Cuarenta familias en CDMX que ya no pueden quedarse en casa tras el sismo

24 junio, 2020

Un edificio en la Unidad Habitacional Lindavista, de la alcaldía Gustavo A. Madero, quedó inhabitable con el sismo de este martes. Alrededor de 160 personas, la mayoría adultos mayores, tuvieron que dejar sus departmentos

Texto y fotos: María Ruiz

Sandra Bravo venía llegando de donar plasma cuando se encontró con que no podría regresar a habitar su hogar. El sismo dejó inhabitable el edificio ya de por sí dañado.

“Yo me enfermé de la enfermedad esta del covid. No puedo incluso estar aquí porque el aire me puede hacer recaer. A mí me lo diagnosticaron desde el 25 de abril y ahorita ya estoy bien, pero no tengo que estar en el aire. Incluso mi esposo viene ahorita con el vendaje en el brazo porque fuimos a donar plasma”, cuenta la señora Bravo. 

La vecina espera noticias en la zona de juegos infantiles cercana al edificio 52 en el que vivía. La alcaldía Gustavo A. Madero, en el norte de la Ciudad de México, habilitó una mesa de atención para los vecinos que por el sismo de 7.5 grados, con epicentro en Oaxaca, se quedaron sin casa. Ahí reciben documentación y realizan un censo para saber quién necesita un espacio donde pasar la noche. 

Sandra Bravo estaba por mudarse, al igual que el resto de los vecinos debido a que la semana pasada el edificio presentó un desnivel máximo de 59.9 cm y un desplome de 68.4 cm, según informa la alcaldía en un boletín. 

Los habitantes ya habían sido informados de que tenían que desalojar sus departamentos, ya que era urgente realizar trabajos de recimentación, renivelado y refuerzo. 

Rosalba López vivió 55 años en el edificio 52, después del sismo del 2017 se tuvo que mudar pero regresó este 23 de junio por familia que sigue viviendo en el edificio.

Los vecinos estaban esperando a que les brindarán el apoyo de renta, ya que muchos de ellos se quedaron sin trabajo o les aplicaron recortes a sus sueldos, pero el sismo los obligó a irse antes de encontrar otro espacio que habitar. 

«No esperábamos el sismo y lo que nos preocupa es que la mayoría de quienes viven en el edificio son adultos mayores con hipertensión o diabetes» explicó Angélica Serna, representante del edificio 52. 

Fernando Betancourt no tiene empleo. Vivía en el edificio 52 con su hermana, que también se quedó sin trabajo, su mamá y su sobrino.

«¿Dónde nos vamos a meter? Aparte que con la pandemia el precio de todo subió.

Ahora sí que sólo nos queda esperar y sin un peso en la bolsa…», lamenta.

Isabel Navarro Cruz de 67 años se lleva un monitor de PC. Es lo que necesita su hija para trabajar y hacer home office.

Al igual que Fernando Betancourt, Jesús Sosa no tiene en donde quedarse. Va a ver si la alcaldía le da alojamiento a él y a su familia. Lleva 12 años viviendo en el edificio 52. 

Otra de las vecinas del 52, Lourdes Velázquez, cuenta que los problemas en el edificio tienen más de 20 años. Cada vez se ha ido deteriorando más. Y en la etapa que definían si recibían ayuda o no, les agarró de improviso y ya no pudieron agarrar nada. Mudarse en medio de una pandemia se le hace lo peor. Provisionalmente se fue a vivir con su hijo.

Herzain Ortiz, de 25 años, es de los vecinos más jóvenes. Lleva un año y medio viviendo en el edificio 52. Paga 7 mil pesos por la renta. Este fin agendó su mudanza y hacerlo en medio de la emergencia sanitaria por la covid-19 no ha sido sencillo:

«Sobre todo está complicado encontrar quien quiera hacerte la mudanza. Además los costos no están accesibles. Yo me encuentro laborando desde casa pero ahorita hacer un desembolso extra pega». 

Desgaste y omisión 

El desgaste empezó desde el sismo del 85. El edificio lleva 20 años con problemas, cuenta Fernando Betancourt.

«Yo tengo hasta un documento de hace 10 años donde nos dijeron que teníamos que desocupar porque es un edificio de alto riesgo» cuenta José Antonio Loza, quien vivió 51 años viviendo en el edificio.  

«Para rehabilitar el edificio se necesitaban estudios. En esos estudios encontraron una zapata que estaba despegada aproximadamente 25 centímetros del suelo. Lo que hicieron fue mitigar”. 

Vecinos reportan que desde el sismo del 2017 no sirven los cerrojos de las puertas y se quedaron sin ventanas.

Cada día el edificio se hunde 2 milímetros, cuenta Angélica Serna. Hace apenas unos días, cuando granizó, se hundió un centímetro. Con el sismo, el desplome fue más fuerte y lo volvió inhabitable. 

«El hundimiento del edificio central se está dando hacia el centro y está jalando las esquinas. La semana pasada con la granizada se encontró una caverna por lo que la alcaldía informó que había que desalojar», explicó Serna. 

El peligro al que hoy se enfrentaron los vecinos parte de una serie de eventos: el tipo de suelo, la falta de agua, los sismos,  la construcción de un puente vial en la avenida y la omisión de acciones por parte del gobierno. 

Donaciones de vecinos de la Unidad Lindavista para habitantes del edificio 52.

Medidas de emergencia 

La alcaldía Gustavo A. Madero realizó un censo para saber saber cuántos vecinos fueron afectados. La mayoría se fue con familiares, hijos o hermanas que vinieron a recogerles reaccionando pronto a la emergencia.

A unos metros, donde hay una explanada de juegos infantiles, un grupo de vecinos de otros edificios instalaron una carpa y un comedor. Ahí llevaron desde distintos lugares de la Unidad Habitacional ropa, cobijas y alimentos no perecederos que guardaron en la casa de una vecina y repartirán a lo largo del miércoles, cuando regresen los vecinos del 52 a dar continuidad a su situación.

Comida donada para familias del edificio 52.

Piden no ir a albergues para evitar contagios

Los vecinos pidieron una y otra vez que no se les canalizara a albergues para evitar riesgos de contagio por lo que optaron por hoteles. Veinte familias fueron trasladadas por la alcaldía a dos hoteles, seis al Hotel Villa de Madrid y 14 al hotel Cartagena. Por lo pronto los vecinos quedan a la espera del apoyo económico para pagar la renta. 

Además de este edificio, las autoridades capitalinas reportaron en la ciudad 21 desalojos tras el sismo de este martes, 14 inmuebles dañados y un derrumbe. 

Saldo blanco en IMSS e ISSSTE

El director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, dio a conocer que tras el sismo de magnitud 7.5 con epicentro en Crucecita, Oaxaca, se reporta saldo blanco en los hospitales de la red.

“No hay incidentes, hay un saldo blanco, se activan los protocolos y se lleva a cabo la evacuación de los hospitales”, dijo el titular del IMSS que estuvo acompañado por los doctores Borja y Cruz Vega, desde el Centro Virtual de Operaciones en Emergencias y Desastres del Seguro Social.

Al respecto, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado(ISSSTE) informó que cuatro de sus unidades médicas registraron daños leves.

En sus redes sociales, el Instituto detalló que sus unidades afectadas son el Hospital Cuautla, Morelos; Churubusco, Clínica de medicina familiar Coyoacán en la Ciudad de México; la Clínica – Hospital de Matamoros en Puebla y la Clínica – Hospital de Pinotepa Nacional en Oaxaca

Aseguraron que los daños son leves por lo continúan los servicios médicos y la atención a pacientes Covid-19.

En Oaxaca, sin embargo, aún no se determina el saldo de los daños. Hasta la noche de este martes se confirmaron seis personas fallecidas y al menos cuatro heridos de gravedad. El gobernador Alejandro Murat pidió la delaración de emergencia por parte del gobierno federal.

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