De piel oscura, la infinita resistencia

18 junio, 2022

Tapachula, Chiapas. Foto: Duilio Rodríguez.

Este portafolio muestra al grupo de personas migrantes más vulnerables que llegan a este país, las que por su afrodescendencia son asediadas por las autoridades y maltratadas por la sociedad; cocineros, artistas, estudiantes, hombres y mujeres que recorren un territorio tras otro en busca de la oportunidad de tener una vida mejor

Texto y Fotos: Duilio Rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO.- Decenas de miles de personas llegan a México con la esperanza de encontrar un mejor lugar para vivir. La mayoría de ellas busca llegar a Estados Unidos de Norteamérica pero hay muchas otras que se han quedado en nuestro país para empezar una vida mejor que la que tenían en su lugar de origen.

Ya sea de forma temporal o definitiva, su presencia es notoria en algunas ciudades mexicanas. La forma de hablar, la música, la cocina, los negocios, la forma de vestir son algunos ejemplos de cómo estos grupos de personas migrantes enriquecen a nuestra sociedad de formas diversas.

Este portafolio muestra al grupo de personas más vulnerables, las que por su color de piel oscura son  asediadas por las autoridades y maltratadas por la sociedad.

Un grupo fácilmente identificable en un país racista, personas a las que se les detiene arbitrariamente, a las que se les orilla a vivir hacinadas en cuartos diminutos (cuarterías) y sin posibilidades reales de encontrar un trabajo.

Es difícil comprender un país que dice acoger a personas por razones humanitarias mientras existen numerosos intentos  gubernamentales por impedir a cualquier persona que lo desee, vivir y crecer en México o transitar por su territorio.

A Tapachula, ciudad fronteriza al sur del país, ya se le conoce como “ciudad cárcel”. Y es que las personas migrantes pueden transitar en las calles pero no pueden salir de la urbe sin un documento, que en el mejor de los casos, el Instituto Nacional de Migración se los expide tras varios meses. 

Pero la mayoría de personas que logran llegar al norte del país lo hacen de formas inimaginables, a expensas de extorsionadores y bandas del crimen organizado. Las historias de abusos se repiten y se repiten en las zonas fronterizas con Estados Unidos.  

Es el caso de Joy, Betty, Elena, Djingo, Flerend, Julien, personas que llegaron de África o de Haití, que son estudiantes, profesionistas, artistas, cocineros, hombres y mujeres que tienen una vida increíble por su resistencia y perseverancia infinita a pesar de toda la adversidad.

Estas fotografías son una recopilación de la serie de reportajes sobre migración humana titulada, “Bajo la Bota”.  

Un joven africano intenta atrapar unos polluelos, Tijuana, Baja California. Foto: Duilio Rodríguez


Haitianos esperan que un “coyote» les ayude a salir de Chiapas, donde han permanecido varados por varios meses. Foto Duilio Rodríguez
Cientos de personas migrantes viven en zonas rurales de Tapachula. Foto: Duilio Rodríguez


Miles de personas migrantes viven en pequeños cuartos de 12m2 conocidos como cuarterías en Tapachula, Chiapas. Foto: Duilio Rodríguez


Un peluquero le hace unas trenzas a su paisano de Haití. Foto: Duilio Rodríguez


Personas haitianas, esperan ser atendidas en una pequeña clínica en Tijuana, Baja California. Foto: Duilio Rodríguez


Personas migrantes de Haití se reúnen en las calles de Tapachula, Chiapas. Duilio Rodríguez


Betty, en la frontera sur de México. Foto: Duilio Rodríguez
Un agente migratorio revisa los papeles de una persona afrodescendiente, para después ser detenida y llevada a una oficina migratoria. Foto: Duilio Rodríguez.

Personas detenidas por agentes migratorios en Tapachula, son transportadas en autobuses para expulsarlas a a Guatemala: Foto: Duilio Rodríguez.
Flerend, es chef y busca  salir de México para radicar en los Estados Unidos. Foto Duilio Rodriguez
Djingo, un joven congoleño que viene escapando de la guerra en su país, busca refugio en México. Foto Duilio Rodríguez

Campamento provisional en las calles de Tijuana, frontera con los Estados Unidos, donde viven personas migrantes en tiendas de plástico. Foto Duilio Rodríguez
Las calles de Tapachula han cambiado su rostro con la presencia de vendedores de comida y productos para personas de Haití. Foto Duilio Rodríguez
Miles de personas migrantes hacen fila en oficinas de para conseguir documentos que les permita permanecer en México. Foto: Duilio Rodríguez.
En la Plaza de Tapachula los domingos son los días de reunión para miles de personas afrodescendientes. Foto: Duilio Rodríguez
Cuartería, Tapachula, Chiapas. Foto: Duilio Rodríguez.
Miles de personas viven en pequeños cuartos (cuarterías), en Tapachula, Chiapas. Foto: Duilio Rodríguez.
Joy es enfermera. Abandonó Camerún y ahora intenta sobrevivir en Tijuana. Foto: Dulio rodríguez.
Peterson. Foto: Duilio Rodríguez.
Betty, en la cuartería donde vive. Foto Duilio Rodríguez.
Peterson entra a su casa que se encuentra en la zona periférica de Tijuana, donde las rentas son más baratas. Foto: Duilio Rodríguez.
Cuartería. Tapachula, Chiapas. Foto: Duilio Rodríguez.
Julién enfrenta el problema de reunir el dinero suficiente para viajar a Miami y encontrarse con su familia que viajó por tierra miles de kilómetros desde Chile. Foto: Duilio Rodríguez
Una mujer de origen africano espera ingresar a uno de los albergues para personas migrantes en Tijuana, Baja California. Foto: Duilio Rodríguez. 









Fotógrafo, editor, interesado en arte, cine, arquitectura, literatura, la escalada en roca y de los deportes en general, menos el futbol. duiliorodriguez.com