Veracruz, las huellas que la PGJDF no quiere buscar

Texto: Margena de la O / APEGFotos: Fernando Santillán González

17 de julio de 2018

Usos y costumbres, a prueba en Guerrero

Con la primera Asamblea Municipal de Representantes, realizada el domingo 15, el municipio de Ayutla de Los Libres inauguró una forma de gobierno y elección por medio de usos y costumbres de los pueblos originarios. Sin embargo, los agravios históricos hacia los pueblos originarios y las dificultades para el reconocimiento de sus derechos también han empañado el nuevo proceso

AYUTLA DE LOS LIBRES, GUERRERO.- En una casa frente a la unidad deportiva, una anciana que vende refrescos interpreta lo que ocurre en la cancha bajo el techo de lámina, y que hace más pesado el calor de casi 38 grados. Ella resume: “Ahí se tratan las cosas secretas”.

En el cónclave del domingo 15 de julio, sesionan los miembros de la Asamblea Municipal de Representantes: 535 representantes propietarios y suplentes electos de 140 comunidades, delegaciones y colonias de Ayutla. Ellos deciden el futuro del gobierno que regirá a los más de 15 mil habitantes del municipio, y con la que otorgan personalidad a la elección por usos y costumbres avalada por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC).

Este domingo han acordado que, en lugar de un Cabildo, su órgano de gobernanza sea un Concejo Municipal Comunitario, compuesto por tres coordinadores representantes de los pueblos Ñuu Savi (mixteco), Me’phaa (tlapaneco) y el mestizo: Longino Julio Hernández, Isidro Remigio Cantú y Patricia Guadalupe Ramírez Bazán, respectivamente.

Serán ellos, en una siguiente sesión convenida para el 29 de julio, quienes definirán la estructura de gobierno, es decir los espacios y áreas de la administración que iniciará el 30 de septiembre, al igual que comienzan las administraciones en los otros 80 municipios del estado. Esa estructura saldrá de entre los representantes electos.

Con el nuevo método de elección de autoridades en este municipio de la Costa Chica, se han diversificado en Guerrero las vías de elección de autoridades: “Los pueblos del municipio de Ayutla deciden determinar libremente su integración, su gobierno municipal”, dice Manuel Vázquez Quintero, el abogado del grupo gestor del Sistema Normativo Propio.

Los 280 representantes votan para instalar la mesa de debates de la primera elección por medio de usos y costumbres.


Matices de la elección

De las seis horas que dura la Asamblea Municipal de Representantes, la elección de los coordinadores del Concejo Municipal Comunitario ocurre en menos tiempo del que se ha necesitado para escoger a los miembros de la mesa de debates.

“¡Ahora que sea una mujer!”, grita uno de los representantes.

Desde la mesa – y después de que se acercara personal del IEPC–, alguien agrega que deben considerar la equidad de género.

Para este momento ya ha sido elegido Longino Julio Hernández, única propuesta del pueblo mixteco. En el turno del grupo de los mestizos, alguien grita: “¡Patricia Guadalupe Ramírez Bazán!”. Enseguida, otro representante lo secunda.

–¿Alguien más?–, peguntan desde la mesa.

Varios minutos después suena otro nombre: “Leydi Calixto Neri”. Al momento de votar, casi todas las manos se alzaron, sin ni siquiera esperar la traducción en mixteco y tlapaneco, por la primera propuesta.

En medio de un desacuerdo que comienza a ronronear, una de las mujeres interrumpe para denunciar que Longino Julio Hernández es el suplente de una autoridad actual de Ayutla, por lo que exige una revisión.

“Se hicieron asambleas comunitarias a las cuales no todos fuimos invitados. Sólo participaron la gente que les convenía invitar; hicieron todo, hicieron su estructura, hicieron todo, ya se ve todo cómo está organizado. Me da tanta lástima”, comentó la misma mujer. A su participación le siguieron denuncias similares.

La mesa de debates y los representantes no hacen caso a estas denuncias, sólo hacen una invitación a acudir a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y continúan con la selección de Isidro Remigio Cantú, uno de los nombres más repetidos por los defensores de los pueblos en Ayutla.

Más tarde, a los suplentes también los eligen por propuestas únicas.

Los primeros dos coordinadores elegidos son personas relacionadas con las actividades públicas de la UPOEG.

Los usos y costumbres admitidos en Guerrero

La elección por usos y costumbres en Ayutla la coordinó, como ocurrió en la renovación de los otros 80 ayuntamientos, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) con un presupuesto de 4.5 millones de pesos, de acuerdo con los reportes de la Comisión Especial de Sistemas Normativos Internos.

Existen casos en el país, como Cherán, Michoacán y en Oaxaca y Chiapas, donde sus sistemas de autogobierno no son acompañados por las instituciones oficiales.

En 2015, la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) inició con las gestiones en el IEPC para que en Ayutla se instauraran las elecciones por usos y costumbres. Ello después de que los habitantes de San Luis Acatlán –otro municipio con población indígena de la Costa Chica, donde se inició con un proyecto similar–, rechazaron la propuesta de este sistema normativo y prefirieron continuar con el oficial de los partidos y elecciones.

En mayo de ese mismo año, el IEPC se preparaba en Ayutla, para consultar si sus habitantes respaldaban la elección de sus autoridades por usos y costumbres. La consulta fue aplicada en octubre y, se aprobó con una mayoría mínima: 5 mil 987 votos a favor de la elección por usos y costumbres, contra 5 mil 521 votos por el esquema de partidos políticos y 476 abstenciones.

Previo al procedimiento de consulta, en la petición de una elección por usos y costumbres, se debe acreditar que el 40 por ciento de la población de un municipio es indígena. Los datos que la UPOEG atestiguó en Ayutla fueron de 51 por ciento.

Este procedimiento de la UPOEG generó grupos opositores que, posteriormente, el órgano electoral reunió en la Comisión Organizadora del Sistema Normativo Interno (COSNI). 


Elección de coordinadores de los pueblos ñuu savi, me’phaa y Mestizos

Una elección en tierra difícil

Ayutla es un municipio que converge en dos contextos adversos: pueblos de constantes denuncias de abusos y la presencia de organizaciones de lucha social enraizada en esos abusos.

Los casos más expuestos por los habitantes de los pueblos indígenas son los abusos de militares en las zonas altas, que amparan su presencia y acciones para contrarrestar grupos insurgentes en esa zona de la Costa Chica de Guerrero. Aunque los abusos documentados por la prensa en la historia reciente de Ayutla tienen origen también en las instituciones más sensibles: en dos momentos (en 1998 y en 2001), personal de Salud esterilizó a un grupo de hombres de la comunidad me’phaa de El Camalote, con engaños, presiones y amenazas.

Una de las organizaciones con más presencia y acciones es la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM), que en diversos momentos han acusado a los hermanos Remigio Cantú (líderes de la comunidad El Camalote, y miembros de la UPOEG) como los provocadores de la violencia y los abusos en los pueblos; también los señalan como informantes directos del Ejército y paramilitares.

En Ayutla están asentados desde hace años dos grupos de policías comunitarios que se hacen cargo de una parte de la seguridad, sobre todo de los pueblos, pero durante la elección se replegaron como parte de un pacto de civilidad firmado entre autoridades.

Uno de estos grupos es el de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), el sistema de seguridad y justicia comunitaria más antiguo de Guerrero, y al que las corporaciones oficiales han hostigado constantemente. El caso más reciente ocurrió durante el periodo del entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero, quien les cerró la casa de justicia de la comunidad de El Paraíso.

El otro grupo es el de policías ciudadanos de la UPOEG, organización gestora de la elección en Ayutla, creada por exmiembros de la Coordinadora que se separaron después de diferencias que aún persisten.

Como sea, lo que ocurre este domingo es un hecho histórico: Guerrero es un estado en el que vive medio millón de habitantes de cuatro pueblos nativos: ñomnda (amuzgo), ñuu savi (mixteco), me’phaa (tlapaneco) y náhuatl. Y Ayutla de los libres se ha convertido en el primer municipio de Guerrero que adopta un sistema que reconoce los derechos de los pueblos originarios a autogobernarse.