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Zona Rosa: la constante violencia del personal de los bares

Integrantes de la comunidad LGBT marchan este sábado para exigir justicia por el asesinato de Armando González, cometido presuntamente por personal del Bar Híbrido Night Club. Buscan visibilizar que las agresiones por parte de empleados de los bares son una constante y que las violencias dentro de los establecimientos van desde acoso sexual hasta secuestros exprés

Texto y fotos: María Ruiz

“Marchamos para que haya debida diligencia en estos casos, que no se permitan más agresiones en estos espacios. El asesinato de Armando fue como la gota que derramó el vaso porque si uno se mete a redes sociales los lunes o los martes, siempre hay denuncias, que en el Bar Rico, que en el Baby o en algún otro bar de la Zona Rosa dedicado a la diversidad”, cuenta Alaín Pinzón, defensor de derechos humanos y miembro del Consejo Ciudadano para VIH e ITS de la Ciudad de México. Alaín encontró la convocatoria a la marcha en redes sociales y decidió unirse. 

La marcha fue convocada por Espacios Diversos y Seguros, un grupo conformado por abogados y defensores de derechos humanos.

“Exigimos que exista una investigación verídica y eficaz sobre el caso de Armando; que se tomen medidas de seguridad, que realmente las autoridades se involucren; a los dueños de los establecimientos que capaciten y sensibilicen a su personal para que puedan dar un servicio adecuado y generar un ambiente seguro para todas y todos”, explica Paris del Moral, representante de la agrupación.

Armando González fue asesinado la madrugada del domingo 7 de julio en una jardinera en el cruce de la calle de Florencia con Liverpool en la Zona Rosa. Después de una semana, siguen sin conocerse las identidades de los responsables y hay dos versiones: una, que fueron los cadeneros del Bar Hibrido Night Club quienes lo golpearon y apuñalaron; otra, que los asesinos eran supuestos integrantes del cártel de La Unión.

El Bar Híbrido mantiene sus puertas cerradas, al igual que sus redes sociales. Se desconoce si volverán a abrir o no.

La última información difundida por la procuradora general de Justicia de la Ciudad de México, Ernestina Godoy, es que la dependencia cuenta con grabaciones de las cámaras y narraciones de testigos; ya existe una carpeta de investigación. 

Cuando se conoció en redes sociales la noticia del asesinato provocó indignación pero no extrañeza, ya que existen casos previos en los que personal de seguridad de bares de la Zona Rosa violentan a los clientes. Por ejemplo, en las reseñas de Rico Club en Facebook es posible encontrar más de cinco personas que narran que los cadeneros fueron groseros o violentos.

“Queremos en esta coyuntura poner sobre la mesa que existe un fenómeno de violencia tremendo dentro de estos espacios que deberían ser seguros y que nosotros los ocupamos como un escape porque fuera de ellos muchas veces aguantamos la discriminación; los empresarios de los bares nos ven como clientes o dinero y queremos exigir y crear conciencia de que ok, es chela barata y un ambiente divertido, pero ¿por qué tenemos que soportar esas actitudes de violencia?”, cuestiona Paris.

Alaín Pinzón demanda al gobierno capitalino realizar acciones para garantizar la seguridad de la comunidad LGBTTTIQ y no sólo utilizarlos como capital político.

“Acaban de marchar organizaciones, empresas, el mismo gobierno y sus instituciones… ¿Dónde está el compromiso para resolver los asuntos que realmente nos importan? Nos interesa que nos dejen vivir en paz y tranquilos porque nos parece que nos están utilizando como una moneda de cambio, como un botín rosa, muy comercial, que les reditúa bastante bien en cuanto a la visibilidad de su gobierno, pero a la hora en la que estamos exigiendo que se pongan las pilas en los temas que nos atañen no hay compromiso. No solamente existimos el 17 de mayo y en el mes de junio, existimos todo el año, tenemos exigencias y necesidades todo el año”.

Espacios Diversos y Seguros recibe denuncias de agresiones en estos bares. Paris del Moral cuenta que no son situaciones exclusivas de Híbrido o Rico:

“Empezamos a recibir denuncias y nos encontramos que es algo generalizado. Me llegaron dos denuncias de Boy Bar, una de Purísima, una de Rico, de agresiones por parte del personal: el personal de seguridad se excede en violencia al momento en el que retira a las personas incluso llegan al punto de que roban celulares cuando los están sacando”.

Asistentes a Baby pasan su noche de viernes en la calle después de un operativo policíaco que derivó en el cierre del bar.

Además a Paris le han llegado historias de otro tipo de violencias:

“Muchas mujeres heterosexuales encuentran a bares de la comunidad LGBT como espacios seguros o lo eran porque hemos recibido quejas de que el mismo personal las ha acosado, les empiezan a invitar bebidas y cuando ya están tomadas se empiezan a exceder o las quieren besar a la fuerza y entonces ¿qué responsabilidad existe por parte de los propietarios? El mismo personal no esté resguardando la integridad y la seguridad de quienes asistimos a estos espacios”, denuncia del Moral.

El representante de Espacios Diversos y Seguros recuerda testimonios que leyó en redes de chicos que fueron drogados y luego golpeados:

“Sucede mucho la cuestión de que llega una persona, te empieza a ligar, te invita bebida, le agrega cierta droga y después te dice ‘vamos a tal lugar’ y en el carro donde van te golpean entre dos personas y te dejan en donde sea El último caso que me enteré fue el de un chico llamado Mauricio, al que lo tiraron por Las Águilas; otro caso que se hizo muy popular fue el de un chico al que le sucedió esto en Kinky”, recuerda.

Para Alaín la Zona Rosa ya no es una zona segura:

“Al alcalde de Cuauhtémoc le toca, no sólo tiene que estar pintando arcoíris, queremos seguridad, poder caminar en las calles tranquilamente, al igual que salir a bailar”. 

Desde que pasó el asesinato de Armando, Híbrido Night Club permaneció cerrado; el antro publicó un aviso en sus redes sobre la cancelación de un evento “por cuestiones ajenas al bar” y luego cerró sus cuentas de Twitter y Facebook, pero en el local no hay signos de clausura oficial. En redes se popularizó el hashtag #ClausuraHibrido.

“No lo han clausurado. La delegación Cuauhtémoc no se ha manifestado. Hay muchas acusaciones que dicen que ahí en el Híbrido, y en muchos otros lugares de la Zona Rosa, hay venta de droga adentro. Y las autoridades no hacen nada porque hay un proceso de revictimización cuando tú vas a denunciar.  Se supone que deberían ser lugares seguros porque están dedicados a la diversidad pero no lo son”, añade Alaín.

Paris coincide con Alaín respecto a la revictimización, además las burlas homofóbicas son razones por las cuales no denuncian estas agresiones en los ministerios públicos.

“Es muy difícil que alguien vaya a expresar que por estar ligando me robaron, me golpearon, y es difícil porque se ponen en primer lugar juicios de valor antes que a la víctima, hay casos incluso de violación de hombres y es muy difícil por comentarios de que les parece ridículo que un hombre viole a otro hombre cuando es parte de la realidad”, explica Paris del Moral.

Tienen también testimonios de denuncias puestas en la Agencia Especializada que está en la Zona Rosa, que no han procedido. Paris no sabe si esto es por negligencia o por complicidad.

La organización Espacios Diversos y Seguros está analizando qué hacer con las denuncias que reciben, si empezar una campaña similar al #MeToo y además canalizar a las víctimas con organizaciones que les puedan dar acompañamiento. 

Una de las principales exigencias de la agrupación es que el personal de los bares sea sensibilizado y capacitado con perspectiva de género, para lo cual ofrece dar talleres de forma gratuita.

Foránea siempre, lo suyo es lo audiovisual y el periodismo es la vía por donde conoce y cuestiona al mundo.

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