Claves para entender el juicio contra García Luna

23 enero, 2023

MÉXICO, D.F., 06OCTUBRE2011.-. FOTO: ENRIQUE ORDÓÑEZ/ ARCHIVO CUARTOSCURO FOTO: ENRIQUE ORDÓÑEZ/CUARTOSCURO.COM

Empezaron las audiencias del juicio contra Genaro García Luna, que desatará escándalos en México. No sólo el exsecretario de Seguridad está en el banquillo de los acusados. Aquí unas claves para leer la letra chiquita del proceso

Texto: Alberto Nájar

Fotos: Entique Ordóñez y Saúl López/ Archivo CUARTOSCURO

CIUDAD DE MÉXICO.- Algunos le llaman “El juicio del siglo” por las repercusiones políticas que tendría en México.

Otros piden cautela, ante la estrategia del gobierno de Estados Unidos para convencer al jurado elegido apenas hace unos días.

En todo caso, el proceso judicial contra Genaro García Luna se anticipa como la antesala a una larga serie de escándalos y debate político.

El exsecretario de Seguridad Pública y amigo cercano de Felipe Calderón comparece en la Corte Federal Este de Nueva York, que encabeza el juez Brian Cogan.

Es el mismo que en julio de 2019 sentenció a cadena perpetua a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.

De hecho, en el proceso del capo participaron algunos de los testigos que ahora se espera que acusen a García Luna.

El juicio ha generado muchas expectativas, sobre todo en México. Algunos esperan revelaciones que permitan un eventual proceso judicial contra varios integrantes de la élite política del país.

Otros ven en las semanas que dure el juicio la repetición de argumentos ya conocidos, como la presunta vinculación de autoridades mexicanas con carteles de la droga.

Y muy pocos piensan que en el proceso exista alguna repercusión contra uno de los principales protectores del que en su momento definieron como El Súper Policía de México:

El gobierno de Estados Unidos y sus distintas agencias de seguridad que colaboraron estrechamente con el personaje a quien ahora juzgan.

Para entender la letra chiquita en la Corte de Brooklyn, Pie de Página te presenta algunas claves del juicio a Genaro García Luna, el exfuncionario de más alto rango del gobierno mexicano jamás procesado en Estados Unidos.

Los cargos

Genaro García Luna fue detenido el 9 de diciembre de 2019 en Dallas, Texas, por agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

Para ese momento el exfuncionario tenía varios años de radicar en Estados Unidos, a donde se mudó en 2012 tras concluir el sexenio de su socio, Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa.

Formalmente enfrenta cinco cargos ante la justicia de ese país: tres son por conspiración para la importación de miles de kilogramos de cocaína y otras drogas a territorio estadounidense.

Una imputación más es por su presunta pertenencia a organizaciones de delincuencia organizada que le permitieron acumular una fortuna de decenas de millones de dólares.

Y el último cargo es por falsedad de declaraciones ante las autoridades migratorias estadounidenses, cuando García Luna tramitaba la ciudadanía de ese país.

El socio de Calderón Hinojosa se declaró inocente de las acusaciones, e inclusive se negó a aceptar un acuerdo de colaboración que le permitiría obtener una reducción de su eventual sentencia.

Durante la primera audiencia del juicio, el lunes 23 de enero, la fiscalía estadounidense advirtió a los 12 miembros del jurado sobre el origen de la fortuna de Genaro García.

“Mientras servía para el pueblo mexicano tenía un trabajo. Pero también tenía otro, uno más sucio y lucrativo: aceptó millones de dólares en sobornos en efectivo para permitir que el cartel de la droga más grande de México enviara toneladas de cocaína a Estados Unidos”.

En respuesta el abogado del exsecretario de Seguridad, César de Castro, dijo a los miembros del jurado:

“No hay dinero. No hay fotos. No hay videos. No hay mensajes de texto. No hay correos electrónicos. No hay registros. No hay evidencia creíble y plausible de que García Luna ayudó a los carteles”.

En todo caso, el primer testigo de cargo presentado por la Fiscalía estadounidense fue Sergio Villarreal Barragán, El Grande, quien en el proceso contra Joaquín El Chapo Guzmán aseguró haber visto a García Luna recibir maletas con millones de dólares en efectivo de parte del cartel de los hermanos Beltrán Leyva.

Los testigos

Uno está convencido de la existencia de los extraterrestres y quien es, además, fiel seguidor de la secta Los Illuminati.

Otro suele presumir que es caníbal y amenaza con atacar a quien lo amenace.

Hay otro de cariz tan violento que sus adversarios y víctimas lo bautizaron como El Diablo, un sobrenombre que el señalado usaba con orgullo.

Son algunos de los personajes que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentará como testigos de cargo contra García Luna.

Oficialmente la identidad de comparecerán es secreta, pero desde hace varios días se publicó una lista que no fue desmentida por el gobierno estadounidense.

Entre los acusadores del exsecretario de Seguridad se encuentran Jesús Zambada García, El Rey, hermano del líder de la facción más poderosa del Cartel de Sinaloa, Ismael Zambada El Mayo.

El Rey fue uno de los testigos clave en el proceso contra El Chapo, y en distintos momentos ha entregado datos clave sobre la organización con la que colaboraba.

Jesús Zambada ha dicho que entregó al menos ocho millones de dólares para que Felipe Calderón permitiera las operaciones del Cartel de Sinaloa.

Otro testigo sería Alex Cifuentes Villa, exsocio de Guzmán Loera a quien ayudó a comprar cientos de toneladas de cocaína en Perú, Bolivia y Colombia.

El narcotraficante colombiano está convencido de la visita frecuente de extraterrestres a la Tierra, así como de la sobrevivencia de la sociedad secreta Los Illuminati, aparentemente creada en Baviera en 1776.

Los miembros de este grupo están convencidos que su misión es conquistar el mundo a través del combate de monarquías e iglesias, especialmente las de origen cristiano.

El juez Cogan rechazó la petición de los defensores de García Luna de excluir del proceso el testimonio del colombiano. 

Lo mismo hizo con otro testigo no identificado que, según la policía de Nueva York que le capturó hace unos años, es un caníbal confeso.

En la lista de testigos aparece Édgar Veytia, exfiscal de Nayarit y quien fue sentenciado a 20 años de prisión en Estados Unidos por narcotráfico.

El período en que fue fiscal es uno de los más oscuros en la historia reciente de Nayarit. Decenas de personas desaparecieron. Otros perdieron sus propiedades y cientos fueron obligados a exiliarse por la violencia del personaje.

Por esas razones a Veytia se le conoce como El Diablo.

Un testimonio más que ya fue escuchado en la Corte de Nueva York es el de Sergio Villarreal, El Grande, quien fuera el personaje de más confianza de Arturo Beltrán Leyva, El H.

La vergüenza de los gringos

En Estados Unidos el juicio de García Luna ha recibido menor atención de los medios que el proceso contra Guzmán Loera.

La razón central es el perfil de los personajes: El Chapo era uno de los personajes más buscados por la justicia estadounidense. 

Sobre el capo, la agencia antidrogas de ese país, la DEA, construyó una leyenda que se fortaleció con el apoyo de periodistas de ambos países.

Inclusive Guzmán Loera fue considerado el enemigo público número 1 por la alcaldía de Chicago, Illinois.

Antes del sinaloense el único personaje declarado de esa forma fue Al Capone en 1930, un año después de la masacre de San Valentín, cuando siete miembros de una pandilla rival fueron asesinados por orden del siciliano.

No es el caso de Genaro García Luna. El perfil del exsecretario de Seguridad es más bajo en los medios estadounidenses porque ni a la DEA, el Departamento de Justicia, el FBI o la CIA les interesa hacer promoción del juicio.

La razón: García Luna fue, en su momento, uno de los colaboradores más eficientes de las agencias de seguridad estadounidense.

De hecho, solían presentarlo como El Súper Policía en los círculos diplomáticos y legislativos de ese país.

Los estadounidenses parecían contentos con los resultados de García Luna y su equipo en contra del Cartel de Sinaloa. 

A tal nivel llegó su respaldo que no presentaron objeción alguna para que el amigo personal de Felipe Calderón se instalara en Miami, Florida.

Tampoco hubo problemas cuando García Luna utilizaba sus relaciones con el gobierno estadounidense como un aval para la empresa de consultoría en seguridad que, oficialmente, encabezaba.

Tales vínculos serán utilizados por los defensores del exsecretario para desestimar la acusación de presunto enriquecimiento ilícito.

El abogado César de Castro dijo al juez Cogan que la fortuna de su cliente provenía de los contratos de su empresa, la mayoría firmados con el gobierno mexicano.

También mencionó algunas asesorías para empresarios estadounidenses. En la carpeta de promoción de la consultora se destacaba notablemente el reconocimiento de agencias de ese país para el trabajo de García Luna.

Sobre el tema la cadena Univisión conversó con John Feeley, quien colaboró estrechamente con el ahora acusado cuando se desempeñó en la embajada estadounidense en México.

“Trabajamos con este tipo. Nos quedamos atónitos al enterarnos de que el Departamento de Justicia lo estaba investigando”, dijo. “Tenemos que admitir que de verdad nos engañó”.

Calderón y EPN, salpicados

En la Corte Federal Este de Nueva York se juzga a Genaro García Luna. Pero no es el único en el banquillo.

De acuerdo con el periodista Jesús Lemus Barajas el proceso judicial representa, en los hechos, un juicio a todo el sexenio de Felipe Calderón.

En un artículo publicado en el diario Los Angeles Times el periodista mexicano advierte: 

“Por primera vez toda una administración federal -la de Felipe Calderón- es implícitamente cuestionada por su relación con los carteles de las drogas”.

“Sin importar la sentencia que se emita al final del juicio, sea absolutoria o condenatoria contra Genaro García Luna, este proceso dejará marcado al régimen político mexicano porque quedarán exhibidas las relaciones de colusión que se han establecido históricamente entre funcionarios del gobierno federal con dirigentes del crimen organizado transfronterizo”.

La exhibición empezó, de hecho, este mismo lunes 23 de enero con el testimonio de El Grande.

En su comparecencia el narcotraficante reveló que integrantes del cartel de los Beltrán Leyva tenían identificaciones y uniformes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), que era encabezada por García Luna.

Los cargamentos de droga de la organización eran escoltados por policías federales. 

El Grande ha dicho, además, que se reunió con Felipe Calderón durante una fiesta familiar en Torreón, Coahuila. 

Otro de los testigos, El Rey Zambada García, declaró en el proceso contra El Chapo Guzmán que envió a Calderón Hinojosa varias maletas con al menos ocho millones de dólares como soborno.

No es todo. La defensa del acusado presentará en el juicio los contratos de la consultora de García Luna con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

En diciembre de 2019 el entonces director de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, dijo que se investigaba el pago de más de dos mil millones de pesos a empresas vinculadas a García Luna.

Parte de esos recursos se entregaron desde la Secretaría de Gobernación, encabezada en ese sexenio por el actual senador Miguel Ángel Osorio Chong.

La información fue entregada el año pasado al gobierno de Estados Unidos y es previsible que se presente en el juicio contra el exsecretario de Seguridad Pública.

Productor para México y Centroamérica de la cadena británica BBC World Service.
Periodista especializado en cobertura de temas sociales como narcotráfico, migración y trata de personas. Editor de En el Camino y presidente de la Red de Periodistas de a Pie.