«Sé que vamos a vivir tiempos difíciles”, Cuba se prepara ante presiones de Estados Unidos

8 febrero, 2026

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció el «impacto cruel» del bloqueo económico de Estados Unidos, al que responsabiliza de la crítica escasez de combustible que sufre la isla. En respuesta, anunció un plan de contingencia multisectorial y reafirmó la disposición al diálogo con Washington, pero exigió el fin de las presiones y el respeto a la soberanía nacional

Texto: Redacción Pie de Página

Foto: CubaNoticias 360

CIUDAD DE MÉXICO. – En una amplia comparecencia ante medios de comunicación nacionales e internacionales, el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, realizó una enérgica denuncia contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, al que responsabilizó de la grave escasez de combustible que afecta al país y de un impacto «cruel y deliberado» en la vida cotidiana de los cubanos.

Crisis energética y medidas de contingencia

El mandatario anunció la aplicación de un plan multisectorial de contingencia para enfrentar la crítica situación de desabastecimiento de combustible. Explicó que desde diciembre pasado la isla no recibe suministros de manera regular, como resultado del «endurecimiento sistemático» de las sanciones estadounidenses y de las presiones ejercidas contra navieras, aseguradoras y países proveedores internacionales.

«La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento de las medidas coercitivas es tal que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos», afirmó Díaz-Canel.

Señaló que estas restricciones afectan directamente al transporte, los hospitales, las escuelas, la producción y el turismo, constituyendo una forma de «castigo colectivo» contra los 11 millones de habitantes de Cuba.

Voluntad de diálogo y rechazo a presiones

Pese a la presión, el Presidente reafirmó la disposición de Cuba al diálogo con Estados Unidos, pero bajo condiciones de respeto mutuo, sin presiones y con el cese de las políticas de asfixia económica. «Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos», afirmó, al tiempo que insistió en que el proceso debe basarse en el respeto a la soberanía y autodeterminación de la isla.

De manera categórica, declaró: «Cuba no es un país terrorista. Cuba es un país de paz». Criticó la inclusión de Cuba en la lista de países presuntamente patrocinadores del terrorismo por la administración Trump, calificándola de «injustificada y falsa».

Solidaridad internacional y estrategia de soberanía energética

Díaz-Canel agradeció públicamente el respaldo del Gobierno de México, especialmente de su presidenta Claudia Sheinbaum, así como el apoyo recibido de Rusia, China, Venezuela y otros actores internacionales. «Cuba no está sola», aseveró, destacando que tras los pronunciamientos públicos existen gestiones diplomáticas concretas.

Frente a la crisis, el gobierno impulsa una estrategia de soberanía energética que incluye el fortalecimiento de la producción nacional, el uso del gas acompañante y el desarrollo acelerado de fuentes renovables. Mencionó la conclusión de decenas de parques fotovoltaicos en 2025, que aportan cerca de mil megavatios, aunque reconoció que estas acciones no resuelven el problema de inmediato.

Daños cuantificados y llamado a la unidad

El Presidente se refirió al último informe presentado por Cuba ante la ONU, que cuantifica en más de 7 mil 500 millones de dólares los daños causados por el bloqueo entre 2024 y 2025, con pérdidas acumuladas superiores a los 170 mil millones en seis décadas.

Ante la adversidad, Díaz-Canel hizo un llamado a la unidad interna y a la «resistencia creativa» del pueblo. «No soy idealista. Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, lo hemos hecho antes, pero los vamos a superar entre todos», concluyó, apelando al esfuerzo y al talento de los cubanos y cubanas.

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