El Caso de Marco Antonio Sánchez Flores

Lo que la PGJDF no dice de Marco Antonio

Lo que la PGJDF no dice de Marco Antonio

Los padres de Marco Antonio Sánchez sostienen que la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México está inventando pruebas para deslindar a los policías. La carga de la prueba no puede recaer en la víctima, insiste su abogado. El adolescente sigue hospitalizado. En el día 14 de la historia de terror que han vivido desde que su hijo fue detenido ilegalmente, Marco Sánchez y Edith Flores tienen ahora un nuevo problema: las mentiras oficiales

Nadie supervisa a la policía de la ciudad

Nadie supervisa a la policía de la ciudad

¿Por qué parece que las grandes crisis en los gobiernos de la Ciudad de México están relacionadas con su policía? Desde el New´s Divine al Heaven, y ahora con Marco Antonio Sánchez, las historias de los abusos policíacos se repiten sin consecuencias. El padre del joven, que sigue hospitalizado, solo pide una cosa: que se investigue qué pasó y que esto sirva para que las autoridades respeten a los ciudadanos

“Detenido, desaparecido... y ahora, criminalizado

Detenido, desaparecido... y ahora, criminalizado

Marco Antonio Sánchez es excluido de su propia historia. En vez de esclarecer qué fue lo que realmente sucedió la tarde en que el joven fue golpeado por policías capitalinos y subido a una patrulla, el gobierno de Mancera –apoyado por distintos medios de comunicación- han deslizado su criminalización.

Las víctimas de Mancera

Las víctimas de Mancera

Marco Antonio Sánchez Flores fue detenido por la policía y encontrado cinco días después. Estaba golpeado y desorientado. El gobierno de la Ciudad de México deslindó a los agentes involucrados de su desaparición forzada. Pero no se trata de un caso aislado. En los últimos cinco años, la Comisión de Derechos Humanos ha documentado 25 casos similares. El reportorio de violaciones a derechos humanos cometidas por las policías de la capital incluye tortura, homicidio y violación

¿Dónde está Marco Antonio?

¿Dónde está Marco Antonio?

La “tecnopolicía” que presume Miguel Mancera detiene arbitrariamente y desaparece a un adolescente y ninguna de las 21 mil cámaras utilizadas por el gobierno para vigilar a los ciudadanos da pistas de lo que pasó. La fiscalía de la Ciudad de México no tiene prisa para buscarlo y tarda 4 días en iniciar su investigación. Un juez determina que se trata de un secuestro, delito federal cometido por civiles, y omite la participación de agentes del Estado.
Esta, aunque lo parezca, no es una historia de ficción