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Marlén Castro

Marlén Castro

Reportera en Guerrero, de donde es originaria, y donde ha dado cobertura a información sobre problemas ambientales y violación a los derechos humanos de los pueblos indígenas y comunidades locales, principalmente acerca de proyectos extractivistas.

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En la COP13, los Estados aplastan derechos de los pueblos originarios sobre sus conocimientos ancestrales

Los delegados indígenas participantes en la Cumbre sobre Biodiversidad abandonaron en bloque las sesiones de trabajo. ¿El motivo? Los Estados decidieron eliminar su derecho a una consulta libre sobre el usufructo de sus conocimientos tradicionales y los dejaron expuestos a las legislaciones nacionales. “Queremos enfatizar que estas discusiones se refieren a nuestro conocimiento tradicional, que hemos tenido desde tiempos inmemoriales”, dijeron los delegados¡

Cumbre sobre biodiversidad… ¿y de negocios?

Reuniones y más reuniones. Los esfuerzos de los países para combatir el cambio climático y el deterioro ambiental parecen estériles. Después de casi 30 años de conferencias y cumbres, las políticas siguen dando tumbos. Pero hay quien sale de las pláticas de la Conferencia de Partes sobre la Biodiversidad airoso, como quien acaba de cerrar un buen trato. Las voces críticas cuestionan que el encuentro tiene aspecto de lobby empresarial. Es el lado sucio de la COP13

“Aquí nacimos y aquí vamos a morir”

Esta semana el presidente Enrique Peña Nieto anunció 4 nuevas áreas naturales protegidas, la “máxima superficie que nunca se haya decretado”. Lo que pareció una decisión de responsabilidad ambiental es una historia de despojo en Chiapas, donde comunidades originarias de la selva serán desplazadas. Desde la selva de Chiapas, los pobladores se preparan para dar la batalla: “ Lo que le decimos a los empresarios y al gobierno que se reúnen (en la COP 13) es que nosotros los indígenas somos los que cuidamos nuestro territorio”.

Discusión en la COP13: acabar con la malaria o con los mosquitos

¿Es posible un mundo donde los mosquitos no transmitan virus y haya un control de la población de ratas? La tecnología para llegar a ese imaginario existe. Les llaman impulsores genéticos (gene drives, en inglés) y tienen la capacidad de engañar a la información genética que nos distingue como seres vivos. Sus promotores dicen que ayudará a eliminar la propagación de enfermedades; sus detractores aseguran que sus efectos son imprevisibles y que pueden usarse como armas biológicas. Su aplicación se discute en la Cumbre de Biodiversidad