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La huelga de hambre de Miguel Peralta se alarga

Este domingo, Miguel Peralta Betanzos cumple 25 días en huelga de hambre. También alcanza cuatro años, cinco meses y 13 días en prisión. Aún espera que el juez resuelva su caso.

Texto: Lydiette Carrión

Miguel Ángel Peralta Betanzos es un joven antropólogo que se define anarquista. En 2018 fue condenado a 50 años de cárcel, acusado de homicidio e intento de homicidio, durante una turba el 14 de octubre de 2014 , en su pueblo natal, Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca. 

Aquel día fue la culminación de un conflicto entre dos grupos: uno que buscaba instaurar una asamblea comunitaria (con el que simpatizaba Miguel), y otro que comenzó a tener vínculos con partidos políticos, cuyos representantes son Manuel Zepeda y su hija Elisa Zepeda, actualmente diputada estatal por Morena.

Espera alargada

El juez  Modesto Isaías Santiago Martínez se comprometió verbalmente a dictar una nueva sentencia en el caso de Miguel Peralta en 10 días hábiles. El pasado jueves 10 de octubre se cumplieron los 15 días hábiles que se contempla en la ley. Mas no hubo sentencia.

Sin embargo, su caso estuvo plagado de irregularidades; además de que, señalan amigos y conocidos de Miguel, él joven ni siquiera estaba en su pueblo el día de los hechos. Este año,  un magistrado ordenó reposición de procedimiento.

El pasado 19 de septiembre, se repuso la audiencia final.  Ese mismo día, Miguel se declaró en huelga de silencio, y al día siguiente anunció una huelga de hambre. El pasado jueves dio fin a la huelga de silencio, pero continúa sin probar alimento.

Él escribió: “Estoy claro de que no tengo porque seguir un día más en prisión y protesto con mi cuerpo, poniendo en riesgo mi salud a cambio de exigir enérgicamente mi libertad.

“Hoy, el Juez dice que él puede tomar todo el tiempo para determinar la sentencia, pero ese tiempo es mí tiempo, es mi tiempo robado, mi tiempo encarcelado. Mi tiempo que no tiene días hábiles o inhábiles. Mi tiempo que no responde a sus códigos o leyes; y que, sin embargo, quieren seguir sometiendo”.

Expediente fabricado

En su escrito, Miguel recordó las únicas pruebas en su contra que hay en el expediente:

“Elisa y Manuel, quienes me denuncian en el expediente 02/2015, hicieron señalamientos a modo”. Y explica: “De sus seis testigos a modo, uno de ellos no reconoció su declaración; la declaración de dos más es una copia de la de Manuel Zepeda; dos no estuvieron en el lugar (les contaron lo que sucedió); y otro testigo dice que las personas estaban encapuchadas. No hay nada más en el expediente.

“Esos testimonios contradictorios, genéricos y ya controvertidos, es todo lo que el juez tiene que considerar, no hay nada que requiera tiempo indefinido, pues a pesar de que su argumento para no emitir mi libertad es que el expediente tiene siete tomos, y sí son siete tomos, están rellenos de paja, de exhortos acumulados por las irregularidades y violaciones al debido proceso”. 

“El juez lo sabe y muy bien, porque él mismo era el encargado del Juzgado cuando se inició la fabricación del expediente, y liberó las órdenes de aprehensión”. 

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Lydiette Carrión Soy periodista. Si no lo fuera,me gustaría recorrer bosques reales e imaginarios. Me interesan las historias que cambian a quien las vive y a quien las lee. Autora de “La fosa de agua” (debate 2018).

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