Texto: José Ignacio De Alba. Foto:  Fernando Santillán

7 de febrero de 2018

Lo que la PGJDF no dice de Marco Antonio

Los padres de Marco Antonio Sánchez sostienen que la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México está inventando pruebas para deslindar a los policías. La carga de la prueba no puede recaer en la víctima, insiste su abogado. El adolescente sigue hospitalizado. En el día 14 de la historia de terror que han vivido desde que su hijo fue detenido ilegalmente, Marco Sánchez y Edith Flores tienen ahora un nuevo problema: las mentiras oficiales 

Hace una semana, a los padres de Marco Antonio Sánchez Flores les aseguraron que las cámaras de la estación El Rosario, las del C5 y de la patrulla que desapareció a su hijo no funcionaban. Ahora, la fiscalía presenta las imágenes de esas cámaras donde, supuestamente, aparece el adolecente, 11 minutos después de su detención. Las cámaras siguen también su trayecto en varios puntos el 28 de enero, día que fue localizado. Las autoridades parecen satisfechas con la explicación, pero Marco Sánchez y Edith Flores no reconocen a su hijo en los videos presentados.

Este lunes, durante el puente vacacional, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México presentó una veintena de videos donde registra los movimientos de un joven que supuestamente es Marco Antonio, minutos después de ser detenido, así como del trayecto de la patrulla en otra dirección. Los videos fueron presentados para fortalecer la versión de los policías que lo detuvieron, quienes han asegurado que lo liberaron ese mismo día.  Pero las grabaciones, aunque son precisas en tiempos, no logran responder las preguntas más básicas. 

Por ejemplo, Marco Antonio llevaba un suéter azul cuando fue detenido. Pero en los videos presentados por la PGJ aparece con una sudadera, que ni la madre ni el padre del joven reconocen; en los otros videos, del día de su localización, aparece con un saco y con otro suéter que tampoco reconocen sus padres.

El procurador Edmundo Garrido asegura que el amigo que iba con Marco en el momento de su detención reconoció la sudadera y los tenis del adolescente. Pero cuando se le pregunta a Marco Sánchez por qué no reconoce a su hijo en los videos, responde tajante: “por la forma en que camina”.

La grabación de la patrulla de policías, la única que probaría que Marco Antonio fue liberado por los patrulleros, como aseguran, no funciona desde el 8 de noviembre, según explicó Garrido. Las cámaras que pudieron haber captado el robo a un transeúnte que habría derivado la detención del adolecente –como asegura la policía– sigue también sin funcionar.

Marco Antonio fue golpeado el día que lo detuvieron según declaró inicialmente su amigo: “lo golpearon en la cabeza con un casco, le dieron un puñetazos en la cara y en el cuerpo”; sin embargo, la Procuraduría de Justicia capitalina sostiene, con base en algunos de los videos presentados, que no tenía golpes en las primeras imágenes de su localización, por lo que no fue golpeado por los policías. Eso también es incomprensible para sus padres, quienes la noche del 28 de enero, encontraron a su hijo con varios golpes.

“La procuraduría nos muestra en unas cámaras que los policías que están en el Metrobús, pero no nos muestra la imagen de cuando lo están golpeando. Nos muestran el recorrido de la patrulla, pero jamás se ve que lo bajan. Y después nos muestran unas imágenes donde se ve a alguien parecido a mi hijo, pero resulta que mi hijo estaba vestido diferente. Entonces lo que decimos en automático es que no es”, dice Edith Flores en entrevista.

Luego plantea: “no sé si pusieron a otra gente con una ropa parecida, porque no sé qué pensar. En las cámaras aparece con tres diferentes tipos de ropa”.

Simón Hernández, uno de los abogados de Marco Antonio y su familia, está preocupado por el uso político de la Procuraduría de Justicia. La investigación, dice en entrevista, “está siendo muy parcial, cuando debería de ser más amplia. Hay parámetros a nivel internacional, se dice que las autoridades deben actuar con las debidas diligencias, de manera oficiosa, la carga de la prueba no puede recaer en la víctima, las investigaciones no se tienen que hacer como una simple formalidad destinada al fracaso, tiene que ser en un plazo razonable y no vemos que se estén cumpliendo los estándares en esta situación”.

Hernández trabaja en el Instituto Para el Instituto Para la Justicia Penal, una de las organizaciones que hicieron una coalición para llevar la representación jurídica de la familia. Explica que el caso es llevado por la Fiscalía de Servidores Públicos de la Ciudad de México porque hay policías involucrados. 

Se le pregunta si se debería de investigar la desaparición forzada de Marco Antonio aunque el adolescente haya aparecido. El hombre dice que la familia del menor interpuso el amparo 102/2018 para que se investigara la desaparición forzada y que un tribunal colegiado determinó “que el amparo no se agotaba con la presentación de la víctima sino que se mantenían las medidas porque la víctima tiene derecho a la justicia y derecho a la verdad”.

Lo que está haciendo la fiscalía “es presentar una versión oficial, que apunta a un posible abuso de autoridad y con eso diluir la responsabilidad por desaparición forzada. Es una situación muy grave, nos parece que sí está poniendo en riesgo la investigación”, insiste el abogado, para quien la Procuraduría de Justicia “está actuando de una manera negligente, revictimizante e incluso al margen de la ley”.

En el mismo sentido, Edith Flores reclama que la Procuraduría no mostró los videos a la familia antes de presentarlos a los medios. “Yo le dije al fiscal: basta de reevictimizar a mi hijo. Le dije que no divulgara ni fotos ni videos para cuidar la integridad de mi hijo. Pero eso sí, es el primero en mostrar esas imágenes”, lamenta.

“Quieren limpiar de culpas a la Secretaría de Seguridad Pública y dan a entender que yo les estoy echando la culpa por loca; quieren tapar el sol con un dedo”, dice molesta la mujer.

Mientras tanto, Marco Antonio sigue en el hospital. “De repente sí me reconoce pero, de repente me dice: ‘Sí, señorita’ o ‘Quién es usted’, dice la madre del joven, mientras su padre se pregunta: “Yo no sé por qué (las autoridades) se están ensañando con nosotros”.

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Categoría: Crónicas y reportajes. Violencia de Estado / Impunidad. Memoria /Desaparecidos.. Violencia de Estado / Ejecuciones, tortura y detenciones 

José Ignacio de Alba

José Ignacio De Alba

Fue educado en escuelas católicas hasta que se volvió ateo. Es huraño y trotamundos. Estudió periodismo y nunca se graduó. Suele tener más fe en las viejas narrativas que en las nuevas.