La democracia no se construyó en un día

2 mayo, 2021

Narrar, explicar, analizar y debatir el 2018 puede ayudar a entender las razones del cambio ocurrido en la jornada electoral de aquel 1 de julio y revalorar nuestra democracia de cara al 6 de junio de 2021

Twitter: @chamanesco

Son varios los libros que se han publicado recientemente para hacer un balance preliminar (quizás demasiado preliminar) de la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador.

De cara a las elecciones del próximo 6 de junio, han aparecido interesantes novedades editoriales que ofrecen, desde una visión crítica, elementos de juicio sobre la administración.

Destacan “Balance temprano, desde la izquierda democrática”, coordinado por Ricardo Becerra y José Woldenberg; “Y mi palabra es la ley”, de Carlos Elizondo Mayer-Serra; “Regreso a la jaula”, de Roger Bartra, y “El presidente, las filias y fobias que definirán el futuro del país”, de Leonardo Curzio. Y próximamente aparecerá uno más que, coordinado por Hernán Gómez Bruera, ofrecerá pistas para descifrar a la cuarta transformación.

Se trata de ejercicios editoriales pertinentes y necesarios, para tratar de entender al lopezobradorismo, debatirlo públicamente o para hacer un corte de caja casi a la mitad del sexenio, justo antes de las elecciones federales intermedias en las que habrá de definirse una nueva configuración de mayorías y minorías en la Cámara de Diputados.

En ese contexto, podría suponerse que cualquier libro político lanzado en este mayo de 2021 tiene como finalidad sumarse a dichos balances. Pero no es el caso de “La democracia no se construyó en un día”, que recientemente hemos publicado Lorenzo Córdova Vianello y yo, bajo el sello de Grijalbo.

Éste no es un libro de balance de la administración, ni un pronóstico pesimista sobre el rumbo de nuestra democracia, y tampoco es un libro anti-López Obrador. 

De hecho, los últimos acontecimientos narrados en la obra ocurrieron en el verano de 2018, semanas después de la histórica jornada electoral en la que Andrés Manuel López Obrador ganó indiscutiblemente la Presidencia de la República, y su partido, Morena, se llevó la mayoría de votos en las elecciones legislativas y en los comicios locales de la mayor parte de las entidades federativas.

El libro es un relato circular, que comienza con una crónica que narra detalladamente la jornada electoral del 1 de julio de 2018 desde diversos escenarios y momentos, y concluye con el testimonio personal del árbitro: el 1 de julio visto desde la herradura del Consejo General del INE.

La obra contiene ocho crónicas y siete ensayos que se complementan y dialogan entre sí, para construir un doble relato del proceso político que culminó con las elecciones de 2018. No es propiamente una obra en coautoría, sino dos libros en uno, en el que incluso puede optarse por seguir el orden intercalado sugerido en las primeras páginas, o construir un índice propio, leyendo por un lado las crónicas y, por otro, los ensayos.

Al concebirlo, hace ya casi tres años, partimos de una hipótesis: narrar los antecedentes y las complejas circunstancias que propiciaron una tercera alternancia en la Presidencia de la República podría ayudar a comprender los porqués de la irrupción de un partido-movimiento que se apoderó de la escena nacional y desplazó, de manera contundente, a los tres partidos que durante tres décadas habían dominado el sistema político.

Partimos de la idea de que las elecciones de 2018 fueron un parteaguas en la democracia mexicana; punto de llegada y de partida, reacomodo del poder, conformación de una nueva mayoría en el Poder Legislativo y reconfiguración del mapa político del país. Pero, sobre todo, el punto culminante de un proceso evolutivo.

El 2018 cerró diversos ciclos históricos: uno de 50 años, si se considera el movimiento estudiantil de 1968 como punto de arranque de la democratización; uno de 40 años, si se ubica en la reforma política de 1977 el inicio del tránsito del régimen de partido hegemónico hacia la pluralidad; o uno de tres décadas, si se considera a las elecciones de 1988 como el punto de quiebre de la transición.

Lo cierto es que la democracia mexicana no nació el 1 de julio de 2018.

Las condiciones democráticas estaban ahí, y gracias a ello fue posible el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en su tercera campaña presidencial.

En el triunfo del hoy presidente confluyen diversas circunstancias: su trayectoria y las decisiones que tomó luego de su segunda derrota electoral en 2012; la ruta y las decisiones que tomaron los tres partidos políticos que, hasta antes de 2018, habían dominado la vida política del país (PRI, PAN y PRD); la revolución digital detonada por el surgimiento de las redes sociales de internet como fenómeno de comunicación política y detonante de un nuevo activismo ciudadano, y el arbitraje del proceso desde el Instituto Nacional Electoral, no sólo como organizador de las elecciones, sino como garante de los principios de equidad, libre competencia, legalidad y certeza.

Como todo proceso histórico, los comicios de 2018 tienen antecedentes determinantes, episodios de conflicto, de negociación y de acuerdo entre los actores involucrados. En esta historia hay competidores (ganadores y perdedores), grupos de interés, actores protagónicos y millones de participantes anónimos.

Las razones del triunfo de López Obrador constituyen una historia que, si bien fue registrada en el día a día por todos los medios, aún requería de una revisión analítica en retrospectiva y una reflexión que proyectara a futuro sus efectos y consecuencias en la vida democrática de México.

El libro fue concebido desde el mismo 2018, con la idea de explicar el proceso electoral desde una doble –y por momentos contrastante– mirada. Con variaciones, el proyecto se mantuvo vivo en medio de acontecimientos que modificaron nuestra vida política y social, no sólo en México, sino en todo el mundo; desde una pandemia, hasta una serie de acontecimientos domésticos que, sin duda, han tensado la relación entre el Poder Ejecutivo y la autoridad electoral.

El proyecto se concreta hasta ahora, en el umbral de un nuevo proceso electoral que, como en 2018, volverá a ser el más grande y complejo de la historia; unos comicios cruciales para el futuro del país y de la democracia.

Al publicar este libro, justo un mes antes de los comicios, partimos de una convicción: narrar, explicar, analizar y debatir el 2018 se vuelve fundamental para revalorar el sistema electoral y nuestra democracia como un proceso evolutivo, una obra colectiva de muchas generaciones y un patrimonio de todas y todos.

Es, quizás, una apuesta editorial arriesgada para quien se formó en la trinchera periodística, siempre al margen de cualquier interés o poder político. Lo es, desde luego, para quien funge como árbitro de las elecciones en medio del fuego cruzado entre las fuerzas políticas y bajo la mirada crítica y desconfiada del titular del Poder Ejecutivo.

Pero confiamos en que se comprenda el objetivo y alcance de este libro, que no busca influir de ninguna manera en el resultado electoral, no pretende apuntalar ningún proyecto ni denostar a nadie, sino recordarnos las complejidades de la transición, las condiciones en las que llegó el país al 2018, las causas de aquella elección y las múltiples circunstancias que necesitan alinearse para el funcionamiento del sistema electoral que, sin importar quién vaya a ganar, mueve sus engranes cada tres años para hacer posible el ideal del sufragio efectivo.

Este libro es un registro necesario de un momento de nuestra historia, un recordatorio de que la democracia no se construyó en un solo día.

Periodista desde 1993. Estudió Comunicación en la UNAM y Periodismo en el Máster de El País. Trabajó en Reforma 25 años como reportero y editor de Enfoque y Revista R. Es maestro en la UNAM y la Ibero. Iba a fundar una banda de rock progresivo, pero el periodismo y la política se interpusieron en el camino. Analista político, actualmente es asesor en el Instituto Nacional Electoral.

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