Familias acusan desalojo ilegal en predio Puebla 261

19 enero, 2021

Guadalupe Reséndiz tiene 70 años, vive en el número 261 de la calle Puebla desde hace 42.

En noviembre de 2020, pese a la pandemia, habitantes de un predio en la colonia Roma fueron desalojados por unos 100 policías y 50 cargadores. Diez familias aún resisten en el domicilio el hostigamiento de Banca Mifel para forzarlas a que dejen el inmueble

Texto: Daniela Rea

Fotos: María Ruiz

CIUDAD DE MÉXICO.- Habitantes del predio Puebla 261 en la colonia Roma Norte fueron desalojados de manera ilegal, lo que durante la pandemia ha tenido como consecuencia contagios y un fallecimiento.

El 30 de noviembre de 2020, pese a que Ciudad de México se encontraba en alerta por el número de contagios, los habitantes del predio fueron desalojados por unos 100 policías y 50 cargadores que no usaban cubrebocas.

Invadieron el inmueble con uso de la fuerza, sin notificación y sin identificación alguna, según denunciaron los habitantes en una conferencia de prensa, en compañía  de Movimiento Urbano Popular y la Coalición Internacional para el Hábitat.  

En este predio es habitado por familias desde hace 50 años. Eran alrededor de 35 familias, pero con los desalojos quedan solo 10 familias en resistencia para que se garantice su derecho a la vivienda digna. El del pasado 30 de noviembre era el sexto desalojo que han padecido los habitantes.

Después de un desalojo doce familias perdieron sus departamentos y ahora viven en los cuartos de azotea del edificio.

“Las 35 familias llevábamos 50 años viviendo ahí. Un día llegó el dueño a decirnos que teníamos un mes o días para comprar el edificio en 14 millones (de pesos) o abandonarlo. Todos entramos en shock, y cuando le dijimos que lo íbamos a comprar dijo que ya lo había vendido”, relató  Elizabeth García, una de las vecinas.

Banca Mifel está interesada en el domicilio y ha hostigado a las familias para forzarlas a que dejen el inmueble, ubicado a tres cuadras de Reforma y tres cuadras de Insurgentes, una zona de plusvalía e interés por la industria inmobiliaria.

Roberto Zaragoza, uno de los habitantes, señala que el hostigamiento va desde infundir miedo y dar dinero para que se vayan, hasta amenazas y daños al edificio para forzarlos a desalojarlo.

Las familias habitantes de Puebla 261 exigieron al gobierno de la Ciudad de México que garantice su derecho a la vivienda.

“Queremos una vivienda digna y estamos luchando por ella. Iniciamos un trámite de expropiación a nuestro favor, para poder tener una vivienda, pero se detuvo por la pandemia. Queremos que resuelvan nuestra petición de vivienda, queremos que dejen de existir los desalojos ilegales, que pongan alto a la gentrificación”, agregó Elizabeth García.

“No nos han negado acceso, tenemos llave y todo, pero nos pusieron vigilancia que se adueñaron de la parte de abajo del edificio y nos están observando todo el tiempo. Las familias desalojadas están resistiendo, estamos resistiendo”, agregó.

El desalojo y la pandemia

Desde el 2017 las inquilinas del predio han denunciado abuso físico y psicológico por parte de personas ligadas a Banca Mifel, que ha intentado apoderarse del inmueble cometiendo una serie de ilegalidades, según señalaron en la conferencia de prensa.

“Los desalojos comenzaron en 2017, unas familias han resistido en la azotea de edificio otras familias se han retirado pero siguen en la lucha legal”, dijo Elizabeth García. “No buscamos un lucro ni queremos una vivienda regalada, estamos buscando las posibilidades de obtener una vivienda justa y digna. Eso es lo que reclamamos”.

Además del desalojo, las familias han vivido hostigamiento físico y emocional, como amenazas y socavones en el edificio.

Vecinos cuentan que intentaron demoler el edificio, la intención vender y construir una plaza comercial con nuevos departamentos.

“Denunciamos que la renuencia de las autoridades a declarar una moratoria de desalojos en la Ciudad de México no sólo ha generado que cientos de familias queden en la calle sin poder defenderse judicialmente o siendo presionadas por dejar su vivienda sin ninguna mediación de la autoridad, sino que también ha generado focos de contagio en el marco de la contingencia sanitaria, tal y como ocurrió recientemente en el edificio Puebla 261”, refirieron en un comunicado. 

Roberto Zaragoza, quien vive ahí desde su nacimiento, dijo que el desalojo busca la construcción de un desarrollo inmobiliario de alto costo, para seguir gentrificando esta zona de la ciudad. Hizo un llamado al gobierno de Claudia Sheimbaum porque el suyo es un desalojo de tantos que siguen sucediendo de manera ilegal en la Ciudad. 

“No sabemos lo que pasa en otras zonas de la ciudad. Es indispensable que pongan atención, que les llegue este mensaje a toda la población. Este no es un tema protagonista, es un tema que en la medida en que todos apoyemos a los habitantes por su derecho a la vivienda, toda la ciudad de México podrá acercarse a que se cumpla su derecho universal a una vivienda digna. Es una lucha por todos”, dijo Roberto.

Cesare Ottolini, coordinador global de la Alianza Internacional de los Habitantes (AIH) que estuvo en la conferencia de prensa, dijo que la lucha por la vivienda es internacional, que se debe lograr a través de la organización ciudadana. Recordó que en este contexto de pandemia se logró la moratoria de desalojos en varios países, en otros, como México, no, pero que la sociedad debe salir fortalecida para enfrentar estos desalojos ilegales. “Su lucha es nuestra lucha. No es un lema, es verdad”, dijo.

Ángeles Martínez vive desde hace 47 años en este predio. Recientemente su esposo murió a causa de covid-19.

Reportera. Autora del libro “Nadie les pidió perdón”; y coautora del libro La Tropa. Por qué mata un soldado”. Dirigió el documental “No sucumbió la eternidad”. Escribe sobre el impacto social de la violencia y los cuidados. Quería ser marinera.

Foránea siempre, lo suyo es lo audiovisual y el periodismo es la vía por donde conoce y cuestiona al mundo.

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