A revisión profunda, un tercio del tramo elevado de la Línea 12

17 junio, 2021

El Colegio de Ingenieros Civiles de México presentó el dictamen de una revisión ocular a toda la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México. Mientras que el tramo que va bajo tierra no presenta ninguna afectación y podría reanudar su operación, el 32 por ciento del tramo elevado necesita ser revisado más a detalle

Texto: Redacción Pie de Página

Fotos: Rogelio Morales / Cuartoscuro

CIUDAD DE MÉXICO.- En el 32 por ciento del tramo elevado de la Línea 12 del Metro presenta afectaciones, aunque esto no significa que los segmentos afectados estén bajo un riesgo inmediato como para salir de operación, sino que deben ser analizados con mayor detalle para su reforzamiento, informó hoy el Colegio de Ingenieros Civiles de México, Asociación Civil. El equipo técnico que encabezó la revisión será el responsable de desarrollar un proyecto ejecutivo para el reforzamiento del viaducto elevado por el que circulan los trenes. 

Un día antes el gobierno de la Ciudad de México junto con la empresa noruega DNV, a la que contrató para hacer una revisión del tramo de puente elevado del Metro que se desplomó el pasado 3 de mayo, dieron a conocer que el tramo afectado presentaba fallas en la construcción, mismas que ocasionaron el incidente en el que fallecieron 26 personas.

“En el 68 por ciento de los tramos únicamente se vieron deficiencias o afectaciones grado C, que son, digamos, situaciones comunes que simplemente requieren la actuación en términos rutinarios; mientras que, en el 32 por ciento, se encontraron afectaciones grado B, lo cual no implica en sí mismo que los tramos sean de riesgo alto”, aseguró durante la presentación del informe el coordinador del comité técnico de seguridad estructural de ese Colegio, Bernardo Gómez González.

Durante la presentación, el ingeniero Gómez, que también es parte del grupo que presentará el plan de reforzamiento del tramo elevado aseguró que sus hallazgos deberán complementarse y reforzarse con la información detallada y precisa que estén aportando los estudios realizados por la compañía noruega. 

La revisión del Colegio de Ingenieros fue llevada a cabo dos días después de ocurrido el incidente, el 5 de mayo de 2021, y terminó tres días después, el 8 de mayo. En ella participaron 101 brigadistas voluntarios, tanto de la práctica profesional como de las diferentes universidades de la ciudad, según dijeron en el informe. Estos voluntarios formaron 37 brigadas de inspección nivel uno, 17 de ellas se desplegaron de la zona cero del accidente hacia las estaciones del oriente, mientras que otras 14 recorrieron las de la zona poniente. 

Estas brigadas realizaron una revisión de nivel uno, es decir a simple vista, para descartar riesgos inminentes y detectar posibles vulnerabilidades lo que a futuro permitirá discernir sobre qué tramos y zonas del viaducto requieren mayor análisis o una inspección más detallada. 

Este análisis determinó que no es recomendable reiniciar la operación del tramo elevado de la Línea 12 hasta que se lleve a cabo una revisión más detallada y se obtenga un informe de vulnerabilidades. No obstante, un grupo de ingenieros de “altísimo” nivel (como los calificó la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum) ya inició la elaboración de un Proyecto de Reforzamiento y Rehabilitación para solucionar las deficiencias identificadas, así como las vulnerabilidades que requieren atención inmediata.

Entre los fallos más comunes y que necesitarán más atención, el equipo del Colegio de Ingenieros encontró soldaduras al centro del claro que necesitan análisis para corroborar que tengan un comportamiento estructural  correcto. También señalaron la existencia de múltiples fracturas y grietas en la estructura de varias columnas; en algunos de los tramos con grietas se encontraron filtraciones de agua las cuales son necesarias revisar pues sugieren vicios o problemas ocultos en la estructura. En otros tramos, la separación de los colosales tramos de concreto conocidos como ballenas no es adecuada ni uniforme, si bien algunos de estos fallos pudieran venir de la construcción de la línea otros sucesos como el sismo de 2017 pudo haber generado una degradación adicional. 

Todas las deficiencias señaladas se encontraron en el segundo segmento del viaducto elevado, que está construido a partir de dos tipos de estructuraciones. El primer segmento  está diseñado con un sistema de columnas de concreto, trabes y losas de concreto presforzado. El segundo es el más largo y está hecho a base de columnas de concreto y estructuras compuestas de estructuras metálicas con elementos de concreto reforzado; el lugar del incidente está en este tramo. 

La revisión realizada por la empresa noruega DNV señaló fallas en la adherencia de la estructura de metal, las vigas, a la estructura de concreto reforzado. Esta adherencia o fusión se lograba al instalar una serie de pernos tipo nelson, mismos que se descubrió faltantes o mal instalados en varios segmentos del tramo que colapsó.

El túnel, sin afectaciones

Además de una revisión al tramo elevado, otro grupo de ingenieros del Colegio realizaron una inspección al túnel de la Línea 12, el cual  no presenta daños estructurales ni deformaciones que pongan en riesgo su estabilidad. Los principales problemas que encontraron fueron filtraciones en tramos bien identificados que se pueden resolver fácilmente con un sistema de captación y conducción de agua.

Esto significa que este segmento de la Línea 12 podría reanudar sus actividades de inmediato, pero no lo hará pues se aprovechó la interrupción del servicio para llevar a cabo un mantenimiento profundo de los rieles y de los carros. Los ingenieros encargados señalaron que ese mantenimiento forzosamente se tiene que llevar a cabo en  los talleres de Tláhuac para cumplir con los niveles de calidad requeridos por lo que el tramo en túnel no reabrirá hasta que se repare el tramo colapsado. 

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