Las reformas, a cambio de un presupuesto

14 noviembre, 2021

Durante cuatro días, dos proyectos de país fueron expuestos y defendidos desde la máxima tribuna de la nación, en medio de descalificaciones, insultos, gritos, pancartas y performances. Un debate entre dos polos que no se escuchan.

Por Ernesto Núñez Albarrán

Twitter: @chamanesco

Era la una de la mañana con 46 minutos del domingo 14 de noviembre, cuando el diputado panista Jorge Triana leyó en la tribuna de la Cámara de Diputados la última reserva de la Alianza por México al proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2022. 

Estaban con él decenas de diputadas y diputados del PAN, el PRI y el PRD, quienes tomaron la tribuna de San Lázaro encabezados por sus coordinadores parlamentarios, sellando de esa forma el acto político en el que se convirtió la discusión del gasto público del año próximo.

Derrotados, los integrantes de la alianza Va por México lanzaron arengas en contra del gobierno, en contra de la “cuarta transformación” y en contra de la cerrazón de la mayoría oficialista que bateó, uno a uno, todos los intentos de modificación presentados por los opositores. 

En respuesta, el diputado de Morena Juan Ramiro Robledo defendió el proyecto de presupuesto del gobierno, y cerró la larguísima jornada con un discurso anticlimático, rodeado también por los suyos.

En los 15 minutos posteriores, las diputadas y diputados registraron su voto: 485 desde su curul y dos a distancia. A las 2:14 de la mañana, el presidente de la Cámara, Sergio Gutiérrez Luna, dio a conocer la votación final: 273 a favor del dictamen, 214 en contra y cero abstenciones.   

Morena y sus aliados lograron sacar un presupuesto más para Andrés Manuel López Obrador (el cuarto en lo que va del sexenio), pero su mayoriteo implicó romper lanzas con la oposición y matar anticipadamente cualquier reforma constitucional que pretendan aprobar en el futuro.

Las escenas vistas entre la mañana del jueves y la madrugada de este domingo -incluidas Las Mañanitas que el bloque oficialista cantó a López Obrador después de la dura refriega del viernes- han marcado el destino de la LXV Legislatura: si la oposición cumple lo dicho, será una legislatura sin reformas constitucionales.

Ni la reforma eléctrica, ni la reforma electoral, ni la reforma a la Guardia Nacional -que requieren una mayoría calificada de la que carecen Morena y su aliados- serán posibles sin los votos de quienes resultaron derrotados en la batalla por el presupuesto.  

Durante más de 60 horas, en cinco jornadas, el pleno discutió y aprobó en lo general el dictamen, y desahogó dos mil siete reservas inscritas por 323 legisladores. 

De esas reservas, mil 735 fueron inscritas por la oposición (781 del PAN, 427 del PRI, 308 del PRD y 219 de MC), con la intención de modificar el dictamen previamente aprobado por la mayoría oficialista en la Comisión de Presupuesto.

La Alianza por México anunció desde el martes que buscaría reasignar 380 mil millones de pesos del proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación presentado por el Ejecutivo para el ejercicio fiscal 2022.

En un presupuesto de 7 billones 88 mil millones de pesos, sólo 1.8 billones son reasignables, pues la mayor parte del gasto público está comprometido.

La oposición buscaba recortarle la mitad del presupuesto a las obras emblemáticas de la 4T (Tren Maya, Aeropuerto Felipe Ángeles y Refinería de Dos Bocas), para destinar recursos a rubros no considerados por el gobierno y su partido, como estancias infantiles, refugios para mujeres violentadas, fondo de desastres naturales, fondo metropolitano, fondo de seguridad estatal y municipal, carreteras para estados y municipios, entre otros.

Pero su “presupuesto alternativo” nació muerto, pues desde la Comisión respectiva, las bancadas de Morena, PT y PVEM hicieron valer su mayoría y no admitieron ni un solo cambio propuesto por la oposición.

Sin embargo, las bancadas opositoras decidieron dar el debate y, durante cuatro días de sesiones, llevaron a tribuna sus mil 735 reservas, a veces con argumentos, cifras y razones, y en otras ocasiones con discursos estridentes, descalificaciones e insultos.

Una a una, sus reservas fueron desechadas en el pleno por una mayoría que oyó pero no escuchó argumentos, y que mecánicamente levantó la mano para votar en contra de que las reservas se aceptaran a discusión.

En contraparte, y para no regalar la tribuna a la oposición, el bloque oficialista registró 272 reservas, que fueron presentadas por 128 legisladores que subieron a rebatir los argumentos de panistas y priistas, a defender al presidente y a echar pleito.

La estrategia fue muy simple: inscribir una reserva, subir a tribuna, emitir una arenga en defensa de la 4T y anunciar el retiro de la reserva.

Nadie buscaba, en realidad, moverle una coma al dictamen.

En el camino, Morena y aliados ya habían hecho cambios al proyecto de Presupuesto que envió la Secretaría de Hacienda: reasignaron 8 mil millones de pesos, ejecutando un recorte de 4 mil 913 millones de pesos a lo solicitado por el INE y 3 mil millones al Poder Judicial. Recursos que serán destinados a proyectos como Sembrando Vida, Jóvenes Construyendo el Futuro y el Plan Nacional de Vacunación. 

Ambos recortes causaron inconformidad e intensos debates en el pleno de la Cámara de Diputados, pero los temas que más polarizaron -en los que hubo mayor encono- fueron el del campo, los fondos municipales, salud y apoyo a las mujeres.

Durante cuatro días, dos proyectos de país fueron expuestos y defendidos desde la máxima tribuna de la nación, en medio de descalificaciones, insultos, gritos, pancartas y performances.

Los diputados de la oposición subieron disfrazados de médicos y bomberos, llamaron “morenacos” y oficialistas a la mayoría. Los de la 4T pasearon una imagen de la Santa Muerte por el pleno y la morenista Marisol Gasé se convirtió en #LadyCulera, cuando levantó un cartel con esa grosería escrita con plumón.

Sobraron las vulgaridades, escaseó la disposición a dialogar y se ensancharon las zanjas que separan al lopezobradorismo del antilopezobradrismo. 

Nadie podría llamar debate a esa exhibición, pues todos se lanzaron a la ofensiva sin escuchar al rival, en soliloquios que rayaban en el pastelazo.

La Cámara dividida en dos bloques que no se escuchan, el diálogo imposible entre dos polos, el reflejo de un país dividido. 

Tabla: 

Reservas inscritas por grupo parlamentario

Partido Número de diputados Reservas

PAN 102 781

PRI 56 427

PRD 15 308

MC 22 219

MORENA 98 185

PT 17 48

PVEM 13 39

Periodista desde 1993. Estudió Comunicación en la UNAM y Periodismo en el Máster de El País. Trabajó en Reforma 25 años como reportero y editor de Enfoque y Revista R. Es maestro en la UNAM y la Ibero. Iba a fundar una banda de rock progresivo, pero el periodismo y la política se interpusieron en el camino. Analista político, actualmente es asesor en el Instituto Nacional Electoral.

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