Inmediatamente, alertados, empezaron a subir a los autobuses y camiones del transporte público y empezaron a llamar a los pobladores. Esta vez, la alerta se esparció como pólvora encendida. 

Al lugar llegaron centenas de vecinos, y ante la presión, los trabajadores prometieron que detendrían sus labores. Sin embargo, al día siguiente siguieron con su cometido. Por lo que tres días después, el 29, con un convocatoria que atrajo a cerca de 300 vecinos del lugar.

Por el puro disgusto, los asistentes removieron los tubos nuevos de 12 pulgadas y los dejaron lejos de las obras, como una forma de demostrar su rechazo a las mismas.

“Somos un pueblo que se rige por costumbres. No puedes decir que voy a venir a llevarme el agua o voy a talar sin preguntar a los pobladores; aquí todos los recursos se van a proteger”, asegura Evelyn de tajo.

Según cuenta la vecina de San Mateo, ese día las personas de la alcaldía aseguraron que ellos no eran los responsables de las obras, que solo vigilaban el trabajo de Sacmex, y que el 5 de junio, entre la demarcación y los responsables del Sistema de Aguas, llevarían a cabo una reunión con los pueblos de San Mateo y San Francisco para explicar la naturaleza de las obras. 

Dicha reunión nunca se llevó a cabo. Según cuentan los vecinos, la alcaldía se excusó en el proceso electoral, que impedía ciertos trabajos; en la pandemia, que sancionaban las reuniones amplias de personas; y en las elecciones, que los mantenía muy ocupados en esos días.

Este 8 de junio, trabajadores de la alcaldía visitaron el pozo que alimenta el tanque y el tanque del que los vecinos creen que se van a robar el agua.

Periodista en constante búsqueda de la mejor manera de contar cada historia y así dar un servicio a la ciudadanía. Analizo bases de datos y hago gráficas; narro vivencias que dan sentido a nuestra realidad.

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