Lastres administrativos ponen en jaque a maestros de la UNAM

6 marzo, 2021

Después de la emergencia por la pandemia, las irregularidades en los pagos a profesores de asignatura en la Facultad de Ciencias de la UNAM deja a sus maestros en vulnerabilidad; el desajuste salarial se conjuga con un sistema de contratación precario para profesores de asignatura.

Texto: Arturo Contreras Camero

CIUDAD DE MÉXICO.- Más del 80 por ciento de los profesores de asignatura de la Facultad de Ciencias de la UNAM no pudo cobrar sus salarios completos durante la pandemia por Coronavirus. El proceso de pago se vio afectado por la pandemia, lo que dejó «ajustes» a los cheques mensuales sin fundamento o aclaración. En varios casos no se incluyó el pago de prestaciones como apoyos para la despensa, y primas vacacionales fueron retenidas.

“Gran parte de nuestro ingreso son prestaciones, por una quincena de una clase, seas ayudante o profesor de asignatura, son mil pesos. La mayor parte son prestaciones, pero esas no cuentan para cotizar o para otras cosas”, dice al respecto Luis David, profesor de asignatura de la facultad y miembro de la comisión de medios de la asamblea de profesores de asignatura y ayudantes, que se creó para resolver los adeudos. 

En la Universidad Nacional, Esquemáticamente existen dos tipos de profesores: el personal de carrera y el personal de asignatura.

Los profesores de carrera (normalmente académicos, profesores e investigadores) están contratados a largo plazo; su proceso de contratación es largo, sus sueldos son más altos y las plazas de este tipo son pocas. En cambio, los de asignatura están contratados por periodos cortos para impartir uno o dos cursos a nivel licenciatura. 

Se cree que en toda la Universidad el personal de asignatura integra el 60 por ciento de los maestros, quienes imparten más del 70 por ciento de las materias de licenciatura. Según una encuesta realizada por los propios maestros en la Facultad de Ciencias la cifra llega al 86 por ciento.

Los pagos irregulares no son exclusivos a dicha Facultad, pues problemas parecidos se han registrado en otras. Tampoco la precariedad del personal de asignatura. 

“Yo creo que en Ciencias Políticas también se da esto, hay una alta rotación y la asignación de profesores cambia, sobre todo con los de asignatura que son los peones, puedes sacar o meter maestros, dependiendo del coordinador en turno”, asegura Rosalba Loyde profesora de asignatura de esa Facultad.

El Fondo Solidario

Preocupados por la situación, desde la Facultad de Ciencias realizaron una asamblea virtual para dar solución al problema. Más de 800 personas abarrotaron una sala de Zoom, por lo que la asamblea también se transmitió en vivo por Facebook. 

“Escuchamos gente que decía: yo solo tengo comida para esta semana y veinte pesos en mi bolsa. No me han contratado, llevo más de seis meses y no me han pagado nada. También otras personas que plantean otras complicaciones por el Covid”, cuenta al respecto Luis David. 

A partir de la asamblea, además de una ruta de acción de cara a las autoridades, también se planteó la existencia del fondo solidario, en el que docentes que no tuvieran contrato o que no hubiera recibido su pago, se ponían en con otros que podía solidarizarse con ellos y directamente establecían un contacto para un acuerdo de préstamo o ayuda. 

A partir de la asamblea y del Fondo solidario, se creó una encuesta a través de la que pudieron determinar que existen más de 600 profesores afectados. También hicieron una aproximación del dinero faltante de pagos, que asciende a más de un millón doscientos mil pesos. 

“¿A qué se lo atribuimos?, es una cosa muy complicada, casi histórica. La UNAM empezó a crecer y se dio cuenta que necesitaba más profesores, por eso hay un montón de profesores de asignatura, porque le salimos mucho más baratos a la UNAM, porque tenemos menos prestaciones, nuestro sueldo base es menor y demás”, opina Luis David.

A partir de la asamblea se han tenido diferentes reuniones con la dirección de la Facultad y con la al Dirección general de personal, los encargados de los pagos y de los contratos. Desde entonces ha habido disposición de restaurar el pago de prestaciones vencidas, y hasta el momento se han hecho algunos de ellos. 

“Según lo que hemos escuchado, es que no es solo un problema de la facultad, porque la misma facultad nos dice: esto no depende de nosotros, sino de la dirección general de personal, que es una dirección que le responde a toda la institución. A raíz de este problema nos dimos cuenta que es algo más grave, porque se acercaba gente de Ciencias Políticas, de Economía, de Ingeniería y discutimos problemas parecidos, todos relacionados al personal de asignatura”. 

En la estructura abierta y a distancia, la situación empeora

En la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia, el Cuaieed, hace unas semanas 118 trabajadores dejaron de tener comunicación con sus jefes, con su equipo de trabajo. Sin saberlo, habían sido despedidos. 

«Somos un equipo de más de 100 personas, 118, hasta diciembre, trabajábamos para el Cuaieed, la mamá de educación a distancia de la UNAM, está coordinación funciona independientemente de cada facultad», asegura una de las trabajadoras de este sistema quien pide se le nombre Fermina Daza, a manera de seudónimo.

El Cuaieed, según explica Fermina, coordina los contenidos de las plataformas de educación a distancia, en donde toman clases y consultan materiales didácticos alumnos que estudian en estas modalidades, a distancia o de forma abierta. 

«Todo el trabajo está parado, no se están haciendo estos materiales, el resultado se va a ver en dos o tres meses porque no va a haber; la educación a distancia está detenida, la Coordinación no ha mostrado un posicionamiento hacia las facultades que dependen de ella» 

De esta oficina dependen licenciaturas, maestrías, bachilleratos y las escuelas de enfermería y trabajo social. A pesar de su importancia, el personal que allí labora no está contratado de manera regular, pues laboran bajo un esquema de honorarios. 

«Llevábamos proyectos externos, para la Profeco, para la Profedet y esos proyectos, al ser ajenos a la UNAM, son pagados por las instituciones de gobierno, entonces, a algunos les dieron contratos pero no a todos, y mientras sigue lo de la UNAM detenido», acusa Fermina Daza al respecto. 

Periodista en constante búsqueda de la mejor manera de contar cada historia y así dar un servicio a la ciudadanía. Analizo bases de datos y hago gráficas; narro vivencias que dan sentido a nuestra realidad.

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