A casi dos años de la llegada de la pandemia a México, las personas que dedican su vida a las artes escénicas tuvieron que hacer otras labores para subsistir: carpintería, vendieron comida, hicieron libretas, fabricaron cubrebocas o participaron en la reconversión de hospitales covid. «Nos acercamos a las autoridades para solicitar apoyo y las puertas se nos cerraron», reclaman
Larga vida al teatro












