Chile va a la segunda vuelta en la elección presidencial

21 noviembre, 2021

La presidencia de Chile se definirá el 19 de diciembre entre dos posiciones opuestas en el espectro político: el ultraderechista José Antonio Kast y el izquierdista Gabriel Boric

Texto: Daniela Pastrana

Foto: Ernesto Benavides / AFP

CIUDAD DE MÉXICO.-  Por primera vez desde el retorno de la democracia en Chile, la presidencia no estará definida entre los partidos tradicionales de centroizquierda y centroderecha. El candidato de la derecha radical, José Antonio Kast, y el izquierdista Gabriel Boric fueron los más votados en la primera vuelta electoral de este domingo e irán a una segunda vuelta el 19 de diciembre.

Kast, abogado de 55 años, casado y con 9 hijos, que ha manifestado simpatía con el gobierno de Augusto Pinochet, sumaba 29 por ciento de los votos mientras que Boric, el exlíder estudiantil de 35 años, tenía 25 por ciento; en un lejano tercer sitio estaba el liberal Franco Parisi, con 13 por ciento.

El presidente Sebastián Piñera, quien dejará el puesto en marzo de 2022, felicitó a ambos contendientes y les pidió evitar la polarización de cara a la segunda vuelta.

La elección presidencial ocurre cuando se cumplen dos años de un estallido social que llevó a la elección de una Convención Constituyente, encargada de redactar una nueva Constitución. En la jornada electoral también se escogieron parlamentarios y consejeros regionales.

El candidato pinochetista

José Antonio Kast es el candidato del Frente Social Cristiano y ha defendido el legado de Augusto Pinochet.

Hijo de padres alemanes que emigraron a Chile en 1950. Tiene 9 hijos, es cercano al movimiento católico Schoenstatt y forma parte de la organización internacional Political Network Values, que defiende «la protección de la vida humana, el matrimonio, la familia y la libertad religiosa». Se opone rotundamente al matrimonio igualitario y a la legalización del aborto.

Militó en el partido Unión Demócrata Independiente y después fundó el Partido Republicano. En las elecciones de 2017 obtuvo el cuarto lugar, con un 8 por ciento de los votos. Ese año, durante una visita a la cárcel Punta Peuco donde permanecen condenados por crímenes de lesa humanidad, se pronunció a favor de otorgar un indulto a quienes hayan cumplido parte de su condena y tengan una edad avanzada.

Tiene la consigna de establecer el «orden y progreso”. Los ejes de su programa son la seguridad, la economía y la migración. Es partidario de mantener el actual sistema de ahorro individual y mejorar las pensiones postergando la edad de jubilación, de que se usen agentes encubiertos en la persecución de “terroristas”, de reducir en lo posible la participación del Estado en la economía y ha ofrecido crear una zanja en la frontera norte de Chile para controlar la migración irregular al país. 

Frases: 

Pinochet votaría por mí, es evidente”.

(elecciones de 2017)

Boric y el Partido Comunista quieren indultar a los vándalos que destruyen. Se reúnen con terroristas y asesinos. Ellos quieren inestabilidad, cerrar fronteras al comercio, avanzar por la senda del odio”.

No queremos la ruta que nos lleva a ser Venezuela y Cuba”.

Libertad y democracia frente a comunismo”.

El exlider estudiantil

Gabriel Boric entró en la política tras formar parte de un grupo de líderes estudiantiles que hace una década encabezó las protestas en demanda de una educación gratuita, libre y de calidad. Fue una de las figuras protagónicas durante el estallido social de 2019, al buscar un acuerdo para una salida institucional a la crisis que dio luego pie a la Convención Constituyente. Y contra todos los pronósticos, triunfó en las primarias de la izquierda chilena en julio pasado, derrotando al comunista Daniel Jadue, a quien las encuestas daban por ganador. 

Representa a la coalición Apruebo Dignidad (Frente Amplio y Partido Comunista). En 2014 fue electo diputado por Magallanes, la región más austral del país. Fue reelecto en 2017. 

Es soltero y sin hijos. Desde su infancia sufre de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Ha sido crítico de los gobiernos de centroizquierda que asumieron el mando del país tras el retorno de la democracia. Usa tatuajes, pero no corbatas. Apoya la legalización del aborto y el matrimonio igualitario.

En su programa propone cuatro grandes reformas: acceso garantizado universal a la salud, un nuevo sistema de pensiones sin las controversiales Administradoras de Fondos de Pensiones, un sistema educativo público, gratuito y de calidad, y la conformación del primer gobierno ecologista de Chile. Propone una reforma fiscal que elimine exenciones tributarias y aplicar un royalty a la minería, entre otras medidas que ayudarían a financiar la agenda social.

Frases:

Nos interesa el crecimiento, pero no es posible crecer en un país que está fracturado socialmente”.

La estabilidad hoy día implica cambios con gradualidad, avanzar escalón a escalón para no desbarrancarse. Pero lo que no podemos hacer es seguir igual”.

Si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba”.

No teman a la juventud”.

El descrédito de la política tradicional

Un artículo de Manuela Libardi, periodista brasileña y editora de Democracia Abierta, preveía que, luego de elegir un impresionante número de constituyentes independientes para reescribir su Constitución, los chilenos darían la espalda este domingo a los candidatos del establishment.

“Los chilenos acudirán a las urnas poco más de una semana después de que el Congreso confirmara el impeachment del actual presidente, Sebastián Piñera, a la vista de las evidencias de supuesta corrupción en la venta de la mina Dominga reveladas por los Pandora Papers. El miércoles 17 de noviembre, la mayoría oficialista del Senado rechazó la decisión del Congreso, absolviendo así a un presidente ya políticamente desacreditado y muy impopular. La crisis política e institucional en Chile bajo Piñera ha debilitado aún más a los partidos y candidatos de centro, impulsando la popularidad de polos radicales opuestos, como ha pasado en otras elecciones en la región, como en Bolivia y Perú. Sin embargo, 23 por ciento de la población sigue indecisa a pocos días de la elección, lo que indica que éstas serán elecciones marcadas por el factor sorpresa”, escribió días antes.

Las proyecciones previas a la jornada mostraban ya una polarización extrema entre la ciudadanía, lo que, de acuerdo con Libardi es una tendencia “ya solidificada en América Latina”. Pues “desde que se implantó el primer proyecto neoliberal en los años 70, Chile ha demostrado ser un laboratorio político-social” de la región.

Liberdi explica el crecimiento inesperado de Kast (“el Bolsonaro chileno”) en las últimas semanas, a dos factores: un discurso de apología a las políticas de Augusto Pinochet, y una retórica que responde al malestar de la clase media chilena, que no se siente representada por el progresismo reflejado en la Convención Constituyente.

“A Kast le gusta polemizar en sus redes sociales, prometiendo acabar con la ‘ideología de género’, minimizando las demandas de las comunidades indígenas y apelando a sentimientos racistas y xenófobos en relación a los migrantes del país (…) Su popularidad se ha disparado frente al creciente movimiento antiinmigración que surge en Chile debido al flujo de migrantes venezolanos, que culminó con la marcha llamada «No+migrantes» a fines de septiembre. Kast ha sido rápido en sacar provecho de esa ola al difundir sentimientos antiinmigrantes y xenófobos”, dice la periodista.

El artículo apela a un estudio de Isaac Hale, investigador de la Universidad de Santa Bárbara, publicado en Representation: Journal of Representative Democracy que muestra que la reforma electoral de 2015 que ha llevado a Chile a una mayor proporcionalidad representativa en sus elecciones legislativas. El mejor ejemplo es que en mayo, los chilenos eligieron a los 155 constituyentes encargados de sustituir la Constitución de 1980, y cerca de un tercio de ellos son independientes, es decir, que no tienen vínculos con partidos políticos. Además, los chilenos también eligieron un número récord de constituyentes mujeres.

“Los chilenos también demostraron que quieren políticos que representen de verdad a la ciudadanía”, dice Libardi. 

“Chile podría seguir el mismo camino extremista de Brasil. Pero hay esperanzas”.

Quería ser exploradora y conocer el mundo, pero conoció el periodismo y prefirió tratar de entender a las sociedades humanas. Dirigió seis años la Red de Periodistas de a Pie, y fundó Pie de Página, un medio digital que busca cambiar la narrativa del terror instalada en la prensa mexicana. Siempre tiene más dudas que respuestas.