La Plaza de la Concepción, el bello refugio de los olvidados

7 enero, 2022

Este es uno de los rincones más extraños del Centro Histórico de la Ciudad de México, la bella y enigmática Capilla de la Concepción forma parte del primer convento de América Latina 

@ignaciodealba 

Cuando uno llega a la Plaza de la Concepción se encuentra con decenas de personas sin casa, de pieles manchadas de mugre, de locura, de gente olvidada. Entre trapos y cartones se envuelven en la temporada invernal. Del piso y la basura toman los alimentos, también sobre el piso dejan las sobras de las sobras. El pelo se les hace rastoso; al pasar el olor es nauseabundo, a veces se alcanza a oler la podredumbre de sus heridas. 

Durante cientos de años han acudido a la Plaza de la Concepción los indigentes de la ciudad. Es una historia que se traza desde los años de la colonia, cuando el barrio de Santa María Cuepopan era uno de los más pobres de la ciudad; era habitado, sobre todo, por indígenas de extractos bajos.  

La Plaza de la Concepción formaba parte del convento de las madres concepcionistas. Desde el siglo XVI las devotas se hicieron de los solares en el prehispánico barrio de Cuepopan. Ahí levantaron el primer convento de América Latina. En el lugar estuvieron dos de las hijas de Isabel de Moctezuma, hija del tlatoani Moctezuma Xocoyotzin. 

Pero fue hasta el siglo XVIII que se tiene noticia de la Capilla de la Concepción. Es única porque se encuentra en medio de la plazoleta; a pesar de ser pequeña su forma hexagonal y sus remates barrocos la convierten en una rareza de belleza inusual. 

Por el estilo barroco de la capilla se sabe que su construcción fue posterior a la del convento, pero también gracias al plano hecho por Pedro de Arrieta se tiene noticia de que la capilla ya existía a principios del diez y siete. 

La leyenda dice que desde el siglo XIX la gente que no tenía dinero para costear gastos funerarios o las personas que eran encontradas en las calles eran traídas a la capilla de la Plaza de la Concepción para que alguien les pudiera dar sepultura. Desde entonces se le conoció como la “capilla de los muertos”. 

Con los años el convento fue fraccionado y solo se conservan algunas partes. De hecho, en el siglo XVIII el lugar dejó de ser religioso. Durante las Leyes de Reforma el sitio estuvo a punto de ser demolido. 

La capilla perteneció siempre a los márgenes de la ciudad, durante cientos de años organizaciones caritativas se han encargado de asistir a las personas que habitan en las inmediaciones de la plaza. 

Desde el 2017 se le puso al lugar Plaza de la Caricatura, según las autoridades capitalinas es la primera Plaza de la Caricatura del continente. La idea era inaugurar un corredor cultural en ese margen del Centro Histórico para “rescatar” esta parte del Centro Histórico. 

A pesar de eso la Capilla de la Concepción sigue siendo refugio de personas sin hogar.

Cronista interesado en la historia y autor de la columna Cartohistoria que se publica en Pie de Página, medio del que es reportero fundador. Desde 2014 ha recorrido el país para contar historias de desigualdad, despojo y sobre víctimas de la violencia derivada del conflicto armado interno. Integrante de los equipos ganadores del Premio Nacional Rostros de la Discriminación (2016); Premio Gabriel García Márquez (2017); y el Premio Nacional de Periodismo (2019).