Guanajuato: el estado más peligroso para ser policía

7 enero, 2020

Foto: Comunicación Social de Seguridad de Guanajuato.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato registra el mayor número de policías asesinados, con el pico más alto en el municipio de Irapuato. En la mayoría de los casos prevalece la impunidad.

Texto: Martha Silva, con información de Edith Domínguez / PopLab

El 2019 concluyó con un trágico pronóstico temprano: Guanajuato repitió como el estado con mayor número de policías y funcionarios de seguridad asesinados, con 77 casos.

Ya el año pasado había ocupado esa posición, con al menos 64 policías. La tendencia de violencia homicida, que entonces comenzaba a mostrarse, se confirmó este año. Y también romperá otros récords delictivos, como los homicidios dolosos y culposos a nivel nacional.

El conteo fue realizado por el Laboratorio de Periodismo y Opinión Pública con información hemerográfica. Guanajuato concluyó 2019 con el asesinato de 46 agentes municipales, cinco oficiales de tránsito, seis policías estatales, nueve custodios, cuatro agentes de la fiscalía, dos militares, dos integrantes de la Guardia Nacional e incluso un funcionario del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). La lista incluye a dos expolicías municipales.

Por su parte, Causa común, la organización que documenta los temas de agresiones fatales a policías de todo el país, registró un total de 421 bajas en 2018. De ellas, 64 fueron en Guanajuato, mientras que en Guerrero fueron 43, y en el Estado de México, 41. Para el año que recién concluyó, 2019, registra 442 policías asesinados en la República: 73 en Guanajuato, 40 en Michoacán y 32 en Chihuahua.

Datos actualizados sobre el tema se podrán consultar a partir de este día en el micrositio GTO: Oficial Caído

En la cárcel

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado fue la corporación más afectada, con 15 elementos víctimas de homicidio: nueve eran custodios del Cereso de Valle de Santiago y 6 de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE).

El municipio más golpeado fue Irapuato: su Secretaría de Seguridad Ciudadana por sí sola sufrió la baja de 10 agentes en varios incidentes a lo largo del año. Por su parte, en Villagrán (tierra del Marro), un solo hecho delictivo, el ataque a su comandancia el pasado 11 de diciembre, terminó costando la vida de ocho de sus oficiales, además de la de un militar.

Los otros dos municipios más afectados fueron Celaya y León, con siete y seis bajas, respectivamente.

Tras el ataque a la comandancia de Villagrán, los cuerpos de cuatro oficiales "levantados" fueron dejados en el retorno de la comunidad de Sarabia.
Tras el ataque a la comandancia de Villagrán, los cuerpos de cuatro oficiales “levantados” fueron dejados en el retorno de la comunidad de Sarabia.

Estas 77 bajas dan un promedio de un agente asesinado cada 4.7 días en el estado.

También, durante el año se registraron cuatro ataques contra personal del Cereso Mil, penitenciaría ubicada en el municipio de Valle de Santiago. En febrero, el jefe de custodios fue asesinado en la capital del estado, en septiembre un vehículo con custodios fue atacado en la carretera Valle de Santiago–Huanímaro resultando muertos cinco de ellos y dos más, heridos. Un episodio similar se registró a finales de diciembre, cuando en el mismo tramo carretero otros dos custodios cayeron víctimas de las balas y otros dos quedaron lesionados. Al cuadro se suma un ataque mortal contra otro custodio de dicho penal en su vivienda ubicada en Pénjamo.

Como resultado de los más de 60 atentados registrados este año contra las fuerzas policiales, al menos 22 oficiales resultaron heridos. Varios de ellos se sumaron a la lista de víctimas fatales, como el policía de Villagrán herido durante el ataque de un comando a la comandancia de policía a principios de diciembre, quien tuvo 15 días de agonía, a diferencia del escolta herido durante el ataque al comisario de Acámbaro, quien falleció solo un día después.

** CIRCUNSTANCIAS DE LOS ATAQUES **
LUGAR DEL HECHO / HALLAZGOTOTAL
DE DESCANSO18
HORARIO LABORAL41
LLEGADA O SALIDA13
CIRCUNSTANCIA DESCONOCIDA5

Familias agredidas

Hubo “víctimas colaterales”: varios oficiales estaban acompañados de sus hijos durante los atentados, tres de esta filiación (incluyendo un bebé) resultaron heridos. Entre los familiares que perdieron la vida están el padre de otro oficial, el esposo de una policía, la hija de un tercero y la bebita de uno más. En total, siete muertos y cuatro heridos.

En dos episodios violentos, además familiares fueron privados de la libertad ilegalmente: el del hijo de una comandante en Irapuato secuestrado junto con sus padres (ambos policías) quien regresó a casa, y el de un juez calificador retenido durante el ataque a la comandancia de Villagrán; este, a diferencia de los cuatro oficiales con los que fue tomado, sí regresó con vida.

“Es que hacen bien su trabajo”

La preocupación que ha expresado el gobierno de Guanajuato respecto la seguridad de sus policías ha sido contradictoria. En lugar de referirse a estos hechos siquiera para brindar condolencias, el gobernador Diego Sinhue Rodríguez se enfoca en pronosticar que a partir de este mes, la de Guanajuato será “la policía mejor pagada del país y también será una de las mejores equipadas”.

En cuanto a la vocera de seguridad, Sophia Huett, ha declarado que los asesinatos de policías en el estado “son reflejo de que hacen bien su trabajo”.

Por su parte, el fiscal general de Guanajuato, Carlos Zamarripa, asegura que “en algunos casos” estos homicidios se deben a que los policías están coludidos con grupos criminales, mas no se informa por qué, si había indicios, no se actuó contra esos malos elementos.

Los hechos más impactantes

Aunque cada ataque resultó trágico para los seres queridos de cada oficial, hubo varios que tuvieron relevancia nacional, además de los mencionados ataques contra los custorios del Cereso Mil (5 bajas y posteriormente otras 2) y el ataque a la comandancia de Villagrán (9 bajas totales).

El último ataque contra policías en 2019, causó la muerte a dos custodios del Cereso Mil. Foto: Facebook.
El último ataque contra policías en 2019, causó la muerte a dos custodios del Cereso Mil. Foto: Facebook.

Uno fue el atentado contra el oficial leonés José Ulises Ramírez Andrade, perpetrado en Irapuato en junio pasado. El oficial servía de escolta a la esposa de un exfuncionario municipal (de León) y amiga de la cónyuge de Enrique Ramírez Saldaña, secretario de seguridad pública. Este hecho le costó el puesto a este último.

La tranquilidad de San Miguel de Allende tuvo un nuevo revés un mes después, los policías municipales Fernando y Valentín fueron asesinados al acudir a un reporte de robo. Apenas unos días antes la ciudad había recibido el distintivo World Bests Awards 2019 (Lo Mejor del Mundo) por la revista de viajes Travel + Leisure.

En octubre, tres oficiales de inteligencia de las FSPE fueron atacados. Víctor consiguió escapar y murió víctima de sus heridas en Cortázar; el inspector Pedro y su compañero David fueron “levantados” y circuló un video suyo filmado por un grupo de la delincuencia organizada. Dos días después aparecieron torturados y asesinados en Comonfort.

Casos que destruyen familias

Otro caso que conmovió a la opinión pública, no solo de Irapuato, donde ocurrió, sino a todo México, fue el ataque contra una familia de policías municipales: sujetos destruyeron la reja de la casa, sacaron a la fuerza a la comandante Sonia, a su esposo, también policía y a su hijo, por fortuna un cuarto miembro de la familia consiguió escapar.

El policía y el joven aparecieron con vida, pero la agente fue brutalmente asesinada. Sus restos aparecieron en bolsas de plástico en la salida de la carretera Irapuato-Abasolo.

Unas semanas antes de su asesinato, Sonia recibió por parte del gobierno de Ricardo Ortiz, el reconocimiento por el mérito policial, que se entrega por detenciones destacadas y un desempeño sobresaliente.
Unas semanas antes de su asesinato, Sonia recibió por parte del gobierno de Ricardo Ortiz, el reconocimiento por el mérito policial, que se entrega por detenciones destacadas y un desempeño sobresaliente.

Y para finalizar este trágico recuento, el que ocurrió la víspera de Nochebuena en el municipio de Tarimoro:, sujetos armados atacaron las oficinas de la Coordinación de Tránsito y Transporte, ubicadas en el primer cuadro de la ciudad. Murieron dos oficiales, Antonio de 22 años y Gloria, de 20.

La situación “está cabrona” para aquellos con vocación

Hay inquietud entre los policías de Guanajuato y sus familias ante los asesinatos de agentes municipales y federales en los últimos días en esta entidad.

La amenaza lanzada por un cártel delincuencial infundió miedo en más de un agente de la ley, provocando que al menos 10 policías hayan renunciado en Irapuato, quizá pensando en que no vale la pena perder la vida y dejar solos a esposa e hijos.

Sin embargo, muchos seguirán en esa y en el resto de las corporaciones porque es su vocación y el sueldo que perciben no lo tendrán en otros empleos aunque ello signifique quedarse en el camino. Ellos están conscientes de que la situación “está cabrona” en prácticamente todas las corporaciones en Guanajuato.

Tan solo el municipio de Irapuato, el año pasado hubo 10 agentes víctimas de homicidio.

Sin homenajes póstumos a los policías caídos en Irapuato

La familia de María Sonia decidió no realizar una misa de cuerpo presente por la religión que profesa, pero solicitó que tampoco se hiciera homenaje póstumo. Algunos agentes la acompañaron hasta el panteón.

El cuerpo de Alejandro González Rivera, otro oficial asesinado en diciembre en Irapuato, fue trasladado hasta Veracruz de donde es originario. Allá entre sus familiares y amigos lo acompañaron hasta su última morada.

La familia de Gabriela Núñez Duarte solicitó que no hicieran homenaje póstumo, que la misa en el templo de la colonia Apatzingán fuera privada. A esta sólo acudieron algunos agentes y directivos, el área fue resguardada por los policías.

La policía Gabriela Núñez Duarte cayó en cumplimiento de su deber, el 14 de diciembre.
La policía Gabriela Núñez Duarte cayó en cumplimiento de su deber, el 14 de diciembre.

“Los están matando muy feo”

“Los están matando muy feo. Ya salte, amor”. Este es un clamor de la esposa a un policía de Irapuato, quien relata que tanto policías y tránsitos en esta corporación, “todo mundo, está en la psicosis tremenda”, después de los últimos tres asesinados, con los cuales Irapuato suma siete bajas en lo que va del año.

El oficial aseguró que después de los últimos tres asesinatos, al menos 11 policías por decisión propia se han dado de baja, por el mensaje que envió el cártel tras el asesinato de María Sonia. “Más valía que salieran, ellos iban a vigilar”.

“Esta cabrón, pero se va poner más cabrón. Ya matan más policías en Guanajuato que en Arabia Saudita. Hasta parecemos pájaros, con resortera (los tumbas)”.

Puerta trasera en casa

Incluso explicó que cada que llega a su casa, hizo una puerta trasera, y en la puerta de frente la atranca con un palo, fierro, varios cerrajes “en lo que tumban la puerta… vamos, uno no duerme bien, me dice mi esposa ‘¿qué tienes?’, y le digo, pues tengo miedo, ‘no debes nada’, pero no es el que la debe, es el que la pague”.

Otro policía que tiene 18 años en la corporación explicó a POPLab que durante los años de servicio sus hijos y esposa, en tres ocasiones le han pedido que deje el cargo. Sin embargo, en estos últimos días han hablado con él para que se retire, porque los “están matando. Se le pregunta por qué sigue siendo policía. Duda un poco para explicar, y responde que “es complicado”, pero tiene una vocación y seguirá. Ello a pesar que sabe que al salir de su casa no sabe si regresará. Aunque reconoce que los más de 500 mil pesos que le puedan dar por el seguro a la familia para que siga adelante “no les durarán mucho”.

Tránsitos amenazados analizan posible renuncia

Desde el primero de enero se puede esperar en Irapuato un importante número de renuncias de agentes de Tránsito Municipal. Uno de ellos explicó que de los 180 elementos de Tránsito, 100 tienen la plaza de policía y el municipio los obligará a que se unan a las filas de esta corporación, pero no quieren. Por lo que en estos días decidirían si hay condiciones para retirarse o seguir.

“Se supone que no deberíamos tener la plaza pero nos la pusieron. Nos van a unificar de policía y nadie quiere. En mis 10 años de tránsito, van a decir ‘a ver: sector Chinacos, Guanajuato, San Juan de Retana’. (Si me envían) me daré de baja. Muchos también dicen eso, de hecho ya nos enviaron con Israel a medir los uniformes y nadie quiere. Incluso dijeron algunos que si lo querían hacer así (obligados), se hará paro laboral en Tránsito: ‘No me voy pa’ allá. Los están matando bien feo’. El alcalde dice ‘ya les voy a dar 18 (mil) al mes’, pero vale más mi vida. Prefiero trabajar en una empresa en Castro del Río”, dijo el oficial que pidió anonimato.

Actualmente un oficial de tránsito gana 4 mil 500 pesos a la catorcena, “pero también traemos uniformes”.

“Se meten y habrá piso”

Hay algunos agentes a quienes los han parado “los de las cuatro letras” (integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación) y les han dicho: “¡Nada más se meten ustedes y también les vamos a dar piso!”. Esta amenaza no la reportan a sus superiores, sólo lo comentan entre ellos: “Ay, me pararon, (dijeron) que no nos metamos, y todos así como ¡Ay, güey!”.

Los 100 tránsitos con plazas de policía están preparados para usar armas desde hace años, pero varios analizarían su permanencia luego de recibir su aguinaldo. Según estos testimonios, la Dirección de Tránsitos se quedará sólo con las plazas administrativas.

Sobre la protección a la vida e integridad de los oficiales de Irapuato, se informó que el Municipio comprará cuatro vehículos blindados. Uno ya es usado por el Secretario de Seguridad Pública, los otros tres que están por comprarse, se asignarían al grupo táctico. Además comprarán cinco unidades Police Interceptor no blindadas.

“En la protección de los elementos habrá que invertir lo que haya que invertir, la idea es seguir comprando más vehículos con blindaje para unidades de policía y dar mayor protección a los elementos” explicó Pedro Zavala Cortés, secretario de Seguridad Ciudadana.

“Fuchi, guácala. No queremos policías corruptos”: Ortiz

A pesar del número de policías asesinados en el municipio, el presidente municipal de Irapuato, Ricardo Ortiz Gutiérrez aseguró que no habrá cambios en las direcciones, pero reclamó a sus críticos, a quienes llamó “oportunistas”.

“Tuvimos una semana dura, trágica, fuerte para nuestra corporación, (eso) habla del trabajo de los elementos, de que se están enfrentando las cosas. No faltan los jilgueros oportunistas que emiten opiniones sin conocimiento de causa que se sienten que todo lo saben, empiezan a crítica sin aportar nada”, esto, a mediados de diciembre, en referencia al asesinato de la comandante Sonia.

Aunque no dio nombres, dijo “que se ponga el saco” quien le quede.

El alcalde no respondió al cuestionamiento de por qué están matando a los policías, pero los tres agentes de baja reciente no habían recibido amenazas, “que nosotros sepamos, es el modus operandi del crimen organizado en otras entidades, en muchos estados; con una buena estrategia y solidaridad ciudadana se acabó. Se requiere más trabajo de todos”.

Reconoció también que había temor “entre todos los policías, por supuesto” y que varios agentes podrían dejar el puesto. Pero lanzó su advertencia, “tenemos que entrale con valentía, dignidad, y aquellos que estén de alguna manera vinculados (al crimen) que mejor se vayan. Corruptos no queremos, pero tampoco podemos obligar a nadie, buscamos darles mayor protección, mejorar protocolos, incrementar salarios, no para que no se vayan”.

Policías desaparecidos

Como si no bastaran los homicidos, otro fenómeno que afecta a las corporaciones de seguridad en Guanajuato, es el de la desaparición de persona.

Hay varios casos registrados, aunque no todos oficialmente, de la privación de la libertad o la no localización de varios agentes. Uno de los casos es el de de Julia Sierra Galván, de 32 años de edad, oficial de policía de Celaya. El pasado 24 de abril salió del departamento que rentaba en Cerrito de Camargo, en dirección a la comandancia de policía norte de Celaya, lugar al que nunca llegó.

Familiares relataron a POPLab que al no contestar Julia las llamadas, acudieron a la comandancia, donde les informaron que no se presentó a laborar. La familia presentó denuncia por la desaparición en la Fiscalía General. La última información es que permanecía sin ser localizada.

El domingo 22 de septiembre, en Celaya, el policía auxiliar Alejandro Vázquez Peña, fue “levantado” por individuos armados. El oficial estaba asignado a la vigilancia del Relleno sanitario “Tinajitas”. Existe un video de la privación de la libertad del oficial, pero no hay rastro de él.

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