Kimbilá: Tren Maya y sus comunicados históricos

24 abril, 2021

En la historia propia de mi pueblo hay episodios en los que, igual que ahora, pobladores de Kimbilá decidieron pronunciar su propia palabra ante el gobierno para exigir sus derechos políticos y expresar sus convicciones. ¿Nos seguirán invisibilizando?

Por Ezer R. May May*

@EzerMay

Cada pueblo con su toponimia, cada toponimia con su origen, cada origen con su mito. Estas son las fuentes de la diversidad de los pueblos mayas, cada una con su identidad histórica forjada con olvidos, omisiones, rememoraciones y recuerdos; con sus inercias singulares manifestadas en determinadas acciones colectivas que, a su vez, son reflejos de acciones pasadas olvidadas. 

Así concibo el comunicado del 16 de abril firmado por varios habitantes del pueblo maya de Kimbilá, en el que denuncian las acciones del equipo del proyecto Tren Maya y de las autoridades agrarias. Y sí, yo también firmé.

Al firmar consideré lo valioso que es formar parte de una iniciativa plenamente popular, una que reivindica los derechos de una deuda histórica, tras años de opresión por parte de los encomenderos coloniales a quienes les pagábamos tributos con mantas de algodón. De los hacendados que sometían a los trabajadores en condiciones muy cercanas a la esclavitud. De los gobiernos neoliberales que nos han traído empresas extranjeras en nombre del desarrollo local, como las maquiladoras, que desde hace un par de años hemos visto los efectos en la salud física de los obreros, sin olvidar la condición deplorable del sistema público de salud.

Y ahora, del gobierno actual que quiere construir una estación de tren rodeada de proyectos urbanos en virtud del desarrollo regional, sin deseos de elaborar un proyecto en conjunto con la población maya de Kimbilá. 

Los empresarios y los servidores públicos, siempre han llegado desde una posición de superioridad, simulando actitudes democráticas; muchos de ellos repiten su aprecio hacia el pueblo, pero sólo lo quieren ver a través de las boletas electorales, de las gráficas de las encuestadoras privadas o de sus firmas en un contrato injusto; en el mejor (o peor) de los casos, sólo para pedir perdón.

Después de firmar recordé tres momentos del pasado local, de la historia propia de mi pueblo. Episodios en los que, igualmente, pobladores de Kimbilá decidieron pronunciar su propia palabra ante los organismos del gobierno para exigir sus derechos políticos y expresar sus convicciones y pensamientos. Estos comunicados cargaban con el ánimo de poner en práctica los ideales comunes. 

“Los que suscriben vecinos del pueblo de Kimbilá y Citilcum…”, este es la frase con el que inicia el comunicado fechado el 2 de junio de 1841, dirigido al Jefe Superior Político, en el que se solicitaba que ambos pueblos puedan ser una jurisdicción política independiente. Los firmantes dijeron: «… se nos ha citado para ocurrir al pueblo de Tekantó, distante dos leguas, a las próximas votaciones, en tiempo que dicho Kimbilá tiene sobre mil almas y Citilcum cuatrocientas, y más de diez ciudadanos en ejercicios de sus derechos que saben leer y escribir: razón porque debe tener Alcalde Municipal y formar sección separada del pueblo de Tekantó”[Archivo General del Estado de Yucatán (AGEY), Fondo Poder Ejecutivo, Ramo Ayuntamientos, 1841].

Los pobladores de Kimbilá deseaban tener  su propia autoridad política, o si no, tener un dirigente acorde a sus ideales políticos y, de eso se trató el siguiente comunicado.

La memoria viva 

Tras la llegada del Gral. Salvador Alvarado en 1915, las ideas y los sentimientos de la Revolución fueron encontrando espacio en los pueblos yucatecos, manifestándose con tensiones y rivalidades políticas durante las elecciones locales de 1917. Kimbilá no fue la excepción a estas ideas y rivalidades. Varios pobladores de Kimbilá firmaron un mensaje elocuente el 19 de mayo de 1917, enviado al gobernador Alvarado. Inicia así:

 “Los que suscribimos mayores de edad legal y vecinos del pueblo de Kimbilá a Ud. con el debido respeto ocurrimos manifestando: que el C. Octavio Arjona comisario municipal de este pueblo, no cumple por diversos motivos con los ideales de la revolución constitucionalista que son la libertad y justicia, pues de continuo nos hostiliza perjudicando…” Y finaliza como sigue, “es justicia que esperamos alcanzar (…) a redimir a los trabajadores oprimidos”. [AGEY, Fondo Poder Ejecutivo, Salvador Alvarado, 1917.] 

Debajo de estas palabras aparecen numerosas firmas, muy similar al último comunicado de abril de 2021.

Uno de los cambios de la Revolución en Yucatán fue ofrecerle mayor libertad a los municipios y ayuntamientos, para que sus procesos políticos fueran más independientes de los designios del gobernador estatal en turno. Y por eso, a esta reforma constitucional se le llamó Municipio Libre. Muchos de los pueblos deseaban esa independencia y, por eso, habitantes de distintos lugares solicitaron convertirse en Municipio Libre. 156 vecinos de Kimbilá se reunieron para firmar y enviar una carta al gobernador Carlos Castro Morales en 1919. 

Aunque no he encontrado dicha carta, el informe que responde a la solicitud dice lo siguiente: 

“Sírvase rendir a la mayor brevedad, un informe sobre la conveniencia o inconveniencia de que el pueblo de Kimbilá unido al de Citilcum sean erigidos en un Municipio Libre, como lo pide 156 vecinos de dichos pueblos…”. [AGEY, Fondo Poder Ejecutivo, 1919.]

Desde el siglo XIX, Kimbilá ha tenido ímpetus de libertad municipal o de exigir autoridades de acuerdo a sus convicciones comunes. Los pobladores de Kimbilá se organizaron para firmar estos comunicados, para mostrarse como un pueblo que actúa y responde. Ayer, Kimbilá exigía votar en el mismo pueblo para elegir a sus propias autoridades, hoy exige decidir sobre su destino social, económico y cultural. 

Ayer, era el deseo de la autonomía municipal, hoy el de la autonomía del pueblo maya. Estamos frente a otra faceta de la resistencia de los pueblos mayas frente a las imposiciones de empresarios e instituciones federales del Tren Maya. No son asociaciones de la sociedad civil los que firmaron, sino vecinos, campesinos, artesanos y jóvenes mayas. ¿Nos seguirán invisibilizando?

*Antropólogo social e historiador de Kimbilá. Integrante del colectivo Maya Kájlay

Portal periodístico independiente, conformado por una red de periodistas nacionales e internacionales expertos en temas sociales y de derechos humanos.

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